Las Fuerzas Armadas y los Partidos Políticos. 
 Falange auténtica: Respeto a la voluntad popular     
 
 Diario 16.    11/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

LAS FUERZAS ARMADAS Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS (V)

Falange auténtica: Respeto a la voluntad popular

Para la Falange Española de las JONS (auténtica), las Fuerzas Armadas deben hacerse los sordos ante

cualquier maniobra política antidemocrática y garantizar el respeto a la voluntad popular. Estas fueron sus

respuestas:

1. ¿Cuáles son, desde el punto de vista de su partido, los fines de las Fuerzas Armadas españolas?

La defensa de la soberanía nacional, entendida no sólo en términos de conflictividad bélica, sino también

contra todas aquellas agresiones económico-sociales —penetración de las empresas transnacionales y el

colonialismo financiero internacional— que atenten contra los intereses y la independencia nacional, así

como deben garantizar el respeto a la voluntad popular. Consecuentemente, las Fuerzas Armadas no

deben verse implicadas en ninguna maniobra política antidemocrática, ya que en tal caso, como decía

José Antonio, los militares tendrían derecho a hacerse "los sordos si se os llamara para que cobijaseis

con vuestra fuerza una nueva política reaccionaria".

2. El mundo actual se rige en esta materia por la política de bloques enfrentados. ¿Cuál es la opinión de su

partido al respecto? De acuerdo con ella, ¿dónde sitúa a España en el concierto mundial y cómo ve la

entrada de España en la OTAN?

España no debe vincularse, bajo ningún concepto, a ninguno de los dos bloques enfrentados. El principio

de no beligerancia debe ser respetado a toda costa.

La actual alianza con los Estados Unidos entraña una cierta subordinación de España a este país. Las

razones de solidaridad que los bloques hegemónicos manejan son pura palabrería colonialista.

En el caso de España, los riesgos —dada la existencia de las bases U.S.A., son enormes, porque recibiría

los primeros ataques.

Si España ha de reforzar su posición militar, hágalo con las naciones no alineadas que mantengan

posturas similares. En especial, con aquellas naciones ribereñas del Mediterráneo. En este contexto, la

recuperación de Gibraltar es vital.

Definitivamente, no a ese apéndice militar de los Estados Unidos que es la OTAN, ni al Pacto de

Varsovia, instrumento similar de la U. R. S. S.

3. ¿Cuál sería la organización militar óptima para un Estado ideal, de acuerdo con el ideario de su

partido?

Concebimos el Ejército organizativamente enraizado en la realidad social de España. Como no somos un

país ni fuerte ni rico, los medios disponibles deben aprovecharse al máximo para conseguir un ejército

moderno y operativo, sin grave quebranto de la economía española. Es imprescindible el desarrollo de

una fuerza atómica de disuación, capaz de asegurar una primera respuesta a cualquier agresión, y el

acceso tecnológico al campo nuclear monopolizado por las grandes potencias.

4. ¿Cuáles considera que son las medidas que debieran tomarse en las Fuerzas Armadas españolas

a corto y largo plazo, de acuerdo con la concepción de su partido?

a) Racionalización organizativa de las Fuerzas Armadas y de los medios a su disposición,

b) Profesionalización plena de sus cuadros de mando,

c) Creación de un único Ministerio de Defensa y simplicación de la actual estructura burocrática y

administrativa,

d) Formación adecuada, en el terreno profesional, de todos los componentes de las Fuerzas Armadas,

e) Separación orgánica de las Fuerzas de Orden Público, que deberían pasar a depender de otros

departamentos civiles.

Creemos que el Ejército debiera estar organizado sobre la siguiente estructura: Fuerzas de disuasión,

constituidas por el arma atómica y apoyada logísticamente en la Marina y la Aviación, y Fuerzas de

intervención inmediata, formadas por unidades acorazadas, artillerías y, en general, el núcleo operativo

del Ejército.

Ambas Fuerzas constituirían la base de maniobra del dispositivo militar.

5. En relación con la Declaración de Derechos Humanos, ¿han de ser limitados para los componentes

de las Fuerzas Armadas? En caso de que así fuese, ¿cuáles deben ser esas limitaciones?

Las Fuerzas Armadas forman parte de los mecanismos que garantizan los derechos humanos, y en

ningún caso pueden ser éstos transgredidos, salvo que se atente —como señalan los tratadistas— contra el

bien común de los ciudadanos, como podría producirse en caso de guerra abierta. Circunstancia esta que

debe evitarse por todos los medios posibles.

6. ¿Considera que debe ser limitada la jurisdicción militar y modificado el Código Militar? En caso

afirmativo, ¿en qué aspectos fundamentalmente?

Creemos que el Código de Justicia Militar debe modificarse, restringiendo su Jurisdicción a los delitos

específicamente militares y en ámbito castrense. Salvo, naturalmente, en caso de conflicto bélico.

 

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