Autor: Montón de León, Rafael. 
   ¡No te queremos , Willy!     
 
 El Alcázar.    07/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

¡NO TE QUEREMOS, WILLY!

Los lectores ya habrán entendido que se trata de Willy Brandt, nacido Herbert Framh. El personaje, en

cuestión, es el presidente actual de la Internacional Socialista y ha estado en España para apoyar a sus

colegas del PSOE y ¡también! ha visitado al Rey y al Presidente del Gobierno. ¿Es posible, se

preguntarán muchos españoles, que se llegue hasta ése extremo? Pues sí, sí; aquí todo es posible en los

tiempos que corren. Veamos algunos de los milagros, del personaje que nos ocupa.

Huyó, en su día, de la Alemania nacionalsindicalista de Hitler y se nacionalizó noruego. Ejerció el

periodismo y conspiró en la propia Alemania, en Francia, en Holanda y en Checoslovaquia... En el año

1937 aparece combatiendo en una unidad de milicianos del POUM por los vericuetos de Alcubierre. En

1945 volvió a Alemania como coronel del ejército noruego, renunció a la nacionalidad de este país y se

hizo otra vez alemán. Más tarde y ayudado por el interbrigadista Herbert Wehnér, que era vicepresidente

de los socialdemócratas del

SPD, se alzó con la Cancillería de la Alemania Occidental en Septiembre de 1969. Desde la presidencia

de la Cancillería fue el iniciador de la marcha política hacia el E.U. "Ostpolitik" y, en 1971, recibió el

¡premio Nobel! de la Paz con el apoyo de la Internacional Socialista. Sin duda, hizo muchos méritos para

alzarse con dicha premio, combatiendo contratos españoles por las sierras de Alcubierre o predicando la

paz a sus subordinados noruegos, cuando era Coronel del ejército de aquel país.

Al fin, cesó, por renuncia, a la Cancillería alemana, porque un colaborador suyo, muy directo actuaba, a

su lado, como espía a favor de la Alemania Democrática.

Sin duda, la carrera política de Willy Brandt ha sido "seria", limpia y honrada. Por eso seguramente ha

honrado con´ su visita al Rey de España y al Presidente de nuestro Gobierno. ¡Quien lo diría, Señor!...

Rafael MONTÓN DE LEÓN

 

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