Autor: Bernal Asensio, José. 
 Desde Huércal-Overa a Fuerteventura. 
 Carta abierta a Mª Victoria Marco Linares     
 
 El Alcázar.    08/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Desde Huércal-Overa a Fuerteventura

CARTA ABIERTA A Mª VICTORIA MARCO LINARES

Admirada M" Victoria:

Gracias, muchas gracias, por su bello artículo que con el título "El ejemplo de un Alcalde"

publicó el diario El Alcázar el pasado día 21. Con incontenible emoción y gratitud lo he leído y releído, y

con la misma emoción e idéntica gratitud ¡o ha leído mi pueblo, la inmensa mayoría de mis paisanos que

le dan las gracias, a través de mí, por sus hermosas palabras, por su solidaridad con nuestros sentimientos,

por su identificación tan bellamente expresada con nuestra lealtad a la memoria de Franco, lealtad

plasmada en ese monumento que el amor de mi pueblo por quién fue nuestro Caudillo, ha hecho posible.

No estuvo usted físicamente con nosotros ese día, para Huércal-Overa, inolvidable , en el que,

sin buscar aplausos para nadie ni tratar de hacer alarde alguno, sino simplemente cumpliendo con lo que

nuestra conciencia nos dictaba, inaugurábamos el monumento que mi pueblo, con el exclusivo y personal

esfuerzo de sus habitantes no de todos, claro está, que toda regla tiene sus excepciones ha levantado en

memoria de Francisco Franco.

Y no estuvo físicamente con nosotros porque "otro deber, también de lealtad, contraído

anteriormente", le llevaba a la isla de Fuerteventura para estar presente en la conmemoración ¡qué bella y

emocionante debió ser! del LVI Aniversario de la Legión. Pero aún estando en Fuerteventura, usted y yo

sabemos bien que a la misma hora del mismo día estaba también en Huércal-Overa, estaba usted con

nosotros, M" Victoria, porque honrar a la Legión es honrar a Franco y el ceremonial legionario ha sido

según usted misma afirma una forma de sumarse, espiritualmente, a esa otra oración con que fue

descubierto el monumento que Huércal-Overa ha dedicado a quien durante cuarenta años fue Caudillo de

España

EL ALCÁZAR

y de los españoles. De igual manera que mi pueblo estaba honrando a esos admirables Caballeros

Legionarios, en su LV1 aniversario, al honrar la memoria de Francisco Franco, que fue su Capitán, su

guía y su ejemplo durante tantos años. Por eso afirmó que estaba usted con nosotros, admirada Mª

Victoria, el 19 de septiembre en HuércaL-Overa y nosotros con usted y esos bravos legionarios en

Fuerteventura, ese mismo día en que se conmemoraban los 56 aÑos de la fundación de la Legión.

Huércal-Overa y Fuerteventura se unían, a la misma hora, en una misma lealtad.

Como usted y yo _Y tantos otros_ nos sabemos unidos en un mismo amor a España, en la

fidelidad a unos mismos principios, en hablar un lenguaje común que desearíamos fuera por todos

entendido.

Decía usted, en su articulo desde Fuerteveniura, "que admite que otros busquen el bien de

España de forma distinta a la suya", "que honrar al pasado es testimonio de firmeza, aunque algunos

censuren ahora ese pasado, pensando congraciarse mejor con el presente"y "que nada es mejor garantía de

lealtad al Rey Nuestro Señor que la que se demuestre a Franco nuestro Caudillo".

Casi a la misma hora, yo decía en Huércal-Overa, "que no importa que haya quienes conciban el

servicio a España de manera distinta a como otros la concebimos", "que todavía- quedamos en España

quienes no hemos olvidado el nombre y la obra de Francisco Franco"..."en contraste con quienes visten

camaleónicos ropajes" y que "nuestra lealtad al Rey ha de ser la primera consecuencia de nuestra lealtad a

Franco".

Puede que a alguien le asombre tanta coincidencia, pero ni a usted ni a mi nos extraña porque

usted y yo sabemos bien que el pasado día 19, aunque usted estaba en Fuerteventura y yo en Huércal-

Overa, ambos estábamos en Fuerteveniura y Huércal-Overa al mismo tiempo, proclamando las mismas

lealtades, cumpliendo un mismo deber, sintiendo idéntico orgullo y esa íntima e indecible satisfacción

que produce el obrar al dictado de nuestra conciencia. Gritando, en suma, nuestro amor a España, nuestra

lealtad ai Rey, nuestra fidelidad al recuerdo de Franco.

Y que cada cual piense y actúe como crea más conveniente. Que Dios, la Patria y la Historia nos

habrán de juzgar a todos, —dije entonces y lo repito ahora, con la misma fuerza e igual sinceridad con

que fue dicho minutos después de que, al caer la bandera de España que lo cubría, quedase al descubierto

la efigie en bronce de Francisco Franco y, sobre él, un Ángel ofreciendo ai cielo la espada del Soldado.

Con mi admiración y mi afecto. JOSE BERNAL ASENSIO

ALCALDE DE HUERCAL-OVERA

8 —OCTUBRE —1976

 

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