Autor: Cavero, José. 
   Histórico Raimundo  :   
 "Falange Española entiende que siempre hay que utilizar las armas de que se pueda disponer". 
 Arriba.    31/10/1976.  Páginas: 4. Párrafos: 72. 

HISTÓRICO RAIMUNDO

Falange Española entiende que siempre hay que utilizar las armas de que se pueda disponer

´´NO CREO QUE LOS FALANGISTAS HUBIERAN ACEPTADO QUEDAR ELIMINADOS DE LA

VICTORIA´´

´´SE HAN ATRIBUIDO A FALANGE MUCHAS FALTAS Y ERRORES COMETIDOS EN ESTOS

AÑOS´´

´´LA FALANGE HA CREADO UN ESTADO DE CONCIENCIA QUE HACE QUE MUCHOS

SEAN FALANGISTAS SIN SABERLO´´

´´FALANGE NUNCA HA ASPIRADO A SER PARTIDO UNICO. QUIERE UNA DEMOCRACIA´´

´´QUIENES HEMOS PROMOVIDO FE NO ESTAMOS ANCLADOS EN EL TIEMPO´´

´´LA FALANGE NO CREE QUE EN LA DERECHA ESTE TODO LO BUENO Y EN LA

IZQUIERDA TODO LO MALO´´

´´FALANGE, POR PRINCIPIO, NO ES ANTI NADA. NO CREE EN EL COMUNISMO, PERO LE

RECONOCE MÉRITOS´´

´´NO MANTENEMOS RELACIONES CON FASCISTAS NI COMULGAMOS CON IDEAS

TOTALITARIAS´´

´´SI ALGÚN DÍA HUBIERA POSIBILIDAD JURÍDICA, FE REIVINDICARÍA LA CABECERA DE

«ARRIBA»´´

´´NO ADOPTAREMOS UNA ACTITUD DE SISTEMÁTICA OBSTRUCCIÓN A LOS PROYECTOS

REFORMISTAS DEL GOBIERNO´´

´´FALANGE NO HA EJERCIDO EL PODER TOTALMENTE. SU INFLUENCIA HA SIDO MAYOR

O MENOR’’

LE brillan y se mueven inquietos los ojos, pequeños, vivísimos, azules, a Raimundo Fernández-

Cuesta. Uno de los personajes de la política nacional a quien sobran apellidos, a quien basta el

nombre propio. Raimundo —primero en comparecer ante el país por medio de las cámaras de

Televisión en el desfile que este medio expresivo ha iniciado de cara a la presentación pública

de los líderes de grupos políticos totalmente legalizados— tiene un rostro y unas manos

perfectamente locuaces, expresivos. Y su tono de voz se alza de improviso ante una cuestión

excitante.

Acudíamos a Raimundo Fernández-Cuesta con la intención de que hablara largo y tendido de

la Falange en estas fechas finales de octubre, propicias por excelencia, Raimundo solicitó a su

vez un cuestionario en que se apuntaran los temas sobre los que versaría la conversación. Era

un sábado por la noche, y el domingo por la mañana llegaba a su domicilio de Doctor Arce

nuestra lista de veintidós interrogantes. Raimundo llamaba a nuestra Redacción el lunes:

estaba listo el cuestionario.

Con dos salvedades —nos diría ya en su despacho al día siguiente por la tarde:

Raimundo prefería no hablar de Hedilla ni de Franco y de las relaciones de ambos personajes

con Falange. Seguramente pasó por alto el presidente de Falange Española de la JONS otra

tercera cuestión, no respondida, en la que preguntábamos si FE «es antirreformista de todo lo

existente».

Pero, junto con las once cuartillas, con sus respuestas, y mientras su secretaria hacía fotocopia

de ellas, manteníamos una «segunda parte», ésta oral y mucho más vivaz, de la entrevista.

Aquí están esas dos partes de una misma, y pensamos que complementaria, conversación.

EN PERIODO CONSTITUYENTE

1. ¿FE DE LAS JONS nacía como un llamamiento a la unidad de esta ideología. En qué grado

se va consiguiendo?

—En efecto, ese ha sido el motivo primordial que nos llevó, primero, a formar la Asociación

FNE, y después, cuando ha sido posible, cambiar este nombre, FALANGE ESPAÑOLA DE

LAS JONS. En ese afán de unidad, y para no regatear ninguna posibilidad de conseguirla, se

ha firmado entre Ios diversos grupos falangistas un acuerdo de que a aquel a quien le dieran

legalmente el citado nombre abriría un período constituyente para llevar a cabo tal unificación.

En él estamos; ya se han celebrado reuniones y conversaciones a tal fin y es de esperar que se

llegue pronto a una coincidencia en las opiniones sobre el procedimiento de conseguirlo.

2. ¿No es una contradicción «In terminis» en que Falange se constituya en Partido, en pugna

con las restantes ideologías?

—Doctrinalmente, sí; pues bien sabida es su oposición al sistema de Partido y para tratar de

impedir su implantación en España no sólo por razones doctrinales, sino por considerarles

contrarios a los principios constitucionales, expuse mi opinión en las Cortes, cuando se discutió

el proyecto de ley de Asociaciones Políticas. Sin embargo, una vez aprobado éste y legalizada

su existencia, FRENTE NACIONAL ESPAÑOL, Asociación con personalidad ya reconocida al

amparo del Estatuto de 1974, pidió y obtuvo el cambio de ese nombre por el de FALANGE

ESPAÑOLA, y adquirió condición de Partido, y como tal, piensa actuar en el momento actual de

la vida española, pues tiene un sentido realista y entiende que en política hay que utilizar

siempre las armas de que se pueda disponer, como lo hizo en su tiempo José Antonio, que

obtuvo un acta de Diputado en las Cortes de 1933 y se presentó a la de 1936.

3. La colaboración, a menudo estrecha, de los falangistas con el Régimen de Franco, ¿ayudó o

estropeó el margen de FALANGE?

—Para los partidarios de la independencia de la Falange y contrarios a su unión con otras

fuerzas políticas, su colaboración con el Régimen de Franco deformó, según ellos, la imagen

de la Falange. Pero entiendo que la pregunta debe plantearse en el sentido de si esa

colaboración fue posible y conveniente evitarla, teniendo en cuenta que la conquista del Poder

no fue obra exclusiva de Falange, sino en unión de otras fuerzas políticas y del Ejército.

Si Falange se hubiera inhibido o intentado hacerlo durante la guerra, ello habría sido una

traición, y como tal, aniquilada. Y llegada la paz, con la victoria, a la que Falange tanto había

contribuido, no creo que los falangistas hubieran aceptado quedar eliminados de ella.

Partiendo de esta realidad, sin la colaboración de la Falange como parte integrante del

Movimiento Nacional, la Falange tenia hoy un recuerdo histórico en lugar de ser, como es, una

realidad insoslayable. Lo que ha sucedido es que como la Falange, con generosidad, ha

aceptado en sus filas cuantos han venido a ella, unos, con sinceridad y buena fe; pero, otros,

por oportunismo o afán de medro. Muchas de las faltas o errores cometidos en estos años ha

sido atribuir a la Falange faltas que no había cometido, y otras, debidas a quienes se presen-

taban como falangistas no siéndolo.

De todas maneras, entiendo que la acción de la Falange en el balance del Régimen, es

positiva, no sólo por las realizaciones de tipo Falangista que ha llevado a cabo, en especial, en

lo social, sino porque ha creado un estado de conciencia y de mentalidad en los españoles, que

hace que muchos sean falangistas sin saberlo y sobre todo, porque si no ha conseguido cuanto

su doctrina reclama, ha sido el muro de contención contra los excesos reaccionarios y acicate

para hacer desaparecer la injusticia donde ésta se presentara, en contra de los que afirman

que la Falange ha sido el aglutinante del frente conservador del Movimiento.

VIGENCIA DOCTRINAL

4. ¿La vigencia del pensamiento joseantoniano es real?

—Sin duda alguna, como lo prueba el recrudecimiento de muchos de los problemas políticos

que determinaron su nacimiento. Precisamente por no haberse seguido las soluciones que para

ello marcaba la Falange, y como lo prueba la adhesión e ilusión que sigue suscitando en

muchos miles de españoles.

5. ¿Aspira Falange, como resultado de unas elecciones, a constituirse en Partido único?

—No, porque nunca ha aspirado a serlo. La Falange ha querido y quiere una democracia, en la

que los españoles defiendan sus intereses profesionales y sus ideas políticas como ciudadanos

situados socialmente a través de cauces naturales y no de los artificiales de los partidos

políticos.

6. Repasemos algunas de las acusaciones más habituales contra los promotores e

integrantes de Falange: ¿Son ustedes unos nostálgicos?

—Los que hemos promovido Falange Española, aunque solidarizados con su pasado, no están

anclados en el tiempo, sino que miran a| presente y al futuro, como lo prueba el número de

jóvenes que en ella militan y sus propósitos de actuar en la vida política colaborando con los

demás grupos en la busca de soluciones a los graves problemas que España tienen planteados

en lo político, en lo económico y en lo social.

7. ¿Son de derechas de toda la vida, incluso ´´ultras´´?

—Parece extraño que a estas alturas aún puedan hacerse tales preguntas, pues revela una

persistencia en el desconocimiento de lo que es realmente la Falange. Por ello, y aun a trueque

de caer en el tópico, me veo obligado a contestarle a usted que la Falange no cree que en la

derecha esté todo lo bueno y en la izquierda, todo lo malo, sino que entiende que en ambas

posiciones hay valores aprovechables, dignos de respeto, con los cuales ha aspirado a formar

una síntesis doctrinal.

8. ¿Su anticomunismo es la nota más característica, la primera propiedad?

—Falange no es por principio anti nada. Desde luego, no cree en el comunismo, pero reconoce

haber puesto de manifiesto las injusticias del sistema capitalista y la ineludible necesidad de

remediarlo, pero no está conforme con los métodos adoptados para ello (luchas de clases,

dictadura del proletariado, a saber, del Partido único, estado totalitario) y mucho menos con su

concepción materialista de la vida.

LA REVOLUCIÓN PENDIENTE

9. ¿Mantienen lazos o relaciones con fascistas de otros países, comulgan con esa ideología

totalitaria?

—En absoluto, y no comulga con ideologías totalitarias ni lo es la suya. Esta es una de tantas

imputaciones que se le han hecho, por ignorancia o mala fe. Cómo puede ser totalitaria una

doctrina que hace del hombre la clave de su actividad, que defiende la dignidad y libertad de la

persona humana y ve al Estado no como un fin en sí mismo, sino como un instrumento al

servicio del hombre y de la integridad de la Patria.

10. ¿Qué ha quedado del espíritu revolucionario de José Antonio en nuestros días en FE DE

LAS JONS?

—La revolución para José Antonio no era la algarada, el motín, la revuelta, el echarlo todo a

rodar, como él decía, sino llevar a cabo una gran tarea de transformación nacional para

imponer un orden nuevo y una nueva norma. Y en este sentido, el espíritu revolucionario de

José Antonio persiste en Falange para alcanzar sus propósitos en lo que no se haya logrado y

con arreglo a las exigencias actuales de la sociedad española.

11. ¿Qué aspira a hacer Falange con los símbolos que han venido sirviendo al Movimiento y

con sus propiedades —flechas, Prensa falangista, etcétera?

—Las propiedades y Prensa del Movimiento continúan siendo de él mientras subsista, al

menos jurídicamente, y claro es que Falange Española, hoy día organización ya independiente

de ese Movimiento, nada tiene que hacer respecto a esas propiedades a que usted alude. Si

algún día hubiera posibilidad jurídica para ello, Falange Española reivindicaría la cabecera de

ARRIBA, nombre tan entrañablemente unido a la Falange. En cuanto a emblemas, banderas e

himnos, tradicionales en Falange, están declarados como propios de ella, en los Estatutos

legalmente aprobados.

JUSTICIA SOCIAL

12. En ocasiones se ha asegurado que buena parte de los ideales socialistas están

comprendidos en el pensamiento joseantoniano, ¿es cierto?

—El hecho de que la Falange tenga un contenido eminentemente social y humano, no impone

su identidad con el socialismo.

El socialismo occidental se refleja en la existencia de partidos políticos. Está enlazado con

organizaciones sindicalistas, partidistas y de clase. Tiene una dogmática económica más rígida.

El factor religioso no es tenido en cuenta, y sí, en cambio, el carácter internacional.

El que la Falange admita la propiedad individual al lado de otra socializada no es coincidencia

bastante, pues la Falange tiene en su doctrina otros muchos aspectos y es un todo armónico.

Si la coincidencia fuera tal entre el socialismo y la Falange que aquél se confundiera con ésta,

sobraría el socialismo o sobraría la Falange. Porque, además, recuérdese que el socialismo no

marxista existía ya cuando nació la Falange y José Antonio se refirió a él en diferentes

ocasiones. Si hubiera esa identidad que ahora se invoca, no estaría justificada su creación de

la Falange.

Sin olvidar que la Falange ha valorado siempre lo que de justicia social encierra el socialismo,

mientras que éste no ha reconocido el contenido social de la Falange. La Falange quiso vivir en

paz con los socialistas no marxistas. Estos se la negaron, la trataron a tiros y contribuyeron, o

por lo menos no impidieron, la muerte de José Antonio.

13. ¿Cuenta Falange Española con apoyo de los jóvenes, de las clases más populares?

—Creo que precisamente en ella donde ha calado con mayor fuerza y pureza. La prueba está

en que los sectores más radicalizados y exigentes doctrinalmente son los de la juventud

universitaria y obrera, y de ello la Falange se tiene que alegrar, pues es la mejor garantía de su

continuidad.

REFORMISTAS CRITICOS

14. ¿Qué actitud asumiría FE DE LAS JONS para con la Reforma?

—Considerándola irreversible, a consecuencia del clima que se ha creado y de las

circunstancias que en ella concurren, FALANGE, con un criterio realista, no adoptará ante los

proyectos del Gobierno una actitud de sistemática obstrucción, sino de rigurosa critica

constructiva desde sus posiciones doctrinales. Se opondrá, pues, a lo que vaya en contra de

éstas en lo fundamental y hará oír su voz en este sentido y aunque no sea escuchada salvará

su responsabilidad histórica y la lealtad a sus principios. Tal ha sucedido ya con la implantación

de los partidos políticos.

15. ¿Opinan que asistimos al desmantelamiento del Régimen franquista o, por el contrario,

que perdura y debe preservarse en su integridad?

—Después de la muerte del Caudillo, indudablemente, debía tomarse una decisión política.

Dada su personalidad irrepetible y su decisiva in fluencia en el sistema vigente, éste no podía

continuar inconmovible. Cambiarlo era una aventura peligrosa; perfeccionarlo, desarrollarlo

para acomodarlo a las exigencias de la realidad de la sociedad española parecía lo más lógico

y adecuado. Esta se dice que ha sido la solución adoptada. Sin embargo, los hechos dicen que

lo que se ha llevado a cabo o se intenta llevar es un cambio.

16. Si FE DE LAS JONS perdiera las elecciones, ¿qué actitud tomarían sus miembros?

—Supongo que se refiere usted al supuesto de que no obtuviéramos el triunfo de ningún

candidato, pues no considero se hayan perdido por no lograr la mayoría. Aun en el primer

supuesto, Falange y los falangistas continuarían trabajando «inasequibles al desaliento». La

experiencia de las elecciones de 1936 son aleccionadoras y estimulantes para mantenemos

firmes aun en el supuesto de esa derrota a que usted alude.

17. ¿Son ustedes demócratas y aspiran a que la democracia se imponga?

—La democracia es pabellón que ampara mercancías heterogéneas y diversas discrepancias

profundas, pero tiene el denominador común de exigir que el Poder esté legitimado por el

consentimiento por quienes obedecen, aunque ese consentimiento puede estar expresado de

distintas maneras, siendo una de ellas la representación, pero todo sistema de representación

pública supone una concepción de la sociedad. Si ésta es mecanicista, la representación se

obtendrá con arreglo al sufragio universal. Si es orgánica, la representación influirá sobre los

grupos sociales.

La representación orgánica se asemeja a la inorgánica en que en ambas el sujeto de la

representación es el hombre y no directamente, sino a través de cauces intermedios. Se

diferencia, primero, en que mientras en la representación inorgánica esos hombres actúan sólo

como ciudadanos, en la orgánica lo hacen como hombres o personas situados socialmente, y

segundo, en que esos cauces intermedios de representación en la inorgánica son los partidos,

y en la orgánica, son las entidades naturales de convivencia, pero en ambos casos, el sujeto de

la representación es el hombre, y no la corporación. El hecho, pues, de creer en la democracia

orgánica no supone oponerse a la democracia.

EL ABURGUESAMIENTO

18. Otra de las acusaciones más habituales que se les hacen es que en los últimos cuarenta

años se han aburguesado, han integrado e, incluso, formado parte del «establishment».

—Si la Falange durante estos cuarenta años ha estado en el Poder, en realidad nunca lo ha

ejercido totalmente. Su influencia ha sido mayor o menor, según las circunstancias. Pero esa

participación, lejos de estimarla como causa de acusación, la considera como un acto de

servicio a España y defensa de los ideales falangistas, y entiende que el balance de su

actuación en el conjunto del Régimen, es positivo, y que debe mostrarse orgullosa de lo que ha

aportado al activo de ese balance. No ya sólo por las realizaciones de contenido falangista, que

el Régimen ha llevado a cabo, especialmente en lo social, sino por la mentalidad que ha creado

en los españoles y que hace que muchos sean falangistas sin saberlo y, sobre todo, porque ha

sido siempre el muro de contención contra los excesos reaccionarios y acicate para hacer

desaparecer la injusticia donde ésta se presentara. La historia de la justicia social en España

está llena de nombres y realizaciones falangistas.

En cuanto al aburguesamiento, la mejor prueba de que no existe son los esfuerzos de sus más

antiguos miembros y la ilusión con que ha sido acogido su renacer, aburguesamiento que no debe

confundirse con la serenidad y templanza que los años hayan podido imponer individualmente, pero que

no son incompatibles con la firmeza y los ideales de la Falange.

19. ¿Cuáles son las revoluciones pendientes para los falangistas?

—Todo cuanto no haya sido todavía logrado de su ideario. Todas las metas que consistan en el modulo de

la mayor injusticia social.

(Hasta aquí, la transcripción del cuestionario escrito).

MAS PREGUNTAS SIN CONTESTAR

—Bueno, ahí tiene las respuestas... Salvo a dos de sus preguntas, que he preferido suprimirlas. Ahora te

entrego una fotocopia de las respuestas. Esas dos que no quiero contestar me parecen explosivas. Una es

la que se refiere a quién es, en la falange. Manuel Hedilla. Y otra, en la que usted pregunta qué lugar dará

la Historia a las relaciones de Franco con la Falange. Comprenderá que no me parece adecuado

responderle. Me parece que ha puesto usted en ellas cierta mala intención. En lo que se refiere a Manuel

Hedilla, si digo lo que yo creo..., imagínese. A unos les iba a parecer muy mal, a otros les parecería muy

bien.

Ahora le doy los textos... ¿Los va a publicar así, como están, o los adorna usted un poco? ¿Como están?

Bueno, pero no va a salir así..., habrá que alegrar eso que yo digo, ¿no? Entenderá mi letra: hay alguna

corrección hecha a mano. Léala antes, a ver...

(Los textos no acababan de llegar de la fotocopiadora. Nos dio tiempo para conversar un poco más.)

—Entonces, don Raimundo, ¿se avanza en la unidad de los falangistas? ¿Es mucha la gente que se va

adhiriendo a FE de las JONS?

Pero si nosotros somos muchos, ya lo creo. Pero no muchos grupos. Eso de los grupos falangistas es una

cosa que se han inventado ustedes los periodistas. Por ejemplo, los hedillistas..

—Entonces, don Raimundo, está hoy en día muy vivo José Antonio?

—Una prueba de que está vivo es ese interés por la Falange, ¿no cree? Si estuviera muerto, no creería

nadie en la Falange...

—¿Y esa segunda pregunta que se niega a contestar...?

—No te respondería de ninguna forma. No serte prudente. Usted es un periodista y debe preguntar, ya lo

sé.

EL DIARIO «ARRIBA»

—Esa otra cuestión de los símbolos falangistas..., del Diario ARRIBA, ¿lo van a recuperar?

—Ya le respondo que los símbolos y banderas son las tradicionales de Falange Española, y que los únicos

con derecho a utilizar ese nombre somos nosotros. Y le insisto en que no quiero dar impresión de

desunión. Por que yo podría proceder contra ellos. Hoy en día, legalmente no se puede llamar Falange

Española a ningún otro grupo que al nuestro. Lo que no negamos a nadie es el derecho a ser falangista.

También se puede ser católico, pero no hace falta para ello ser jesuita...

—¿Y qué destino podría tener el Diario ARRIBA?

—Yo, en cuanto pueda, lo reivindico, pero hoy en día es propiedad del Movimiento. Hoy, legalmente, no

lo puedo reivindicar, por ser propiedad del Movimiento. Legalmente existe el Movimiento, ¿no?

ARRIBA nunca ha sido de Falange. Ha sido del Movimiento. En un principio pudo ser de

José Antonio, pero luego se incorporó al patrimonio del Movimiento. ¿Pilar Rrimo de Rivera? Tampoco

lo puede reivindicar, porque no es de ella. Es del Movimiento. Ni siquiera era de José Antonio. Nunca

estuvo inscrito a su nombre. Lo que tal vez reivindicaríamos, en su día, sería el título, la cabezera, claro,

cuando el Movimiento deje de existir.

—Don Raimundo, ¿Blas Piñar es falangista?

—Pues, mire usted, yo no lo sé. No lo sé si lo es. Aquí, en FE, no está inscrito. Puede ser de esos

falangistas-católicos de que hablábamos. De esos hay muchos, si. Girón, en cambio, sí, sí, está inscrito.

—¿No son ustedes la «vieja guardia» de la Falange?

—Yo sí, desde luego que lo soy. Pero hay muchísimos que no lo son, que son gente muy joven. Claro que

interesa a los jóvenes.

—En su despacho, don Raimundo, tras de sí, hay dos fotografías de José Antonio y una sola de Francisco

Franco. ¿Tiene significación esa preferencia?

—¿Ah, si? Pues no me había fijado. No, no tiene ninguna significación especial. Y se arregla poniendo

otra de Franco. Las dos tienen un lugar, una significación particular para mi y para la Historia.

FALANGE Y SOCIALISMO

—Otra de las preguntas sobre las que tenía especial interés en conocer su respuesta era la que relacionaba

Falange y socialismo. ¿Tienen algo que ver estos dos conceptos?

—Ya le he contestado. Ese es un tema de Cantarero, pero indudablemente que Falange tiene un contenido

social importante, que en muchos puntos puede coincidir con el socialismo. Pero no es el socialismo, no

ya el marxista. El marxista, ni hablar. Pero ni siquiera ese otro socialismo que llaman humanista, no.

Tampoco, entre otras cosas, porque el socialismo tiene una organización de partidos políticos, como la

socialdemocracia, y nosotros no creemos en los partidos políticos. En segundo lugar, tiene una

organización sindical adscrita, y nosotros propugnamos un sindicalismo nacional, no ligado a ningún

partido político, la cuestión económica, en el programa económico, el socialismo tal vez lo tenga más

radical. El punto religioso tampoco lo acepta el socialismo. Y sobre todo, José Antonio conocía el

socialismo humanista y reformista de su tiempo, y sabia perfectamente qué era el socialismo marxista y

socialismo humanista. Pero fundó la Falange. Si hubiera tantas similitudes, no lo hubiere fundado, y se

hubiera hecho socialista... Y además, a nosotros, en aquella época, el socialismo nos trataba a tiros. Y

contribuyó incluso a la muerto de José Antonio, porque pudo oponerse a la condena. Y los socialistas

metían en la cárcel y fusilaban a los falangistas lo mismo que los comunistas... O más.

—Pero ¿no está muy superada, ideológicamente, la Falange?

—¿Cómo que está superada? ¿Superada? ¿No tenemos otra vez aquí luchas comunistas, luchas de clases,

separatismo ., y no fue todo eso lo que movió a crear la Falange? A ver si no están recrudecidas y han

tomado nueva virulencia las causas que originaron la Falange. Aparte de que la Falange lo que quiere es

una organización distinta de un partido político. Ni tampoco ser un partido único, que esa es otra historia

que nos han sacado. Que la Falange, ni es partido único, ni es de derechas, ni es antidemocrática. Eso dije

hace unos días por Televisión, ¿no me oyó usted?

—Sí...

LO ORGÁNICO

—Además, ¿por qué es democracia la democracia inorgánica, y no lo es la orgánica? ¿Qué es, don

Raimundo, la democracia orgánica?

—Pues que un señor vota; usted, Cavero, vota —en la democracia in orgánica—, nada más que por ser

José Cavero. En cambio, usted puede votar porque es periodista. Eso es la democracia orgánica. Y puede

usted votar como periodista sin renunciar a sus ideas políticas, en defensa de sus intereses profesionales...

Porque la gente se agrupa no por razón de que es un español, sino porque yo soy un español periodista, y

me agrupo con los demás periodistas...

—Pero yo votaba, en todo caso, por ser padre de familia, vecino...

—Votaba usted tres veces. Por ser periodista, en su sindicato; por ser padre de familia y por ser vecino...

Y va a dejar de votar por esas razones. Usted va a votar pura y exclusivamente por llamarse José Cavero.

—Y por pertenecer a un partido político, ¿no?

—Bueno, por pertenecer a un grupo político. Como quiera. Pero en otro caso, en otro sitio, como profe-

sional periodista, usted podía votar con arreglo a sus ideales políticos. Claro. ¿Qué le iba a impedir a

usted si, por ejemplo, se sentía socialista, votar a favor de los candidatos socialistas? ¿Y por qué es

superior la democracia inorgánica a la orgánica?, ¿eh? Y qué resultados está dando en el mundo? Fíjese

usted cómo está Italia, fíjese usted cómo está Inglaterra..., cómo está todo. Porque lo que pasa es que la

democracia inorgánica es incapaz de detener al comunismo. Y no es que el comunismo no tenga fuerzas

que son verdad. Lo que pasa es que hay otras que no lo son. Porque... No, no. No es el anticomunismo lo

que más nos define. Nosotros no somos anti nada. Entendemos que el comunismo tiene una parte de

verdad: que ha puesto de relieve todas las injusticias socia les que se estaban cometiendo en el mundo

cuando nació el comunismo. Mire usted, la actuación del capitalismo hace cincuenta años, cuando nació

el comunismo, hasta la situación actual... Eso es lo que ha puesto de relieve el comunismo. Pero yo

quisiera que todo el que se dice comunista, todo el que está a favor del comunismo, se fuera a vivir a Ru-

sia. Allí, ni hay huelgas, porque allí tiene que cobrar el salario que le mandan; usted tiene que producir lo

que dicen que produzca; usted no se puede mover de una población a otra; usted no tiene libertad alguna,

en absoluto. Usted me dirá si eso es respeto a la dignidad del hombre...

—¿Hay muchos falangistas, ahora mismo, en otros grupos políticos?

—En la Unión del Pueblo, algunos

(Insiste todavía don Raimundo en que ni de Hedilla ni de los hedillistas quiere hablar. «Pero, si hace falta,

algún día sacaré pruebas...», concluye.)

José CAVERO

 

< Volver