Autor: Otto, Sergio de. 
   Pesimismo y desánimo en la sede de candidato de UCD  :   
 Para el centrista Villodres la derrota era lógica, pues no se puede engañar a Andalucía. 
 Hoja del Lunes.    24/05/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Pesimismo y desánimo en la sede del candidato de UCD

Para el centrista Villodres la derrota era lógica, pues no se puede engañar a Andalucía

MALAGA. Sergio de Otto. enviado especial

A la hora de enviar esta crónica, once de la noche, en la que ha sido oficina electoral de Luís Merino,

candidato de UCD a la presidencia de la Junta de Andalucía, reinaba un ambiente de tensa expectación

que rayaba en el desánimo por los resultados que parecían situar al partido del Gobierno en tercer lugar,

tras el PSOE, que está barriendo por encima de lo previsto, y de Alianza Popular, con quien mantiene un

duelo codo a codo.

Algunos de los dirigentes centristas no ocultaban en absoluto su enfado, y así, el senador Francisco

Villodres nos hacía unas explosivas declaraciones. El polémico senador centrista manifestó que la derrota

era lógica y que él ya se lo había avisado a Calvo-Sotelo y a los dirigentes del partido hace unas semanas,

cuando conoció las lineas generales del partido. «UCD —nos dice— ha realizado un giro violento a la

derecha y ha efectuado una campaña de derecha pura. El electorado, para derecha prefiere votar a AP.

Además le hemos dejado con ello un espacio muy amplio a los socialistas, que, lógicamente, lo han

sabido aprovechar». Villodres añadió que no se puede tratar a Andalucía como a un país tercermundista y

engañarle con cifras de inversión que no corresponden a la realidad, como ha sucedido. «Con la presencia

de cada ministro hemos perdido diez mil votos. Durante la campaña hice mi protesta sólo a nivel interno,

pero ahora lo digo públicamente: no se pueden decir cosas a la gente como que no se deje meter en un

puño y otras parecidas que ha sido la base de esta campaña», concluyó el senador centrista.

Las caras largas y los nervios a flor de piel contrastaban anoche con la alegría que ha dominado en esta

sede durante la campaña, donde raro era el día que a estas horas no se oyese la música de los verdiales

mientras corría el fino que lleva el nombre del candidato centrista Luis Merino.

Había fiesta, por el contrario, en la sede de los socialistas malagueños. Varías decenas de personas se

agolpaban en la calle de un populoso barrio malagueño manifestando su júbilo por el ya indiscutible

triunfo de los socialistas.

Por su parte, los aliancistas solamente confirmaban su segundo puesto, aunque no querían todavía lanzar

las campanas al vuelo y mantenían ciertas reservas.

 

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