El Jefe de Estado, lévemente herido en la mano izquierda durante una cacería     
 
   28/12/1961.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

EL JEFE DEL ESTADO, LEVEMENTE HERIDO EN LA MANO IZQUIERDA DURANTE UNA

CACERIA

EL Ministerio de la Gobernación hizo pública el domingo último la siguiente nota:

"Estando cazando en el monte de El Pardo en la tarde de hoy, Su Excelencia el Jefe del Estado sufrió, por

accidente de su escopeta, ligeras heridas en la mano izquierda, de las que ha sido curado en el Hospital

Central del Aire.

El estad" de Su Excelencia es completamente satisfactorio, según resulta del siguiente parte facultativo:

"Su Excelencia el Jefe del Estado padece fractura abierta del segundo metacarpiano y del dedo índice de

la mano izquierda. Pronóstico leve. Doctor Garaizábal. Madrid, 24 de diciembre de 1961."

El lunes el doctor Garaizábal dio un nuavo parte, en el que dijo que, reconocido en dicha mañana Su

Excelencia, el Jefe del Estado, después de la cura efectuada el día anterior, su estado continuaba siendo

completamente satisfactorio.

En la tarde del mismo lunes acudieron a visitar a Su Excelencia, en el Hospital del Aire, de la calle de la

Princesa, varios ministros y personalidades, con todos los cuales habló el Generalísimo Franco muy

animadamente.

El Caudillo explicó a sus visitantes que aprovechando el día festivo había salido de casa al monte de El

Pardo después de comer. Estaba previsto que esta cacería, muy restringida, terminaría a las cinco y media

de la tarde. Un cuarto de hora antes, es decir, a las cinco y cuarto, cuando ya todos estaban disponiéndose

a salir de los puestos, se produjo la explosión del cañón izquierdo de la escopeta del Caudillo, que sintió

un tortísimo dolor en la mano. Le acompañaban en la cacería su hijo político, doctor Cristóbal Martínez

Bordiú, marqués de Viltoverde; algunosinvitados y un ayudante de Su Excelencia. Inmediatamente fue

asistido por su yerno y trasladado al Hospital del Aire.

Su Excelencia no ha tenido fiebre; no ha pasado de los 37 grados, temperatura que ni siquiera acusa el

fuerte traumatismo sufrido en la mano, que suele producir fiebre alta.

Poco después de la una de la tarde del martes, el Jefe del Estado abandonó el Hospital Central del Aire,

dirigiéndose en automóvil al Palacio de El Pardo, acompañado de su esposa. A pesar de que no se había

dado noticia de la salida, se congregó numeroso (público en las inmediaciones dsl hospital, que tributó

una encendida y calurosa salva de aplausos a Su Excelencia, que saludaba sonriente, manifestaciones de

entusiasmo que se reprodujeron durante todo el trayecto por la calle de la Princesa.

A su llegada al Palacio de El Pardo, el Generalísimo fue saludado y cumplimentado por los miembros del

Gobierno y personas de la familia que le aguardaban. Franco besó a sus nietos y departió largo rato con

todos los que se encontraban en Palacio, explicando su accidente.

El último parte médico hecho público dice:

"El curso posoperatorio de Su Excelencia el Jefe del Estado ha sido magnífico. Apenas tiene molestias en

su única lesión, la mano izquierda, que fue operada y escayoladla en la tarde del accidente.

Su organismo ha reaccionado con vigor y su estado actual es tan normal que ha permitido que en la

mañana de hoy pueda abandonar el Hospital Central del Aire para reanudar su trabajo habitual. Madrid,

26 de diciembre de 1961. Firmado, doctor Ángel Garaizábal."

«fomentos después de regresar al Palacio de El Pardo, Su Excelencia el Jefe del Estado aparece rodeado

de su esposa, doña Carmen Polo de Franco; su hija, la marquesa de Villaverde, y sus nietos, quienes

observan la mano escayolada de su abuelo, Abajo, el momento de la llegada del Generalísimo a El Pardo.

(Fotos Sanz Bermejo.)

 

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