Autor: Calatrava Carranza, José. 
   La insidia como arma para destruir a Girón     
 
 El Alcázar.    22/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

LA INSIDIA COMO ARMA PARA DESTRUIR A GIRON

POR distinto conducto y de diferente significación han llegado a mi dos trabajos periodísticos

cuyo sujeto activo es O. José Antonio Girón de Velasco. Y por rara coincidencia ambos de

vigente actualidad.

El uno, difamatorio y ofensivo y el otro, laudable y justo. En el primero se atisba con claridad su

aviesa intención que no es otra que la que ya en un atinado artículo ponía de relieve D.

Santiago Galindo Herrero "CON LOS OJOS BIEN ABIERTOS" publicado el jueves día 14 de

octubre del año en curso en el periódico matutino ABC.

Sería interesante reproducir este artículo porque en él se ve clarísimamente la serie de

consignas y tácticas a seguir para desprestigiar a las personas que hayan estado vinculadas al

Régimen del 18 de Julio y más aún a aquellas que, por su actitud y sus obras, pueden

considerarse de máxima preeminencia. Y he ahí que entonces, al hombre que más interesa

ofender, agraviar, insultar y desprestigiar es al Ministro de Trabajo más brillante más justo y

más social que han conocido todos los tiempos de la vida política de nuestra Patria. Al hombre

que con más autenticidad ha servido a los trabajadores.

En verdad no merecería la pena ni siquiera pasar la vista por el artículo aparecido en la revista

"Posible" porque con sólo leer el epígrafe es suficiente para percibir el nauseabundo hedor de

la malide-cencia no sólo contra la señera figura política a quien va dirigido sino contra toda

persona que guarde relación con él en torno al círculo de sus amistades. Es tristísimo ver,

ahora que se habla tanto de convivencia, cómo los vendidos a no se sabe quién están

dedicados a tratar de destruir todo y a todos los que han contribuido al bienestar, a la

tranquilidad y al progreso de la Patria, durante 40 años. Más valdría que los que dicen amar la

libertad contribuyeran, como acciones más nobles y más justas, a establecer un verdadero

espíritu de convivencia y de amor entre los españoles, que es una de las facetas mas acusadas

y significativas de D. José Antonio Girón de Velasco, a quien, por sistema y despiadadamente,

se trata de desprestigiar.

Y hay que proclamar a los cuatro vientos para que se entere todo el mundo, que, contra la

campaña de difamación que por sistema se le sigue, existen una serie de conquistas

alcanzadas por el mundo del trabajo a través de la política social llevada a cabo por él durante

sus 16 años de mandato como Ministro de Trabajo.

En lugar, pues, de especular con la vida privada de las personas que tienen derecho a trabajar

y conseguir los beneficios que sean capaces de alcanzar con inteligencia y aptitud, busquemos

todo lo que hay de sacrificio y entrega por los demás en su vida pública.

Parece cierto que el Sr. Girón ha adquirido propiedades en Fuengirola y que como fruto de

ellas ha conseguido unos beneficios más o menos elevados, que hoy le permiten vivir con el

bienestar y la holgura que se merece. Pero ello no debe extrañar a nadie que haya seguido la

trayectoria de la devaluación de la peseta y como consecuencia el incremento del valor de las

cosas.

Más lo que merece la máxima atención es que ha sido un hombre que, con su actuación, ha

redimido a los trabajadores españoles de las seculares injusticias que venían padeciendo

desde todos los tiempos.

Háblese de lo que ha representado para el mundo laboral de España las obras puestas en mar-

cha por él durante su vida política: Reglamentaciones de Trabajo, Mutualidades Laborales,

Seguro Obligatorio de Enfermedad, Universidades Laborales, Magistraturas de Trabajo, etc.,

etc. Deténgase en esto la atención de los españoles y veamos que es más interesante si que

D. José Antonio Girón haya conseguido un bienestar fruto de su trabajo y de su inteligencia, o

lo que sus obras han representado para la liberalización y dignificación humana de los hombres

que trabajan. Piénsese en ello, ahóndese en su significación y se verá entonces la obra ingente

de este hombre que sólo merece plácemes y reconocimiento por los que de verdad aman y

defienden la justicia social.

Que ya los trabajadores no tienen que extender el pañuelo en las ventanillas de pago de las

empresas donde prestaban sus servicios, para que sus compañeros depositasen unas

monedas para poder seguir sobreviviendo, porque tienen sus jubilaciones y sus viudedades y

sus orfandades; que no se puede despedir a un trabajador alegremente; que ya no se mueren

los trabajadores y sus familias por falta de asistencia médica y farmacéutica; que ya los hijos

del trabajador pueden ser médicos, abogados, ingenieros, etc, porque las Universidades

Laborales para eso fueron concebidas. En fin, tantas y tantas cosas fueron creadas por este

hombre, que lo enaltecen y dignifican en grado sumo.

El otro artículo al que hacía alusión al principio, es el que abunda y viene a justificar lo que ha

sido el verdadero espíritu de unidad, de convivencia, de amor y de justicia de que está

impregnada la personalidad del que fue Ministro de Trabajo en vida de Franco. En este articulo

aparecido en un periódico provinciano, concretamente en "Lanza", de Ciudad Real, un

trabajador minero, luchador, intransigente y nada dado a las adulaciones cuenta lo que él dice

sus "ODISEAS DESPUÉS DE LA GUERRA CIVIL" y en él habla de D. José Antonio Girón de

Velasco y dice lo que en verdad y en justicia corresponde decir.

Habla de sus conocimientos con D. José Antonio Girón y hace gala de su procedencia

enumerando clase de actividades políticas y sindicales a que estuvo adscrito antes del 36: "la

UGT, la Juventud Socialista y el PSOE. Que había sido miembro de la Federación de So-

ciedades de Oviedo y componente en la Comisión Ejecutiva del Sindicato Minero Asturiano,

además de presidente del Sindicato Minero de Bañugues (Gozón) donde trabajaba en una de

las minas propiedad de la Duro-Felguera y que se había mantenido en la zona republicana

porque no creía que el Régimen de Franco pudiera traerles una vida mejor para los

trabajadores".

Y después de todo esto dice muchas otras cosas más, —y otras que no dice y yo conozco—

que me reservo por delicadeza y por elegancia; pero que no tendría ningún inconveniente en

dárselas a conocer al desafortunado periodista del artículo aparecido en la revista "Posible".

Estas y otras muchísimas cosas podría decirle de muchísimos trabajadores que han recibido el

aliento, la ayuda y la justicia de este simpar Ministro de Trabajo.

¿Qué se pretende con toda la serie de patrañas y de malídecencias contra este hombre?

¿Desprestigiar su personalidad? Pues eso no será posible porque ya forma parte de la Historia

de España como el mejor, el más noble, el más leal y el más sincero de los que se han

dedicado a la política social en favor de los trabajadores.

El único error que, a mi juicio, ha cometido D. José Antonio Girón de Velasco es el no haberse

erigido en auténtico líder de los trabajadores españoles.

Y esto lo dice un hombre que hace honor a la verdad y a la justicia y que jamás defraudó, trai-

cionó o engañó a un trabajador.

José CALATRAVA CARRANZA

 

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