Entrevista con el presidente del Consejo de Estado. 
 Franco es la historia de España     
 
 El Alcázar.    07/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

Entrevista con el presidente del Consejo de Estado.

FRANCO ES LA HISTORIA DE ESPAÑA

"Es importante no confundir la reforma con la revancha que muchos han esperado durante 40

años, y sobre todo no hacérsela viable desde la legalidad", afirma don Antonio María de Oriol y Urquijo.

(Por télex especial para El Alcázar). Presidente del Consejo de Estado, don Antonio María de

Oriol y Urquijo, no necesita curriculum. Su limpia ejecutoria política durante el Régimen de Franco

tampoco ofrece dudas ni sombras. Es un hombre fiel a sus ideales y sus lealtades, que puede mirar sin

rubor el futuro porque ha tenido d valor de no repudiar el pasado en Granada, donde asistió como uno

mas de la gran familia de los alféreces provisionales, a los actos con motivo de imponer en el manto de la

Virgen de las Angustias, entre las estrellas bordadas de los alféreces caídos en la Guerra de Liberación,

las insignias de capitán general que llevó en vida nuestro Caudillo, nos hizo las siguientes e interesantes

declaraciones, exclusivas para EL ALCÁZAR.

—Sr. Presidente, ahora que todo el mundo quiere olvidar la guerra de liberación ¿me permite

usted recordarla? ¿en qué unidad luchó usted?.

—Formé parte de la 4a División de Navarra, la que fue calificada por su valor en el libro de

Enrique Castro, un comunista converso, titulado "Hombres made in Moscú", "la tumba de la 4a División

de Navarra, la mejor unidad del Ejército de Franco".

LA REFORMA

—¿No cree usted que la reforma política que propugna el Gobierno, liquida cuarenta años de

historia de España, toda la etapa del Régimen de Franco?.

—Yo no diría tanto. En realidad, reformas se están haciendo desde el año 1.937, aunque se

quiera ahora demostrar lo contrario, Franco ya lo dijo entonces que se harían, adaptándose a lo que cada

tiempo demandara para el mejor servicio de España, y en la Ley Orgánica vuelve a insistir diciendo que

se deben evitar las improvisaciones. Lo que es importante, es no confundir la reforma con la revancha que

muchos han esperado durante cuarenta años, y sobre todo no hacérsela viable desde la legalidad.

DEMONIOS FAMILIARES

—¿No piensa que ese consultar constante del Gobierno la oposición de los que evidentemente

hacen todo lo posible para, desde la ilegalidad, torpedear todo intento de evolución, hace que la opinión

pública vea al Gobierno falto de autoridad, falto de criterios firmes, como si anduviera a tientas, dando

palos de ciego?.

—Creo sinceramente que hay que lograr que en España se pueda convivir, enterrar para siempre

los demonios familiares, que nos han costado tantas guerras. Pienso que debemos eludir las calificaciones,

evitar adoptar posturas personales y parciales, sin que se lesione, desde luego, la autoridad del Gobierno,

cuya premisa debe ser indiscutible. ES indudable que la posición puede quejarse de que no se le den

oportunidades para que entre en la legalidad, si al final de todos estos contactos, gobierno-oposición,

sigue manteniendo una postura de rechazo, poniendo obstáculos insalvables. Habrá que creer que,

evidentemente, lo que intenta es obstruir y que teme el fracaso de un referendum y unas elecciones por las

que, en apariencia clama.

CARLISMO

—Usted procede de las filas carlistas, ¿podría decirme su opinión sobre ese Partido Carlista

adherido a Coordinación democrática?.

Que eso no es Partido Carlista ni nada que se le parezca, que es una usurpación notoria, una clara

suplantación que no tiene nada que ver con los ideales de Dios, Patria y Rey y si mucho con los enemigos

de España.

—¿Porqué se empeña el Gobierno en ir por Europa pidiendo "permiso" para dar paso como si

fuéramos una nación de segunda categoría, cuando Franco en cuarenta años jamás pidió opinión a nadie

sobre sus decisiones y no nos fue tan mal?.

DIPLOMACIA

—Cierto, cierto, cierto, pero es que Franco, ya se lo dije antes, era un hombre de excepción con

una visión especial para cada momento y cada circunstancia. De todas formas las actitudes "mendicantes"

fueron en la gestión diplomática anterior, ahora se dialoga de igual a igual.

—En esta "hermosa" democracia que disfrutamos, ¿habrá un sitio en la partitocracia para los

hombres del 18 de Julio?.

—Siempre habrá un sitio en la política española para los hombres del 18 de Julio.

SEPARATISMO

—Estos vientos de fronda que se respiran por todas partes ¿no se convertirán en ojo de huracán

que acabe arrasándolo todo?.

—No me gusta ser pesimista. Creo que no debemos perder la confianza que se pondrán las cosas

en sus justos límites. Si hubiéramos pensado en la Batalla del Ebro que todo estaba perdido aún esta-

ríamos corriendo.

—¿Qué opina del separatismo?.

—Es un absurdo, un engendro del comunismo para minar la unidad de España.

—¿No le parece triste ese silencio espeso sobre el Generalísimo, ese querer desvirtuar la

magnitud de su obra, ese no querer que se le rindan homenajes públicos, cuando han consentido cosas tan

inauditas como la "marxa" y la "diada"?.

Esto también es corriente cuando se acaba una época y empieza otra, tratar de denigrar al que

gobernó anteriormente sobre todo si ha marcado un hito histórico, es el recurso manido de siempre en

todos los tiempos. Lo importante es ofrecer algo positivo dentro de lo nuevo, sin destruir lo que había ya

consolidado, partir de unas instituciones que pueden ser perfectibles, dentro de un Estado de Derecho ya

creado. Además, Franco, está muy por encima de esas discusiones bizantinas, de esos criterios a nivel de

partidos. Su figura es tan excepcional e irrepetible, que se necesitará ser un necio para negarle unas dotes

de estadista tan fuera de lo común, una visión tan genial, que no han tenido inconveniente en reconocerle

los que no se llamaban amigos suyos, figuras políticas de relieve internacional. Homenajes se le están

haciendo todos los días en el Valle de los Caídos espontáneos, sin preparación, populares y auténticos.

Sin perjuicio de que se le rinde un gran homenaje nacional en el primer aniversario de su muerte. Franco

merece el respeto máximo, Franco es historia de España, y no puede equipararse un homenaje a su

memoria con episodios callejeros como la "marxa" o la "diada".

 

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