Un granada anticarro lanzada desde la acera de enfrete. 
 Atentado contra la Embajada     
 
    Página: 1,?. Páginas: 2. Párrafos: 17. 

Madrid - A la 1,40 de esta madrugada fue lanzada contra la Embajada de los Estados Unidos en España,

situada en la madrileña calle de Serrano, número 75, una granada contra-carro que atravesó y destrozó un

coche produciendo daños en otros dos sin alcanzar la sede diplomática, según informó esta mañana la

Policía.

Desde un coche

Atentado contra la Embajada

Aunque en un principio se dijo que se trataba de una carga de pólvora prensada, que estaba situada debajo

del vehículo destrozado, un Mini rojo matrícula M-934103, fuentes policiales manifestaron que, según el

equipo de desactivación de explosivos, se trataba de una granada contracarro que fue lanzada desde la

acera que hay frente a la Embajada.

Al parecer, la persona que efectuó el disparo estaba situada encima de un coche Seat que resultó (Sigue en

última página) una granada anticarro lanzada desde la acera de enfrente dañado. Se desconocen las

causas por las que se desvió la granada que, después de atravesar el Mini cayó en la acera sin llegar ni

siquiera a la verja del jardín de la Embajada. La explosión pudo escucharse a varios kilómetros del lugar

de los hechos, situado en el número 75 de la madrileña calle de Serrano, sede de la Embajada y frente a la

iglesia de los jesuítas, donde fue asesinado hace diez años por ETA el almirante Carrero Blanco y en

cuyas inmediaciones se encuentran numerosas sedes de Embajadas.

Etarras Respecto a la autoría del atentado, las primeras sospechas policiales, así como las investigaciones,

se dirigen hacia las organizaciones etarras, dado que sólo las ramas ETA tienen capacidad como para

lanzar granadas an-tícarro.

Por otra parte, en medios políticos se destaca el hecho de que el embajador americano, Terece Todman,

ofreciera recientemente la ayuda de los Estados Unidos para la lucha contra el terrorismo y que este

atentado puede ser la respuesta de los etarras.

Nada más producirse la explosión unidades de la Policía Nacional y de la Guardia Civil hicieron acto de

presencia en el lugar de los hechos y los bomberos acabaron con las llamas que salían del coche.

La propietaria del vehículo, Galinda Espinosa de tos Monteros, aseguró a Diario 16 que lo había aparcado

a las nueve de la noche.

Una hermana de Galinda manifestó que no le ex-trañaba lo sucedido porque «esta zona es propicia a los

atentados como sucedió con el almirante Carrero Blanco».

Efectivamente, frente al lugar de los hechos, se encuentra la iglesia de los jesuítas, junto al lugar en que

fue asesinado el presidente franquista en 1973.

Funcionarios del Cuerpo Superior de Policía inspeccionaron la iglesia por si se encontraba en las

inmediaciones de la misma algún otro artefacto explosivo.

Dos coches

Tras el Mini volado se encontraba un coche Peugeot 504 beige, propiedad del padre de Calinda Espinosa

de los Monteros, que fue inspeccionado por la Policía. El vehículo presentaba algunos daños y la luz de la

guantera encendida.

Otros coches, entre ellos un Seat 131, aparcados en las inmediaciones también fueron investigados por la

Policía por si en su interior existían artefactos explosivos.

Un capitán de la Guardia Civil que se presentó a las dos de la madrugada en el lugar de los hechos se

excusó de hacer declaraciones a preguntas de Diario 16. «No estoy autorizado a hacer ninguna

manifestación. Por favor, busquen la información mañana en la Dirección General de la Guardia Civil»,

di/o.

Un inspector del Cuerpo Superior de Policía ordenó a los agentes que procurasen apartar a la prensa del

lugar. «A los periodistas alejarlos, dentro de lo posible», se le escuchó decir.

No paga

La circulación quedó cortada. Los propietarios del vehículo dijeron que vivían en la finca número 106 de

la calle de Serrano, junto enfrente a la Embajada americana.

El destrozo del vehículo se lo tornaron con cierta filosofía. «Ya sabemos que el seguro no paga nada —

dijeron— porque se trata de un acto terrorista. Ahora iremos a la Comisaría a prestar declaración.»

 

< Volver