La Hermandad de la División Azul conmemoró el XXXV Aniversario de la entrada en fuego. 
 Brillante conferencia de Roberto Reyes en la lonja     
 
 El Alcázar.    02/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 26. 

La Hermandad de la División Azul conmemoró el XXXV Aniversario de la entrada en fuego

BRILLANTE CONFERENCIA DE ROBERTO REYES EN LA LONJA

La Hermandad de la División Azul de Valencia celebró con diversos actos el Trigésimo Quinto

Aniversario de la entrada en fuego. Por el gran interés que ha despertado el acto, ampliamos hoy la

información facilitada del mismo en la edición de ayer.

A las nueve de la mañana se rezó una misa en la iglesia castrense de Santo Domingo, que presidió el

capitán general de la III Región Militar, don Antonio Taix Planas, y la Junta de la Hermandad de

Combatientes de la División Azul, con su presidente don Juan José Enriques.

El templo se encontraba repleto de ex combatientes de Valencia y de diversos pueblos de la provincia y

familiares. Seguidamente, los miembros de la División se trasladaron a la Cruz de los Caídos, donde fue

depositada una corona de laurel por el presidente de la Hermandad y por el coronel Escocet, representante

del capitán general.

A las diez y media tuvo lugar en el Ayuntamiento la Asamblea General de la Hermandad, con el siguiente

orden del día:

Lectura de la memoria de actividades, balance de situación al 30 de septiembre; rectificación de estatutos

y elección de presidente.

Se acordó prorrogar el mandato del actual presidente, don Juan José Enriquez, terminando la reunión a las

doce de la mañana.

CONFERENCIA DE ROBERTO REYES EN LA LONJA

Minutos después de las doce empezaron a congregarse en la Lonja, camaradas de la Hermandad

Provincial de Combatientes de la División Azul, representaciones de diversos grupos falangistas y

miembros del Círculo Cultural de España en Occidente, así como jóvenes de ambos sexos. También

asistió el general croata Dinko Sakik.

En la Presidencia se encontraban el presidente de la Hermandad, Roberto Reyes, el coronel Escocet, en

representación del capitán general; don Vicente Ibor, don Rafael Gómez, don Enrique Vallbona, don

Ricardo Suárez, y otras personalidades.

Se inició el acto con unas palabras del señor Enriquez, y que, seguidamente, habló Roberto Reyes

Morales, quien se refirió al momento político actual. Hizo un análisis de la política de los últimos años, y

comentó las vicisitudes que en estos últimos once meses atraviesa España. Expresó la satisfacción de los

falangistas por la devolución del título y su postura de crítica a la derogación del Artículo 35, así como al

expediente iniciado a dos militares. También se refirió a las próximas elecciones y a la gesta de estos

combatientes que lucharon en las estepas rusas contra el comunismo. Citó el nombre de Franco en

diversos párrafos y afirmó: "He venido a Valencia a reclamar unidad".

Se pregunta lo que hubiera sucedido en España con las "pancers divisions", en la frontera pirenaica,

aprobando la exigencia de que entrara España en aquella contienda mundial, evitada con la habilidad de

Franco y el comportamiento de aquella heroica unidad que hoy recordamos para enaltecerla y ligando su

recuerdo a este pensamiento, anterior y también transcendencia fundacional.

La Falange no es culpable de nada y sí participe de mucho de lo bueno alcanzado en los últimos cuarenta

años.

No se tiene en cuenta que la Falange "estuvo parcialmente en el poder, pero nunca fue poder".

Todo esto hace que, como en 1933 anunció José Antonio sean las urnas las que van a decidir si la Patria

debe permanecer unida o es mejor que se suicide.

Recuerda, seguidamente, el artículo que publico en 1931 José Antonio con el título "La hora de los

enanos" que va analizando para demostrar su aplicabilidad a la hora actual.

Niega que el pensamiento de José Antonio contrarie la libertad del hombre, y la democracia. Dice que

toda su filosofía se inspira en el hombre como portador de valores eternos y en el más absoluto respeto a

su libertad y dignidad.

Si se analizan las distintas opciones y programas que se ofrecen, vemos claramente que sólo Falange

Española formula un auténtico programa de contenido social.

La reforma sindical reclama oír a los 13,5 millones de trabajadores españoles, que no se ha hecho.

Se pregunta por qué sin consultar a los trabajadores se ha roto la unidad sindical que en casi todas partes

es una de las más ansiadas conquistas de la clase trabajadora.

La gran convocatoria actual de Falange Española se lanza para remediar muchos males; la Falange de hoy

convoca de nuevo a los falangistas.

Queremos la libertad, independencia política exterior e interior.

Queremos autoridad con la eficacia que reclama la auténtica libertad.

La actualización de los impuestos injustos para las rentas de trabajo y que los presupuestos reestructuren

la renta nacional.

Reclamamos una política agraria que devuelva al campo en divisas lo que ese mismo campo proporciona.

En suma, la Falange convoca a todos a un quehacer ilusionado y ambicioso frente a tanto desmayo y

cobardía.

Somos descentralizadores. No queremos que Madrid sea madrastra ni tutora de nadie. Con dos límites:

Primero, que a más acusada tendencia disgregadora, mayor cautela; y segundo, que las regiones más

pobres, cuyos habitantes al emigrar proporcionan divisas en beneficio de las más desarrolladas, en ningún

caso se olviden, y menos al repartir promociones, ventajas y riquezas.

Durante su brillante intervención, Roberto Reyes, fue interrumpido más de veinte veces por los vítores y

aplausos de los dos millares de valencianos que llenaban el salón columnario de la Lonja. Finalizó el acto

con el canto de "El cara al sol", dando los gritos de ritual Roberto Reyes.

A las 2,30 se celebró una comida de hermandad en el restaurante Viveros de nuestra ciudad y que

presidieron los antes citados con el general Aramburu y el teniente coronel Casquero de la guardia civil.

 

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