Autor: Muro de Iscar, Francisco. 
   Andalucía optó por "el modelo francés"     
 
 Hoja del Lunes.    24/05/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

24-5-1982 - Ya-Hoja del Lunes de Madrid

Andalucía optó por «el modelo francés»

SEVILLA. Francisco Muro de Iscar, enviado espacial

En ana valoración de urgencia, sin tener todos los datos en la mano, puede decirse que Andalucía ha

optado, en sus elecciones al Parlamento andaluz, por el «modelo francés». El voto de la izquierda se ha

ido, de forma casi aplastante, al PSOE, y el de la derecha se ha repartido en partes casi iguales entre UCD

y Alianza Popular. Mientras, el Partido Socialista Andaluz y el Partido Comunista, prácticamente,

desaparecen de h escena.

A las doce de la noche más de un millar de personas se concentraban ante la sede del hotel Macarena,

centro logístico de la Junta de Andalucía en Sevilla, donde una pantalla gigante intercalaba resultados

electorales y actuaciones de cantantes. No obstante, la recepción o transmisión de los datos eran muy

lentas y había problemas en el centro de datos de Sevilla. Se da la curiosa circuns-taancia de que en

Madrid, en la sede del Ministerio del Interior, se conocían estos datos más rápidamente que en Sevilla.

Cuando por la pantalla se dio a conocer al exterior el avance sobre resultados finales facilitados por el

PSOE, el primer lugar de los socialistas se recibió con una gran ovación y, por el contrario, con un gran

abucheo el fuerte avance registrado por Alianza Popular.

En la sede de los partidos el ambiente que se registraba era muy diverso. En UCD ese ambiente era de

desencanto. Se jugaban mucho en este envite y eran conscientes de ello. La lucha no era sólo contra el

PSOE, el gran triunfador de este 23 de mayo, sino contra Alianza Popular, cuyo avance espectacular

preocupa profundamente en las esferas dirigentes del centrismo andaluz y español. El secretario de

relaciones externas de UCD, Javier Rupérez, reconocía antes de las doce de la noche que el PSOE iba a

obtener realmente la mayoría absoluta. Rupérez señalaba también que, no obstante, aún no se podía

hablar del número de escaños para cada partido, y afirmaba que UCD seguiría siendo la segunda fuerza

política de Andalucía. Para Rupérez el PSA y el PCA prácticamente desaparecían del mapa político

andaluz. Y a esa hora mostraba su cautela porque los datos eran limitados y los muéstreos aún

insignificantes.

López Jiménez: «Unas buenas elecciones»

Por su parte, Pedro López Jiménez, secretario de organización de los centristas, también estaba

desencantado, aunque trataba de no demostrarlo. En una muestra de ironía indicaba que estas elecciones

habían sido «buenas, puesto que en otras anteriores se habían sacado las navajas y en éstas no». En

cualquier caso, en los medios centristas se indicaba que la abstención había perjudicado a UCD. Según

ellos, si el voto hubiera sido superior, es decir, en torno al 70 por 100, los centristas habrían mejorado

ampliamente su posición. Este desencanto y preocupación afectaba también a la presidenta regional del

partido, Soledad Becerril. Cuando pude hablar con ella todavía no se tenían datos significativos de los

resultados, pero en el ambiente estaba claro que UCD si no perdía el segundo puesto sí, al menos, estaba

prácticamente igualada con Alianza Popular, y eso en medios centristas, y por la propia Soledad Becerril,

se contemplaba con gran preocupación.

Fraga, en olor de multitud

Por lo que se refiere a Alianza Popular, los ánimos estaban por las nubes. La actividd era intensa en su

centro logístico, donde esperaban a Fraga en olor de multitud. A la puerta de la calle, Jorge Verstrynge

estaba radiante. Según él, Alianza Popular iba a obtener cuatro votos por cada uno que sacaran los

centristas. La realidad luego demostraría que no era así, pero, en cualquier caso, el triunfo o el ascenso de

Alianza Popular era impresionante. Verstrynge señalaba también que el pueblo andaluz, como antes el

gallego y como lo hará en el futuro el español, había demostrado por dónde quería caminar. «Si UCD lo

entiende —añadía— bien, y si no. Alianza Popular tendrá que tomar las medidas oportunas para conse-

guir llevar adelante lo que los españoles quieren.»

Desencanto también en el Partido Socialista de Andalucía. Para Alejandro Rojas Marcos los resultados no

eran buenos, lógicamente. «Aceptamos democráticamente el resultado, pero pensamos que no es bueno

para España ni para Andalucía. Para España, porque aquí se ha planteado una lucha abierta entre

izquierdas y derechas, y eso es malo. Para Andalucía, porque entregar el poder a un partido centralista

también es malo.» El secretario del PSA señalaba que ellos sabían ganar y también sabían perder.

«Seguiremos en pie, luchando —dijo— hasta que un día el pueblo andaluz se dé cuenta de cuál es el

mensaje andalucista y nos dé el poder.»

Desolación también en ei Partido Comunista. Para su secretario general en Andalucía, Felipe Al-caraz, no

obstante, «se estaban manipulando los datos de forma descarada por quienes los están proporcionando».

En la provincia de Sevilla en concreto, los comunistas afirmaban que eran la segunda fuerza, con el 16

por 100, y, aunque en menor medida, también en la capital, con un porcentaje total en lo que se refiere a

Sevilla de un 13 por 100, datos que distaban mucho de los ofrecidos oficialmente. También Luis Yáñez,

el diputado socialista, criticaba los datos facilitados por los gobiernos civiles y el Ministerio del Interior,

especialmente, porque, según él. los estaban reteniendo.

Un detalle a resaltar es que en el sevillano barrio de Triana el PSOE había obtenido diez rnil votos, frente

a los seis mil de Alianza Popular y los dos mil de UCD con porcentajes mucho menores para el Partido

Socialista de Andalucía y el Partido Comunista.

 

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