Autor: Izquierdo Ferigüela, Antonio. 
   Al borde del abismo     
 
 El Alcázar.    22/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

AL BORDE DEL ABISMO

CON todo lo que "Posible" nos ha contado en torno al patrimonio personal y familiar de don José Antonio

Girón de Velasco, todavía no nos ha dicho lo fundamental: el origen de ese patrimonio. El periodismo de

denuncia me apasiona —y creo que tengo una biografía profesional abundante en ese honesto ejercicio—

y por eso emplazo a "Posible" para que nos diga, con la mayor rapidez, si el señor Girón de Velasco está

incurso en cohecho, fraude, estafa, robo, hurto o dolo; si ejerció presión alguna sobre los responsables del

urbanismo, y en cualquier caso, si el aparatoso informe de la Revista obedece a una documentación

formal o es producto de una lucubración mental, sumisa con las directrices del Congreso del Partido

Comunista de Bucarest; porque, si no, ¿a qué viene contar el dinero de un solo político? ¿o es que existe

alguna ley, decreto, orden o pragmatismo que prohiba al ex Ministro de Trabajo lo que no puede serle

prohibido a nadie?.

He leído los dos alegatos de "Posible" y de ellos sólo he obtenido un dato: que el señor Girón de Velasco

invirtió en terrenos en la Costa del Sol algo más de dos millones de pesetas y que esos terrenos, al cabo de

un cuarto de siglo, valen mucho más. Mejor para él. Si "Posible" quisiera informar y no difamar, hubiera

reportado una constatación que tiene a mano: el índice oficial de valoración del suelo; y, sobre ese índice,

establecer el porcentaje real y decirnos al fin, con exactitud, casi milimétrica, cuál es el volumen de ese

capital. No lo ha hecho así, porque "Posible" nunca se propuso informar, sino deformar. Y como me gusta

denunciar con documentos en la mano, sírvame para ello esta comprobación: en el último número de la

revista se eleva la cuantía patrimonial del ex Ministro de dos mil a tres mil cien millones de pesetas y esa

aportación informativa, de tan grueso calibre, se basa ni más ni menos que en el siguiente testimonio

notarial: el anónimo de un comunicante.

¿En qué país del mundo puede ejercerse el periodismo de denuncia mediante tal base?. En materia de

anónimos todos recibimos los nuestros: yo tengo a disposición de "Posible", cinco, muy concretos en

argumentación relacionados con cinco altas personalidades del Estado. Como entiendo —y de eso no

culpo a "Posible"— que la incapacidad del señor Reguera Guajardo para dirigir la política informativa de

la nación alcanza evidencias tan elocuentes como las que motivan estas líneas, pregunto en voz alta si ha

llegado la hora de desechar el rigor que debe presidir toda tipografía, para sustituirlo por la desvergüenza

y el desahogo.

"Posible" es pionero —¡nunca mejor utilizada esta palabra!— de una nueva forma de periodismo o de una

forma muy vieja, que parecía superada definitivamente: la libre circulación del bulo, el eco, el rumor, la

insidia, la falsedad y la calumnia. Si en esto se basa el diálogo que se ofrece a los españoles, por

imaginación y por bríos no va a quedar. Pero cuando España se semeje a una pocilga o sea un chillón

patio de vecindad, donde no impere más ley que la del golpe bajo y el cuchillo, entonces yo no echaré la

culpa a "Posible", sino a quienes hicieron posible que "Posible" se creciese en tan ínfimo regodeo.

Tampoco sería justo atribuir la gravedad de la tolerancia o la incapacidad en exclusiva a un ministro. Con

independencia de la tosquedad, de la brutalidad, con que está siendo tratado informativamente don José

Antonio Girón de Velasco, el español de filas tiene hoy la inevitable sospecha de que la conspiración no

es sólo atribuible al Partido Comunista. No sé si alguien se ha propuesto llevar a España hacia el abismo.

Estoy seguro, en cambio, de dos cosas: una, de que el camino está abierto; otra, de que algunos no

estamos dispuestos a que España se desmorone, estrepitosamente, por irresponsabilidad o por

complicidad. Los gobernantes tienen la palabra.

Antonio IZQUIERDO

 

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