Conferencia de José Antonio Girón en Fuerza Nueva. 
 Habló de Franco y del futuro  :   
 Desbordante entusiasmo de los asistentes. 
 El Alcázar.    12/11/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

CONFERENCIA DE JOSÉ ANTONIO GIRÓN EN FUERZA NUEVA

"Girón es un hombre leal a su historia, un falangista de Franco, un hombre difamado, un soldado de la

Cruzada" dijo Blas Pinar en la presentación.

Desbordante entusiasmo de los asistentes.

LA marea humana que se apretujó en el edificio y se desbordó en la calle, escuchó durante una hora y un

minuto justo a José Antonio Girón. Los que lograron un lugar en el salón de actos o bajo cubierto en el

resto de las dependencias de los locales, se arracimaban sudorosos sin espacio material para encontrar

acomodo, hasta el punto de invadir el estrado mismo en que estaban los oradores sentándose en la tarima

que lo sustenta y en el suelo de los pasillos. Entre tanto, en la, calle, la policía municipal se vio forzada a

interrumpir y desviar el tráfico rodado, porque prácticamente, desde la confluencia con Goya hasta la

intersección con Jorge Juan, una multitud ocupaba impertérrita la calzada para escuchar, a través le los

altavoces, el discurso de Girón, la presentación hecha por Blas Pinar y el cierre de Raimundo Fernández

Cuesta que sirvió de colofón. ¿Habrá que recordar que la tarde —ya noche— era singularmente

desapacible, lluviosa y fría?.

Pues bajo la lluvia pertinaz, unos cubiertos con paraguas, la mayoría aguantando impávidos el aguacero,

cerca de un millar de personas siguieron desde la calle el curso del acto. Creo que este hecho da idea del

clima físico, pero, sobre todo, del clima espiritual que alienta a los hombres y mujeres ¿Tres mil?.

¿CUATRO MIL? Seguramente más, que ayer acudieron al centro de Fuerza Nueva para escuchar a Girón.

Llegó éste acompañado de Blas Pinar y de Juan García Carrés y su acceso al local levantó una oleada de

aplausos y vítores, que se prolongó durante varios minutos. Era sólo el comienzo. Por los micrófonos,

Mari Sol Latifa recordó el orden del acto. Y Blas Pinar, presidente de la Junta de Fundadores de Fuerza

Nueva, hizo la presentación de Girón con las palabras que a continuación transcribimos, interrumpidas, en

sucesivas ocasiones, por los aplausos de los asistentes, entre quienes se encontraban el exministro

González Bueno, el Consejero del Reino Dionisio Martín Sanz y numerosos procuradores en Cortes,

Consejeros Nacionales y personalidades de la política y el Sindicalismo.

PALABRAS DE BLAS PINAR

"Una presentación ha de ser breve. Y en este caso lo siento, porque son muchas e importantes las cosas

que habrían de decirse, y que explican la expectación en torno al acto que ahora nos congrega.

Expectación por la persona que va a hablarnos. Expectación por el tema, su actualidad y su impacto

político. Expectación, en fin, porque José Antonio Girón de Velasco hable del aniversario histórico que se

aproxima en "fuerza Nueva",

¿Quién es José Antonio Girón?.

—Un hombre leal a su historia. Y en una etapa en que todo desvío es posible y toda abjuración viable, la

lealtad es una virtud tan precisa, que atrae la simpatía de los hombres sencillos, a los cuales no ha sofisti-

cado ni depravado la propaganda que tan hábilmente manejan los grandes manipuladores de la opinión.

—Un falangista de Franco, así, con todas, sus letras, que no disocia ni menos contrapone al fundador con

el artífice; que reconoce las diferencias que existen entre el proyecto ideal y la obra ejecutada, pero que, al

comparar una y otra, no rechaza la última, sino que aspira a su perfección, y no se recrea en los defec tos

sino que destaca sus logros y las cotas brillantemente conseguidas.

—Un hombre difamado, injuriado, calumniado públicamente, víctima del odio, por una parte, y de la

complacencia en el desprecio, por otra, porque ni unos ni otras perdonarán a José Antonio Girón que, pe-

se a las condiciones difíciles en que España se desenvolvió en los años siguientes a nuestra guerra y a la

segunda guerra mundial, demostrara que es posible un Estado social sin nacer socialismo y elevar y

dignificar al trabajador, sin él espectáculo bochornoso de la huelga, de los enfrentamientos, denlos

piquetes marxistas y de la lucha de clases.

—Un soldado de la Cruzada de liberación, al que el propio Caudillo impuso en las trincheras, el distintivo

de capitán provincial. Presidente de la "Confederación nacional de Hermandades de Combatientes", es

decir, de los que ganaron la guerra y la paz para España y para todos los españoles. Ellos izaron las ban-

deras del 18 de Julio y las trajeron cuajadas de rosas y de victorias, pero también traspasadas y empapadas

de dolor y de sangre, en la mañana del primero de abril. Ellos son sus custodios vigilantes y ¿cómo no

acudir a su llamada para forjar con ellos y con cuantos a ellos se acerquen con gallardía y con amor el

"Frente Nacional", fruto del abrazo que, en el nombre de España, se dieron para siempre la Tradición y la

Falange?.

Ante un aniversario histórico: ¡Que tema tan sugestivo, tan lleno de impaciencia y, de algún modo, tan

sobrecogedor!. Porque el día 20 de noviembre de 1976, a la conmemoración del fusilamiento de José

Antonio en Alicante, por el Frente popular y el Gobierno de la República, se añade, para cargar al máxi-

mo el recuerdo y las emociones, el primer aniversario de la muerte del Caudillo. Y no olvidemos que

Franco, al que hirió gravemente la furia desencadenada por los defensores, a todos los niveles, del

terrorismo, murió en una clínica de la Seguridad Social, en una clínica que él, general victorioso de la

guerra, que conocía perfectamente las razones de su gestación y su drama profundo, inauguró con el

nombre bendito de "Clínica de la Paz".

En ese doble aniversario histórico, los Combatientes de la guerra y de la paz nos han convocado para una

marcha, para una concentración masiva, en la que, leales al pensamiento dé José Antonio y a la obra de

Franco, proclamaremos la unidad de la Patria y la continuidad del Estado del 18 de Julio. El balcón, que

tantas veces recortara la figura del Caudillo hablando á su pueblo, estará vacío, pero la imaginación clara

de cuantos allí estemos volverá a ver a Franco, en espíritu, recogiendo el palpitar anhelante de los suyos y

la promesa de fidelidad de los que no abandonan ni desertan.

La Plaza de Oriente, será de ahora en adelante, la Plaza del Caudillo, y aunque la autoridad eclesiástica,

que tolera reuniones comunistas y blasfemas en los templos y misas al aire libre por los que cayeron

enfrentándose a la fuerza pública, haya prohibido la Misa por Franco, hacia el cielo se elevarán nuestras

plegarias fervorosas, tanto para que el Señor depare al Caudillo, con el "lumen gloriae", la eterna felicidad

de la contemplación divina, como para que perdone a un Príncipe de la Iglesia que con esta prohibición,

como Cristo en la Cruz dijo, no sabe lo que se hace.

Nos honra con su presencia, para matizar el valor político del acto, Raimundo Fernández Cuesta. A no-

sotros, que admiramos su hombría de bien, su tenacidad en el servicio y su magisterio, nos alegra este

vínculo de unidad, que Dios quiera se haga más intenso y llamativo en el futuro.

José Antonio Girón de Velasco tiene la palabra".

El breve preámbulo de Blas Pinar fue interrumpido con aplausos en numerosas ocasiones. A mitad de su

parlamento, llegó Raimundo Fernández Cuesta, que ocupó un sitio en la presidencia, y al que se tributó

una larga ovación en medio de gritos de "¡Unidad!".y "Girón, Raimundo, Pinar".

Inició su discurso José Antonio Girón con voz enérgica y pausada que le es característica. Potente, vi-

brante y emocionada, levantó físicamente de sus asientos a los presentes que interrumpieron su discurso

cuarenta y siete veces con aplausos, vivas, invocaciones a Franco e imprecaciones para los traidores. El

texto de su discurso lo publicamos en páginas siguientes en forma de separata coleccionable.

PALABRAS DE FERNANDEZ CUESTA

Finalmente, habló Raimundo Fernández Cuesta. Fue preciso y cortante: calificó a José Antonio Girón de

"viejo luchador de España y de la Falange, que permanece enhiesto, fiel y leal a nuestro ideal y a los dos

hombres que lo encarnaron: José Antonio y Francisco Franco".

Glosó la transformación operada en España por obra de la Falange y de Franco. Ensalzó las lealtades que

representa Girón y añadió: "Quienes no son capaces de sentir esas lealtades acuden al ataque, a la insidia

y el rencor. ¡No importa!". Dijo después que lo que se está haciendo hoy en España no es una reforma,

sino un cambio o, como aquí se ha dicho, hasta una traición". Desmenuzó el contenido esencial de la Ley

Orgánica del Estado, que basa toda la legitimidad en la soberanía nacional, mientras que la reforma

previs- ta la asienta en la soberanía popular. Y finalizó animando e invocando a todos para estar presentes

en la plaza de Oriente el día 20 a la una y media de la tarde, como homenaje a esas dos figuras históricas

unidas incluso por la fecha de la muerte.

Finalizadas las palabras de Raimundo Fernández Cuesta, subrayadas igualmente por el entusiasmo y los

aplausos de los asistentes, éstos, puestos en pié y brazo en alto, cantaron el "Oriamendi", himno de la

Tradición, y el "Cara al Sol", himno de la Falange,-como símbolo de unidad,

Más de tres cuartos de hora tardarían en desalojarse los locales. En la calle, en donde se reprodujeron los

himnos e invocaciones, los oradores fueron despedidos con muestras de afecto y fervor.

 

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