Autor: Gallo, Jesús. 
 Bilbao: Acto patriótico presidido por Blas Piñar. 
 "Cuando se ultraja la bandera se ultraja a España"     
 
 El Alcázar.    15/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

BILBAO: Acto patriótico presidido por Blas Piñar

"CUANDO SE ULTRAJA A LA BANDERA SE ULTRAJA A ESPAÑA"

BILBAO, (Por télex, una colaboración de Jesús Gallo).—Ayer mañana se celebró en un teatro de Bilbao

y organizado por la Sociedad Cultura) Berrio-Ochoa, un homenaje a la Bandera, con una conferencia de

Blas Pinar.

El Teatro estaba repleto y muchas personas —varios cientos— oyeron el discurso fuera por falta de

acomodo.

A la llegada de Blas Pinar una salva mantenida de aplausos y vítores saludaron al líder de "Fuerza

Nueva".

Hizo la presentación el señor Toca poniendo sobre todo de relieve entre los fallecidos durante la Guerra

de Liberación a los marinos del Baleares, lo que motivó la primera ovación de la mañana.

Blas Pinar estuvo sereno, erudito, ardoroso, comedido y llegó en todo instante a sus oyentes que en treinta

y nueve ocasiones fue interrumpido por los aplausos, muchas de esas veces puesto el público en píe.

Comenzó diciendo que el homenaje a la Bandera tenía que celebrarse precisamente en Bilbao, donde ha

sido ultrajada más por el "separatismo alentado por las componendas .del interior".

Tuvo tan sólo una sola referencia rapidísima a la bandera separatista para decir que no ha salido a la calle

con valentía sino mediante una trampa.

Al hablar de Vizcaya dijo "que aquí se ama a España mejor que en ningún otro lugar, tanto en su unidad

como en la grandeza de la Patria". El público puesto en pié prolongó sus aplausos durante un minuto

largo.

SÍNTESIS DE LA PATRIA

Sigue su conferencia explicando técnicamente el poder y significación de los símbolos naturales y

artificiales, para terminar este apartado diciendo que la Bandera representa "la síntesis de la Patria y

cuando se ultraja a la Bandera, se ultraja a España", porque la Bandera, explicado su origen, recoge "la

conciencia y espíritu de España".

En un momento de esta parte de su exposición dice que "no hay sangre para vencerla ni oro para

comprarla", refiriéndose a su composición de colores.

Sigue luego una erudita explicación del proceso de Los colores de nuestra Bandera, y demuestra que el

morado que añadió la II Repúblíca tamas ha sido la Bandera de Castilla, sino la enseña partidista de los

comuneros, y cuando los Reyes Católicos entran en Granada es el pendón de Castilla color carmesí y

grabado en letras de oro la auténtica bandera de aquella Castilla. Y nada digamos de la de Aragón.

Incluso los buenos republicanos consideraron un grave error cambiar la bandera nacional, cosa que no

había hecho la I República.

Cita a cantidad de escritores y hombres ilustres de la generación del 98 como Blasco Ibañez, Unamuno,

Marañón y otros.

El público sigue con inusitada atención su disertación, jalonada de aplausos y vivas.

SIN CLAUDICACIONES

Para más tarde explicar gestas de hombres ilustres que murieron por defender la Bandera y manifiesta

que "quién se deja arrebatar la Bandera, se deja arrebatar a España, y que cuando se atenta al honor de

España vale todo, hasta los puños y las pistolas, haciendo referencia a una frase de José Antonio. El

público puesto en pie le aplaude sin desmayar.

Continúa haciendo referencia al Ejército y la Bandera y habla del cuarto de Banderas en los cuarteles, de

sus recuerdos de niño en sus visitas al Alcázar, y al hacer referencia a ciertas claudicaciones dice "que el

hombre español es para España y España es sólo para Dios".

Termina diciendo que la serenidad que a veces se nos predica no puede ser una máscara de la complicidad

o de la traición.

Cuando termina de hablar citando a todos la Plaza de Oriente, todo el público, puesto en pié, fe tributa

una ovación porque ha sido un Blas Pinar maestro en dialéctica, en elocuencia y en erudición.

Con el "Cara al Sol" y las notas del himno nacional terminó esta espléndida jornada patriótica en Bilbao.

No hubo ni el más leve incidente.

Ya en la calle siguieron las manifestaciones patrióticas de muchos cientos de personas, mientras Blas

Piñar era ovacionado cuando abandonó el teatro y la calle donde esta ubicado.

Con esto se ha calentado aún más el ánimo de miles de vizcaínos para marchar a Madrid el próximo

viernes a la Marcha de la Unidad. Es muy difícil dar una cifra de los que irán porque de Bilbao a Madrid

es tan cómodo ahora el viaje que la mayoría lo harán en sus coches repletos de personas.

Y para finalizar y en honor a la verdad y porque es importante, la cantidad por cientos de jóvenes

menores de veinte años que han estado presentes en la conferencia. Quede constancia de este hecho que

no ha pasado desapercibido a nadie. Quizá el cuarenta por ciento eran muchachos jóvenes enardecidos de

amor patrio.

 

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