Un año: 1976. Balanace de la Confederación de Combatientes. 
 Lealtad activa hacia el futuro     
 
 El Alcázar.     Página: 11,13. Páginas: 2. Párrafos: 27. 

LEALTAD ACTIVA HACIA EL FUTURO

• En 1976 se celebró la II Asamblea Nacional, con asistencia de 300 delegados

• Impresionante testimonio de lealtad política de medio millón de españoles al Caudillo en la Plaza de

Oriente

"Resulta penoso que nuestros políticos no tengan en cuenta que cuando suena la hora de las mayorías

silenciosas en España -suelen producirse muchas sorpresas". La voz grave y pausada de José Antonio

Girón, escuchada con silencio y respeto por trescientos delegados de toda España, cerraba las

deliberaciones de la II Asamblea de la Confederación de Combatientes. A lo largo del año, José Antonio

Girón puntualizaría en numerosas ocasiones otros tantos aspectos de la vida nacional necesitados de una

intervención gallarda, de opinión sincera o de crítica solvente.

Así, durante sus declaraciones a Guadiana, dijo: "Yo no estoy en ningún bunker. Como castellano, amo la

intemperie. En el bunker, disfrazado con su viejo levitón liberal, está el neocapitalismo. El tiempo se

encargará de demostrar esto sin necesidad de polémicas".

LEALTAD Y APOYO AL REY

Y en Valladolid, ante siete mil falangistas castellanos. Y en numerosas declaraciones de prensa. Y en

tantos lugares en los que hacia falta dar testimonio de lealtad política. Otemos tres ocasiones. Con motivo

del 1° de abril, en el XXXVII Aniversario de la Victoria Nacional EL ALCÁZAR publicó un artículo de

Girón en el que, entre otras cosas, afirmaba: —Hay que borrar toda huella de la contienda, pero no el

alegre signo de paz del primero de abril.

—La lealtad y el apoyo al Rey, S.M. don Juan Carlos I, están por encima de toda consideración política.

—Europa es depositaría de una interpretación trascendente y espiritual de la existencia "del ser humano.

—Se nos invita a una tarea de construcción de un futuro estable, no a un estampido de disgregación

nacional. —Si cejamos en la justicia social y en el intento de redimir culturalmente a los hombres, no

tendríamos la serenidad ni la firmeza necesarias para arbitrar la paz.

—La unidad es la base de toda fortaleza.

—Nada podría justificar el desandar la historia camino de la atomización nacional.

NI LIQUIDACIÓN NI REVANCHISMO

En otra ocasión; a mediados de mayo, nuestro periódico recogía en exclusiva unas declaraciones de Girón

sobre tres temas:

continuidad, reforma y franquismo. Estas fueron sus respuestas: —Las fuerzas políticas que van a

participar en esta hora de España tendrán que partir de la aceptación del sistema vigente y mirar al

porvenir más que al pasado: ni liquidación ni revanchismo, ni quietud o estancamiento ni frenesí

revisionista. —Lo que a los españoles habrá que preguntarles es si aceptan o no las modificaciones que se

introducen en un sistema constitucional. Ellos decidirán. —¿Que es el franquismo?. El franquismo es un

deseo generalizado de no perturbar el camino trazado por Franco, de no volver a ninguna clase de

enfrentamiento; de vivir en paz; de ver en el gobernante la figura más sacrificada y ejemplar. En estos

sentimientos, participan todas las fuerzas tradicionales del Régimen y la gran mayoría de los españoles.

No se trata de contingentes residuales, sino de una fuerza potencial incalculable. Con Franco no había

franquismo, el franquismo ha nacido al morir Franco. Quiérase o no, con esta fuerza habrá que contar.

UNIDAD FALANGISTA

A primeros, de septiembre,- Girón, en declaraciones a UNUS publicadas por nuestro periódico hablaba

sobre la Falange. El tema cobraba especial resonancia por la petición de Raimundo Fernández Cuesta al

Ministerio de la Gobernación para constituir un grupo político con esta denominación. En sus respuestas,

el presidente de la Confederación de Combatientes señalaba que, de no existir la Falange en la actualidad,

habría que crearla ahora, por el paralelismo entre la etapa funcional y la presente. Con una preocupación

fundamental de unidad, dijo que hay que agruparse en torno a esta titularidad sea cual fuere la asociación

o grupo que la obtenga; que todos comparten la ortodoxia, puesto que participan, sin exclusión alguna, en

la fidelidad al ideario de José Antonio. Y luego, sin privilegios —añadió—ni condicionamientos previos,

los falangistas decidirán democráticamente sus cuadros de mando.

II ASAMBLEA

Antes hemos mencionado la II Asamblea de la Confederación celebrada los días 19, 20 y 21 de marzo.

Por su importancia, debemos reseñar aquí algunos de sus acuerdos y actividades. Las sesiones

comenzaron, con un amplio discurso de Girón, en que el presidente de la Confederación afirmó, entre

otras cosas, lo siguiente:.

—La muerte de Franco explicó, una vez más, que Jos políticos iban, por un lado y los sentimientos del

pueblo por otro. —Volver a la peregrinación menesterosa por los umbrales de las rectorías de Europa

debe avergonzarnos como hombres y como españoles. • —Europa no puede quedar limitada ni a una

lonja, de mercadería ni a un carnaval de excéntricos. —Proclamamos sin miedo que sin justicia no puede

haber paz ni tiene porqué haberla.

COMISIONES

En el transcurso de la Asamblea se constituyeron cinco comisiones de trabajo: la primera, presidida por el

propio Girón, Marqués de la Florida y Gabriel del Valle. La segunda,- presidida por Antonio Martínez

Cattaneo, que estudió el tema actualización y relanzamiento del programa de actuación. La tercera,

presidida por Valero Bermejo y Antonio Gibello, analizó la marcha del órgano de la Confederación. La

cuarta, presidida por. Granados Weill,-examinó un en-

(Pasa a la página 13)

(Viene de la página 11)

sayo constituyente de las Juntas Provinciales. Y la quinta, bajo la dirección de Guinea Gauna, tuvo como

tema las sugerencias y propuestas.

CONCLUSIONES

Al día siguiente, los participantes en la Asamblea se dirigieron hacia el Valle de los Caídos, para rendir

tributo de lealtad y recuerdo ante las tumbas de Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera. Esa

tarde fueron expuestas las conclusiones de los trabajos y aprobadas por unanimidad.

Entre otros puntos, es necesario hacer referencia a la actitud de condena hacia los partidos políticos

reflejada en las conclusiones así como a la voluntad no descender a la política concreta, particular o

localista, "sino en los más elevados campos de afirmación rotunda a los principios fundamentales". La

Confederación, dé esta forma otorgaba libertad a sus miembros para que militaran en cualquiera de las

asociaciones o partidos existentes, siempre que faena concordantes con los principios del 18 de Julio.

FRENTE UNIDO

Otra de las iniciativas de gran alcance adoptadas en la Asamblea fue la decisión de poner de nuevo en

marcha el SEU. En cuanto a la Organización Sindical, se señalaba que el pluralismo no podía servir de

pretexto para el fomento de Ja lucha de clases. Dentro de los Colegios Profesionales, se instaba a los

combatientes para que desarrollaran una labor activa así como en las asociaciones familiares y de vecinos.

La promoción de EL ALCÁZAR y de una amplia labor editorial fue otro de los aspectos sometidos a

consideración de los asambleístas. Breves y escuetas fueron las conclusiones de la IV Comisión, en los

siguientes términos: "La Confederación hace pública su admiración y ofrece su apoyo a cuantos en la

lucha diaria en el campo del trabajo o del estudio por una España mas limpia, más justa y más libre se

están ganando gallardamente el honroso título de combatientes. La Confederación expresa su apoyo

incondicional a quienes se afanan en la constitución de un sólido frente unido cuya bandera sea la de una

convivencia justa en el seno de una patria grande y libre.

La confirmación de Girón al frente de la Confederación cerró las sesiones de la Asamblea. Por último, fue

hecho público un llamamiento del presidente que se expresaba en los siguientes términos: "Formemos una

comunidad recia y solidaria para defender nuestra dignidad frente a quienes, desde dentro o desde fuera,

pretenden menoscabarla".

OTRAS ACTIVIDADES

Otras muchas actividades dieron prueba por toda la geografía española de la presencia de los

Combatientes en el acontecer político nacional. Así, en Montejurra, los Requetés demostraron frente a los

partidarios de Carlos Hugo que no puede ser usurpado el nombre de la Tradición y de los muertos para

implantar un régimen marxista que tenga a su frente, para colmo, a un extranjero. Así, en Alcubierre,

donde Luis Valero Bermejo, secretario general de la Confederación, pronunció el discurso

conmemorativo de la gesta heroica demostrada en el lugar por un grupo reducido de falangistas. Seis mil

personas llenaron con sus gritos y con sus mandones y pancartas la evocaban emocionada hacia aquellos

Importantes intervenciones de José Antonio Girón en la prensa y en varias provincias mártires. Así, en

Madrid, donde, en infinidad de ocasiones, los dirigentes de la Confederación y sus militantes han mani-

festado en cada momento su temple personal ante cada suceso. Gonzalo . Fernández de la Mora,

presidente de UNE, en una de las conferencias organizadas por la Confederación en provincias, decía, con

meridiana claridad: "Se pretende reemplazar las instituciones políticas más eficaces por las más fraca-

sadas".

HOMENAJE A FRANCO

Pero el acto cumbre del año fue la concentración masiva de la Plaza de Oriente en homenaje a Franco. Sin

dejarse amilanar por el doloroso precedente de un Obispo que niega una Misa por un español que sirvió a

su Patria con ilusión y con entrega, cientos de millares de combatientes abarrotaron las calles céntricas de

la capital un histórico 20 de noviembre. Frente a todos los presagios que vaticinaban graves desórdenes,

provocaciones y alteraciones ciudadanas, la jornada constituyó un claro ejemplo de disciplina, de lealtad

y de recuerdo. En la mente de todos permanecía la imagen de un Caudillo que había hecho posible a lo

largo de cuarenta años el más prolongado período de paz y prosperidad de nuestra historia próxima y que

había devuelto a la nación su sentido de dignidad y grandeza.. Consecuentes con este pensamiento, gritos,

canciones y octavillas proclamaron de nuevo la exigente convocatoria de la continuidad a través de una

reforma perfectiva. La voz de Girón, a través de los altavoces de la Plaza, adquirió para todos los

presentes una profunda resonancia, cuajada de perfiles reveladores de una personalidad inasequible a la

deserción. Los himnos que cerraron la concentración identificaron de nuevo al pueblo —ese pueblo

auténtico que no reniega de sus jefes— con el Ejército, con la Legión, con la Tradición y con la Falange.

Cuatro instituciones definitivas que ninguna demolición podrá arrastrar a ningún precio.

(Redacción de Nacional).

 

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