Asaltada la Asociación Hispano-China. 
 Un comando intentó volar el edificio  :   
 Después de incendiar las habitaciones, prendieron fuego en la instalación de gas. 
 Pueblo.    02/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Asaltada la Asociación Hispano-China

UN COMANDO INTENTO VOLAR EL EDIFICIO

Después de incendiar las habitaciones, prendieron fuego en la instalación de gas

MADRID. (Cifra.).—Un comando de cuatro individuos, provistos de pistolas todos ellos y tres

enmascarados con medias de seda, asaltó ayer tarde el local social de la Asociación de Amistad Hispano-

China, sito en la segunda planta de la finca número 32 de la calle de Castelló, e incendió las habitaciones

Muy cerca de las ocho de la tarde se presentaron en la sede de la asociación tres jóvenes, con el rostro

cubierto con medias de seda y armados con pistolas del nueve largo, y un adulto, a rostro descubierto,

empuñando una pistola que, sus aparentes características, era del 7,65.

Uno de los asociados pudo identificar a este individuo como a Leocadio Jiménez Caravaca.

Se encontraban en la asociación varios directivos de la misma y un grupo de jóvenes colaboradores

actualmente dedicados a la preparación de un seminario de estudios de cultura e idioma chino, como parte

de un instituto dé Sinología en España, que se pretende presentar como una iniciativa al Ministerio de

Educación y Ciencia español.

«Todos los presentes —según manifestó el presidente de la asociación— fueron puestos contra (a pared,

manos en alto, mientras dos de los asaltantes les apuntaban al pecho con las pistolas. Uno de ellos

amenazó a un directivo: "No te muevas o eres hombre muerto, porgue cazamos a cualquiera a cincuenta

metros".»

Otros asaltantes se dedicaron a incendiar las habitaciones antes descritas y pretendieron llevarse los

ficheros. Cuando estaba ardiendo todo, también intentaron hacer saltar parte de] edificio, prendiendo

fuego en la instalación de gas, cuyas tuberías comenzaron a arder y pronto fueron apagadas, gracias al

arrojo de algunos socios, una vez que escaparon los agresores.

Los vecinos, alarmados, comenzaron a abandonar sus viviendas.

 

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