Autor: Izquierdo Ferigüela, Antonio. 
   Blas Piñar     
 
 El Alcázar.    07/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

BLAS PIÑAR

Conservo entre mis viejos y queridos papeles, documentos claramente explicativos acerca de mi posición

respecto a ´Fuerza Nueva" —Semanario—; esa posición no ha sido siempre coincidente. Es probable que

en alguna otra ocasión discrepe y lo diga. Es la única ventaja de la independencia personal en su

proyección periodística. Por eso, con el mismo rigor de conciencia ocupé su tribuna por expresa

invitación de su Presidente. Siempre he tenido la impresión de que con "Fuerza Nueva" —Semanario y

partido político— sucede lo que con algunas de las grandes personalidades del franquismo: que´ tienen

mala prensa y qué son objeto de reiteradas y no improvisadas campañas de mentalización, destinadas a

prevenir a las gentes sencillas de una posición que, con sólo analizarla, parece, cuando menos, tan

respetable como cualquiera otra de las opciones que pueden ofrecerse en la variopinta y difícil España

preliberal.

"Fuerza Nueva" ha tenido mala prensa y con ella su fundador y Presidente, el notario madrileño don Blas

Piñar. Resulta, sin embargo, que este hombre, todavía joven, inteligente y activo, está encarnando,

voluntaria y honradamente, un diñcil papel en la tragicomedia de nuestros días: el de la consecuencia

ideológica y la lealtad humana. Blas Piñar no fue nunca Ministro. Vive de su Notaría y que se sepa no

pertenece a ningún Consejo de Administración. Es padre de una crecida familia y pertenece al sector de lo

que podríamos llamar clase media alta. No tiene, pues, compromisos históricos. Y casi nada que

agradecer, al franquismo que ahora dinamita el Poder y que hasta ayer, halagaba al Dictador con vocación

de palafrenero y lacayo uniformado. Blas Piñar estuvo siempre a la gresca: hace años publicó un artículo

en "ABC" intachable, que le costó el cese en el único cargo público que ostentó —al margen de ser

Consejero de designación por el grupo de ios "40 de Ayete"— y que armó una marimorena, porque,

todavía, no se había puesto de moda en la Universidad el vapulear a los´ "yanquis" o el echar contra ellos

a las juventudes del Occidente en servicio de los intereses del Oriente.

Durante los últimos años del Caudillo, cuando estaba, al decir de José Antonio Girón, "visiblemente

disminuido" y acaso asediado por sus antiguos palafreneros y lacayos, anduvo por la calle gritando la

verdad de lo que se avecinaba. Por aquellos días, salvo quienes alimentaban la conspiración, nadie podía

suponer que un año después de muerto Francisco Franco, las Brigadas Internacionales, con Prieto Nenni y

Olof Palme a la cabeza, "tomarían" victoriosamente la Cota de la Red de San Luis de Madrid.

Sus más tenaces críticos bajan ahora la guardia y reconocen" en él la imagen de una lealtad que es punto

de referencia y acusación para quienes no han tenido la hombría de aceptarla, con sus honores y sus

riesgos. Ante las cámaras de T.V.E. Blas Pinar explicó recientemente su voto. Fue escueto, ordenado y

brillante. Todo eso importa menos que otra cosa: fue como siempre serio, honrado y consecuente. Tres

virtudes que, a última hora, han merecido el aplauso, incluso, de la propia oposición. De) mismo modo a

como Roma no paga a traidores, Roma se descubre ante quienes le hacen frente sin humillarse. Sobrados

ejemplos tiene la Historia. Sobrados ejemplos tiene, también, la actualidad de cada día..

Antonio IZQUIERDO

 

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