Autor: García Serrano, Rafael. 
   Dietario personal     
 
 El Alcázar.    03/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Por Rafael GARCÍA SERRANO

JUEVES, 2 DE DICIEMBRE

Aquí el que no se homologa se habilita. Bien pensado, habilitarse es más castizo. Ahora todo el que sale

elegido para algo o le nombran para algún puesto suele declarar a la prensa: Yo siempre me he movido en

los terrenos socialdemócratas o democristianos o liberales o socialistas", y uno piensa que cómo ha

podido construirse tanto si todos los terrenos, todos los solares, todos los campos, en suma, todo el suelo

español estaba literalmente cubierto de ciudadanos que se movían de la socialdemocracia al socialismo,

que barzoneaban del liberalismo a la nunciatura —jefatura nacional de la democracia cristiana, como se

sabe—, que jugaban a las cuatro esquinas del federalismo al reformismo, del radicalismo a la derecha

civilizada y de ésta a la "gauche divine". (Y me sobran esquinas), O yo he vivido durante estos últimos

cuarenta años en otro país o a mi no me sale la cuenta a partir de finales de noviembre de 1975. Con el

número de ministros de Franco que siguen siendo de Franco no se podría acaso ni recomponer el humilde

´gabinete de guerra -que se reunía en torno a una mesa camilla de Burgos, y el hecho es que Franco

gobernó durante casi cuarenta años y que si bien sus gobiernos duraron bastante, dio lugar a que unas

cuantas docenas de españoles pudieran llamarse ex-ministros, Que es el sueño dorado de casi todos mis

compatriotas, porque en el fondo a ellos lo que les gusta es presumir en el casino. Si vas a mirar a "los

cuarenta de Ayete", con los que quedan fieles al mandato que se les encomendó, no sé si llegaría a

componerse un equipo de fútbol, pero no creo que se llegase a uno de "rugby", y menos a la americana,

que pide mucho banquillo.

A mí me gusta entender a la gente y como comprendo sus debilidades, me parece bien que voten que "sí"

cuando con arreglo a todas las rodilleras gastadas en juramentos —porque en esta tierra se ha jurado en

grande y de rodillas, como Marcial— hubieran debido votar no, pero lo que me molesta es que encima se

cachondeen diciendo eso de que "yo me movía en el terreno de esto o lo otro", que nunca fue, por lo visto,

ni la Falange, ni la FET, ni el Movimiento, ni la adhesión personal a Franco, ni nada. De este modo los

tales se habilitan de demócratas, se conceden un pase de libre circulación para el futuro y cotizan el haber

dicho "sí" en lugar de haber dicho "no" como una rentable acción de cara al porvenir. Como el español es

crédulo, por mucho que presumamos de que a nosotros no nos la dan, acepta el giro y hasta muchos

enterados afirman: "No, si ya se le notaba" y como un demócrata de valor cotizado y seguro —un Areilza,

un Cavanillas, un La Cierva, un Oreja, un Reguera, un Tarancón— conceda sus bendiciones al habilitado,

ya tiene hasta historia y gloriosos antecedentes. ¡Pues no liemos visto a alguno de estos falseando

documentos para ser de la Vieja Guardia!.

El crédito que proporciona la habilitación es extraordinario. Recuerdo que el general Rodrigo solía decir

refiriéndose a un ilustre milite, algo más joven que él: "Bueno, a ese me lo han habilitado de listo y- se

defiende muy bien".jY tan bien!.

A mi lo :que me extraña es que con unas Cortes tan liberales, .aperturistas y democráticas, pudiese

gobernar Franco, y eso me da la idea de su impresionante talla de estadista, porque tener domeñados a t

tantos leones es cosa harto difícil y meritoria, y eso hay que reconocérselo al Caudillo

independientemente dé cómo se juzgue su obra. Con estas Cortes o unas muy parecidas .saco adelante la

Ley de Sucesión e incluso hizo proclamar heredero a nuestro actual Rey. Debió pasar un rato tremendo

mientras votaban los Procuradores, temblando de que se le escapase el resultado que el esperaba.

En fin, que va. a resultar verdad aquello que decía don Esteban Bilbao, primer Presidente de las Cortes

Españolas del Régimen, a Ismael Herráiz, que había hecho pasillos en el Congreso del 36:

—Créame_ usted, Herráiz, estas Cortes si que son difíciles de llevar y no las Constituyentes. Yo

me reí mucho con aquella frase, pero ahora reconozco que estaba equivocado y me trago las carcajadas y

admiro a don Esteban, ya muerto, todo lo que no le admiré cuando vivía.

Por política no se dan laureadas, pero no cabe la menor duda de qué ^enfrentándose a hombres tan

difíciles como ahora se ve que*´ eran los procuradores, él Caudillo se mereció otra. ¡Eso si

que eran enemigos y no las jarkas de Abel-el-Krim!.

3 —DICIEMBRE — 1976

 

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