II Asamblea Nacional de Falange Española y de las J.O.N.S.. 
 "Participaremos en la lucha electoral"  :   
 (Fernández Cuesta). 
 El Alcázar.    17/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 29. 

II Asamblea Nacional de Falange Española y de las J.O.N.S.

"PARTICIPAREMOS EN LA LUCHA ELECTORAL´´

(Fernández Cuesta)

MADRID, (Redacción).—Representantes de todas las provincias españolas a nivel de promotores, juntas

provinciales, representantes en Cortes y en el Consejo Nacional, así como todos los miembros de la Junta

Nacional de Falange Española y de las J.O.N.S. iniciaron esta mañana en el hotel Mindanao de esta

capital, la II Asamblea Nacional de la organización.

La Asamblea se inició con la intervención del presidente de F.E. y de las JONS, señor Fernández Cuesta,

quien pronunció un importante discurso, en el que manifestó la satisfacción por haber sido concedido el

nombre de Falange Española a esta organización. "Con ello —continuó— hemos tenido la inmensa

alegría de ver renacido oficialmente tan glorioso nombre y han caído sobre nosotros también las inmensas

responsabilidades que el nombre arrastra, siendo una de las primeras, que tal nombre sea sinónimo de la

unidad de todos los falangistas y a ello hemos dedicado los mayores esfuerzos y nuestra mejor voluntad

durante este tiempo y lo seguiremos haciendo así".

Más adelante al ocuparse de la opción entre el cambio y el desarrollo político, el señor Fernández Cuesta

dijo:

"Ahora, bien, si el desarrollo terminara en cambio, no se habría hecho más que sustituir el cambio brusco

por el cambio progresivo, y el resultado sería el mismo, pues mal se puede reformar una cosa cuando se la

quiere sustituir por otra distinta de la que se busca reformar, y se habrá dado la paradoja de que los

procedimientos para la reforma de las Instituciones que establecían las Leyes del Régimen, habrán

servido para implantar otras Instituciones que las destruyen. Y eso es en realidad lo que ha ocurrido.

ETAPAS DEL CAMBIO

Pero las etapas de ese cambio hasta ahora, y digo hasta ahora porque habrán de seguir otras más, han sido

varías y bien conocidas. Anuncio de un proyecto de apertura política con el discurso del 12 de Febrero de

1974. Aprobación del Decreto Ley de las Asociaciones Políticas y de la Ley de creación de los partidos.

Modificación de varios artículos del Código Penal referentes a la ilicitud de los mismos, Ley de Reforma

Política con la implantación del bicameralismo y el sufragio universal inorgánico y por último del

referéndum que ha confirmado tal reforma. Quedan a la vista la celebración de unas elecciones a

diputados y senadores y la formación de unas Cortes que serán constituyentes, aunque no sabemos lo que

constituirán, pero seguramente traerán como consecuencia la desaparición del Movimiento, de su

Secretaría General, de su Consejo Nacional, un Gobierno parlamentario y en definitiva la vuelta a una

etapa constitucional anterior a 1936, porque no es utópico suponer haya quien proponga la legitimación

de la más alta institución del actual Estado.

En todas estas etapas ya pasadas y durante todos estos acontecimientos, ocurridos, los hombres de la

Falange han actuado siempre, tanto en las Cortes como en la prensa y televisión, de la manera que han

creído era la más conforme con los principios falangistas y con el bien de España. Así se opusieron a la

creación de partidos políticos, a la Ley de Reforma y al Referéndum, alegando argumentos y razones que

no voy a repetir aquí porque son ya conocidos. Esta oposición no habrá tenido éxito inmediato pero no

cabe duda que por ética política y por fidelidad a unos ideales y a quienes cayeron por defenderlos, los

hombres de la Falange han ganado el respeto de sus adversarios y un puesto de dignidad ante la historia

política de España, en contraste con la de tanto transfuga, acomodaticios o ambiciosos. En esto si no de

momento, a la larga es siempre valioso.

¿Pero estos cambios a que nos venimos refiriendo eran realmente necesarios? Ya hemos dicho y

demostrado en cuantas ocasiones se nos presentaron para decirlo que no eran, lo cual no implicaba que

defendiésemos el inmovilismo. Entendíamos y entendemos, que lo que debió haberse hecho era sí

reformar, pero no liquidar. Haber respetado los Principios básicos y fundamentales del sistema. Haber

dado a las Cortes y a los Sindicatos mayor representatividad de la que tenían, llegando a una democracia

orgánica verdadera en la que despareciera el digitalismo. Haciendo que las instituciones cumplieran las

misiones para las que fueron creadas con efectividad e independencia, y sobre todo convirtiendo en

realidad, con un decisivo propósito de justicia, las declaraciones económicas y sociales formuladas en

nuestras Leyes Constitucionales, especialmente en el Fuero del Trabajo y que aún siguen inéditas.

MOVIMIENTO NACIONAL Y FALANGE

A mi modo de ver —continuó— y con independencia de todas estas razones del cambio han existido otras

que han influido decisivamente en su realización. Una, la idea subyacente en muchas mentes políticas de

que el Régimen nacido del 18 de Julio no fue un auténtico alzamiento del pueblo español, sino tan solo

una operación quirúrgica, un golpe militar para poner término a una situación anárquica, una etapa

transitoria, una dictadura en el sentido clásico del concepto, que termina con la vuelta a la normalidad

consistente en la Monarquía Constitucional Parlamentaria y de Partido, olvidando entre otras cosas que

aún aceptando esa interpretación, la normalidad existente con anterioridad al 18 de Julio era la República

ya que ésta había derribado a la Monarquía del 14 de Abril.

Otra razón del cambio a mi modo de ver, consiste en que en los últimos tiempos, el Movimiento Nacional

se había apartado de los principios que le inspiraron, faltando en algunos de sus integrantes la fe en el

mismo, en su justificación política, cayendo en un complejo de culpabilidad que ha llevado no a la

derrota, sino a una entrega sin condiciones. Y es que el Movimiento inspirado como sabemos

fundamentalmente en la filosofía de la Falange, existían gentes que no estaban identificadas con ella y a

las cuales, precisamente por eso, no les ha importado, incluso han propiciado el cambio aunque este

supusiera el abandono de aquella doctrina porque no es lo mismo ser que estar en la Falange.

SITUACIÓN POLÍTICA PREOCUPANTE

La situación política no puede ser más preocupante y delicada. El socialismo marxista hace pública

ostentación, con absoluta franqueza y aire de desafío, de su fuerza, organización y de su programa, que no

ha variado del que siempre ha sido. Muchos Partidos llamados demócratas se coordinan con él para una

acción común, facilitando su juego y marchando juntos en un viaje que les va a conducir a su

aniquilamiento. Las aspiraciones separatistas se manifiestan también con toda jactancia y sin el menor

recato, en términos aún más extremos que lo hicieron durante la República. Se han dado manifestaciones

de indisciplina, en sectores sociales, que parecían inconcebibles hace pocos meses. La seguridad personal

es cada día más frágil y está a merced de quien quiera romperla. Y en el orden económico, bien clara es la

crisis gravísima que estamos alcanzando, con la inflacción y el paro en aumento, hundimiento de la Bolsa,

balanza de pagos deficitaria, endeudamiento exterior, etc.

Bien sé que algunas de estas causas son de origen internacional, o no han nacido ahora, sino que vienen

arrastradas del pasado, pero no cabe duda que unas y otras se han agravado, y otras nuevas han nacido por

la falta de confianza, por la incertidumbre del futuro, por las exposiciones de programas políticos que, de

triunfar, traerían un régimen comunista, en definitiva, por temor de volver a un pasado que parecía ser

definitivo. Y todo ello imputable más que a las personas, al sistema que se está implantando y que ya ha

empezado a traer las consecuencias que en él son inevitables.

PRECISIÓN DE LAS CARACTERÍSTICAS DOCTRINALES

En otro punto de su discurso, el presidente de F.E. de las IONS manifestó la necesidad de luchar sin

descanso y sin desmayo para conseguir unos objetivos ambiciosos y de largo porvenir. "Para ellos señaló

lo primero que hemos de lograr es constituir una fuerza potente y bien organizada, y a tal fin van

encaminadas varias ponencias que vamos a discutir, con objeto de convertirlas en realidad. Pero también

tenemos que decidir de una manera clara y precisa nuestras características doctrinales, para hacer

comprender a aquella parte de la sociedad española que lo ignora, el error en que incurren al colocarnos

dentro del espectro político del actual momento español, en una posición de extrema derecha. La Falange

por el contenido social de su doctrina, por las avanzadas soluciones económicas que propone reforma de

la empresa, reforma agraria, supresión de los abusos del capitalismo y de la especulación del suelo,

política de viviendas y educación, de fiscalidad por todos sus afanes de justicia social, la Falange tiene

una posición de izquierdas, no la tendrá si por tal se entiende al comunismo y a sus compañeros de viaje.

Pero coincide también con la derecha, si por esta se considera la defensa de los valores espirituales que

han formado a lo largo de la historia la personalidad de España, la defensa de su unidad indestructible, un

patriotismo critico con afán de perfección, un orden y unas jerarquías sociales basadas en el trabajo, la

inteligencia y la justicia, una iniciativa y propiedad privada sometidas a limitaciones y deberes sociales.

No será en cambio de derechas si por tal se considera al inmovilismo, la reacción, la intolerancia, los

privilegios, las discriminaciones, la insolaridad y egoísmo.

FALANGISMO FRENTE A MARXISMO

Los falangistas hemos de tener muy presente la idea de que a la larga, en el Mundo, no va a quedar frente

a frente más que dos doctrinas, políticas, la de José Antonio y la marxista. Y esto no es pasión ni

triunfalismo doctrinal, pues hoy, en las juventudes del mundo y muy especialmente en las hispano-

americanas, existe un verdadero afán por conocer esa doctrina, y las obras de José Antonio constituyen un

motivo de constante estudio y modificación, políticos y sociólogos (Giscard, Mendes-France, Madanaga y

otros), presentan como grandes descubrimientos soluciones que la Falange ofreció hace más de cuarenta

años, y en muchas naciones se propugna ahora la implantación de Parlamentos de carácter orgánico,

como solución a la crisis que ellos y los partidos políticos están atravesando.

También afirmó el señor Fernández Cuesta que la democracia en si no es más que un instrumento para la

política que puede ser buena o nefasta. Asimismo abrí una interrogación ante la calificación de extrema

derecha y se preguntó si seria por haberse opuesto al referéndum, no como trámite constitucional, sino a

lo que por medio de él se quería probar a este respecto afirmo que el referéndum, aún aceptando la

exactitud del resultado oficial, no puede tener un valor limitativo para las próximas elecciones, porque en

ese resultado, un porcentaje muy elevado de votos afirmativos, obedeció a la creencia en muchos de los

votantes de que votaban la continuación del sistema de Franco y no su cambio. Hay que tener además en

cuenta la inercia de la disciplina de votar lo que el Gobierno pide. Incluso, en muchos de los enemigos del

Régimen, el voto afirmativo ha obedecido al propósito de avanzar un paso más que facilite posteriores

etapas para el cambio total que ellos desean.

BATALLA ELECTORAL

Nuestro objetivo más inmediato afirmó más adelante es la próxima batalla que se va a librar en las

elecciones de Diputados y Senadores elecciones a las que hemos de dedicar nuestra preferente e

inmediata atención y trabajo. Al hacerlo, hemos de salir al paso de la posible objección de que siendo

contrarios al sufragio universal inorgánico, vayamos a participar en él. Y es que en política hay que ser

realista, hasta donde la dignidad personal lo permita, y utilizar las armas que se nos ofrezcan y si ahora,

esas armas son las de los partidos políticos y unas elecciones, no podemos desecharlas pues bien claro

tenemos el ejemplo de José Antonio al tomar parte en las elecciones de 1933 y 1936, no obstante su

radical posición antipartidista.

Vamos a seguir —afirmó asimismo— luchando por la Patria, el Pan y la Justicia, palabras que no son

mera retórica, ni tópica repetición, sino la verdadera expresión de la síntesis de nuestros afanes de lo que

queremos conseguir para el pueblo español.

ELABORACIÓN DE UN PROGRAMA

Pero hay también otro tema de extraordinario interés, que es el de la elaboración de un programa

electoral, el cual, partiendo de las líneas básicas del que constituye en nuestra organización, demuestre al

pueblo español que la Falange, lejos de estancarse en el pasado, sigue teniendo vigencia, capacidad

creadora, y fecundidad suficiente, para ofrecer soluciones actuales en los problemas que afectan al vivir

de ese pueblo, con criterios sujestivos e ilusionantes de justicia y actualidad.

Nuestra posición política es pues bien clara, participar en la lucha electoral establecida en igual de

oportunidades con los demás, ir a ella con el programa de la Falange, con las correcciones o agregados

que cuando aquél se formuló no existían, o existían en distintas condiciones que en la actualidad. Por

ejemplo, especulación del suelo, viviendas sociales, Seguridad Social, sociedad de consumo.

Vamos pues a participar y a luchar, no por regímenes anacrónicos, sino por un régimen auténticamente

popular que no es lo mismo que proletario, porque en el pueblo se afiancen todos los logros alcanzados y

se obtengan otros nuevos y mejores, por la unidad integral de España, por la potenciación de las

actividades creadoras materiales y culturales que beneficien a la Nación, y no por las que sean únicamente

suntuarias o antisociales, por impedir la corrupción, en síntesis, por la justicia social con todo el inmenso

contenido que encierra y que no se refiere tan sólo a una clase determinada sino a todos los que tienen

derecho a ella por ser hombres y españoles.

Bien sabemos que ésta no es labor de un día, requiere tiempo, tenacidad y desvanecer prejuicios y

fantasmas. Por eso es un propósito y una directriz que hay que inculcar la juventud haciéndola

comprender como es la Falange y que esa juventud es la garantía de continuidad. La mejor manera de

lograrlo, más que en las palabras, se encuentra en la ejemplaridad de los hechos y de nuestras conductas.

INTERVENCIÓN DEL SECRETARIO GENERAL

Tras la intervención del presidente de F.E. y de las JONS, se constituyeron las diversas comisiones de

trabajo.

Posteriormente, el secretario general, señor Urgorri Casado, presentó una amplia memoria de las

actividades de todo orden desarrolladas por F.E. desde la I asamblea que se celebró en abril de 1976.

Destacan especialmente los puntos de la memoria referentes a la reivindicación y concesión del nombre

de Falange Española de las JONS, los contactos con los diversos sectores y grupos falangistas para una

integración, la incorporación de la Hermandad de Banderas de Falange y la labor efectuada por el Grupo

Parlamentario de Acción Institucional en las Cortes, así como la participación de los representantes de

F.E. en las sesiones parlamentarias que debatieron los proyectos de ley sobre los partidos políticos, la Ley

de Reforma política y la ulterior posición respecto del referéndum.

PONENCIAS

Las Ponencias que se estudiarán en esta asamblea son tres. La primera versará sobre el tema de "Acción

Electoral", la segunda de "Organización Política" y la tercera comprende una "Síntesis de programa

político".

Las sesiones se prolongarán durante todo el día de hoy y mañana, fecha en la que se celebra la clausura.

También está prevista la celebración de una III Asamblea Nacional en la segunda quincena del próximo

mes de febrero.

 

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