Autor: Paso Gil, Alfonso. 
 "digo yo que...". 
 La nausea     
 
 El Alcázar.    20/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

digo yo que.„

LA NAUSEA

Y O nunca he sido propenso a las nauseas cosa que me ha permitido vivir dentro del mundo del teatro, del

cine y de la literatura sin tener que desesperarme cada dos por tres, obligado por la arcada y aguardando

con temor el vómito. Mi política ha sido siempre, muy sencilla. Yo creo que ha consistido en no meterme

en política mantener unos ideales limpios y estables no ser nunca chaquetero ni buscar únicamente el

beneficio propio, amar a España corno amo a mi madre —que aún vive y Dios quiera que por mucho

tiempo; la catalana de la calle Cabanyes— y renunciar para siempre a toda ciase "de poder. Porque a mi

eso de la erótica del poder me ha parecido siempre un sustitutivo. Y el original, es decir la erótica por si

sola me interesa tanto y tan bien surtida la tengo que si he de hacer el amor con un sillón de ministro,

prefiero que sea con una buena moza, que aún queda y quedará vigor para el trance. Mi buen puro, mi

limpia conciencia, mi falta de secretos y mi absoluta carencia de ambición política me han obligado a

vivir dedicado a mi trabajo y a mis aficiones que son la lectura, el estudio, los viajes y las señoras. De

pensar y acostar-han obligado a vivir dedicado a mi trabajo y a mis aficiones que son la lectura, el

estudio, los viajes y las señoras. De pensar que para ser ministro hay que levantarse a las siete de la

mañana y acostarse malamente a las dos dé la madrugada, con lo dormilón que yo soy y el frío que paso

ppr esas calles de Dios, se me achinan los ojos y se me pone el alma al revés.

He tenido y hasta tengo proposiciones políticas, algunas muy generosas. Las he rechazado siempre. No

me vinculé a ningún partido y sigo teniendo las mismas ¡deas que empecé a cultivar a partir del sesenta y

dos. Mis admiraciones son las que conocen mis lectores y mis desdenes son también los que el lector no

ignora. Pero esto de ser periodista le obliga a uno, quiérase o no, a entrar en el campo de la información.

Es decir, a estar medianamente informado, y esto requiere levantar el velo de muchas cámaras nupciales,

digámoslo así, donde matrimonian la ambición, el lucro, o la traición y la mentira. Y mi respuesta a todo

eso es, por primera vez, una nausea, una enorme y auténtica nausea. Se le va a uno el tiempo en

comprobar si las informaciones que tiene son correctas, en proporcionarse otras y en respaldarlas con

pruebas. Y un buen día descubre que incluso lo que más ama, lo que realmente ama y amó siempre que es

la independencia española está en trance de grave peligro. Las preguntas que uno se hace adquieren de

pronto respuestas monumentales. Y todo eso es un vomitivo que haría echar la primera papilla al ser

menos propenso al espasmo de píloro.

Hemos hablado mucho de las consignas comunistas para España. Tal vez he abrumado a mis lectores

porque hace más de diez años que me intereso en el problema de la comunistización y hace ya mucho

tiempo, muchísimo, que me opongo casi biológicamente al comunismo allí donde esté y en la forma que

aparezca. Hemos hablado de la traición y la deslealtad que algunos españoles han tenido para Franco en

su vida y su memoria. Pero siempre surgía la misma pregunta. ¿Se es traidor sin ganancia?. Y esta

ganancia... ¿De donde proviene?. Yo estaba seguro que tarde o temprano cogería los hilos del asunto, que

son como una madeja de la que basta tirar de un cabo para que poco a poco vaya deshaciéndose el enredo.

Cuando he llegado casi al final, me aprestaba hoy mismo a escribir mi indignación en las páginas de "EL

ALCÁZAR". No lo he hecho; no he podido. Había algo fisiológico que me lo impedía. La traición, el

maniobrerismo, son de tal categoría que al principio le invade a uno la cólera y luego el espanto. Si todos

mis lectores supieran en manos de quien estamos llevarían las suyas a la cabeza.

La ETA es un grupito de asesinos comparada con el gran grupo depredador que se apresta a vietnamizar

España. No tiemblen mis amigos, pero tengan las maletas bien hechas porque lo que se acerca, si Dios no

lo remedia, es un drama de proporciones tales que asustaría a la propia Yugoslavia, que caerá,

indefectiblemente en la órbita soviética cuando muera Tito. ¿A cambio de que?. Pues sencillamente, de

Italia. Poca vida le auguro ya y poco éxito al partido comunista italiano. En España se van a jugar unas

cartas que no son las nuestras. En España se está jugando una partida que los españoles no entienden

porque no conocen. Una partida que atufa, pestilente. Ramalazos de esa batalla de tahúres es el insulto la

calumnia y el intento de descrédito de uno de los hombres más leales a la idea española que es José

Antonio Girón. Pero, como prometen |os payasos de la Tele, aún hay mucho más. Aún podemos

horrorizarnos con cosas inconcebibles. Supongo que algún día, en algún instante, las contaré. Si me dejan

contarlas.

ALFONSO PASO

 

< Volver