Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   El liderazgo en las asociaciones     
 
 ABC.    11/04/1975.  Página: 29. Páginas: 1. Párrafos: 1. 

EN POCAS LINEAS

EL LIDERAZGO EN LAS ASOCIACIONES

Desde luego, si llega a haber Asociaciones políticas —ya que tantos obstáculos existen para que puedan

crearse, y lo que es peor, para que funcionen con éxito— será en el 80 por 100 de los casos por la

personalidad, la fama o el atractivo que irradie el líder o el jefe. Si como creo —y hay motivos para

creerlo— se produce la conjunción José María Gil-Robles y Quiñones y Manuel Fraga Iribarne, a través

del contacto que produzca en ambos la buena voluntad política de Ramón de Rato y Rodríguez San

Pedro, una fuerte organización de centro-derecha es posible que se forme en un plazo breve. Que se

consiga, como parece que se trata, la adhesión a ese deseado bloque de figuras de la importancia de

Federico Silva, Alfonso Osorio, Alberto Monreal, los Garrigues, incluso Joaquín Ruiz-Giménez y,

naturalmente, José María Areilza, es harina de otro costal, dada la actitud de los que se resisten a toda

postura unificadora que daría, sin duda alguna, una victoria decisiva de ese posible «bloque nacional» en

las primeras elecciones que pudiera presentarse. Cierto que si el presunto pacto Gil-Robles-Fraga Iribarne

fuera realidad en un futuro próximo, la presidencia de la organización la ostentaría el primero, y la

secretaría general el segundo. En el campo falangista también es difícil, aunque sería conveniente, la

unidad de los numerosos grupos que tratan de llamarse Falange Española de las J. O. N. S., y que se

supone representarían una izquierda moderada de tipo nacional. Lógicamente, parece que el líder, o los

líderes mancomunados, fueran José Antonio Girón de Velasco y Raimundo Fernández Cuesta, que

pudieran ser, el segundo el presidente, y el primero el secretario general. Para ello, Girón tendría que

abandonar la presidencia de la Federación Nacional de Excombatientes. ¿Lo haría? Lo que no hay duda es

que fuera del ex ministro de Trabajo no se adivina un líder con celebridad y empuje en la órbita falan-

gista— ARGOS.

 

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