Autor: Fuentes Elola-Olaso, José Antonio. 
   "Meditaciones después de fracaso"     
 
 El Alcázar.    17/12/1976.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

"MEDITACIONES DESPUÉS DE UN FRACASO"

EL pasado día 12 escuchaba, delante del imán televisivo, los términos asépticos con que el Subsecretario

de la Gobernación demostraba el fracaso de otra jornada de lucha promovida a escala nacional por la

oposición de izquierdas. En un mundo donde el número exacto y los porcentajes tienen categoría

absolutista, las cifras que el señor Ortí Bordas desgranaba como un rosario, representarían, en los medios

informativos del día siguiente, alegres cantinelas sobre la mayoría de edad del pueblo español y el fracaso

de unos grupos políticos y sindicales que no admiten, por principio, las medidas del Gobierno, la

evolución democrática, ni tampoco una reforma rupturista que se encuentra a la vuelta de la esquina.

Es posible que estas dos consecuencias, como balance de la jomada de lucha y de miedo, pueden ser

correctas; pero meditando sobre este asunto y considerándolo, no como una figura plana sino como una

superficie con diversas caras y aristas, se me abren confusos interrogantes, ya que muchas veces las cosas

no son lo que aparentan. Es indudable que el fracaso de esta jornada estaba previsto a priori, tanto Dará el

Gobierno como para cualquier español medianamente inteligente. Entonces, ¿no será una equivocación

afirmar que lo estuviese también para sus promotores?. Porque una de dos, o estos grupos de la oposición

y las personas que los dirigen son unos ineptos o, por el contrario, son demasiado listos. Si son unos

ineptos, su inutilidad no encaja, no rima —aunque en la España oficial de este último año la rima y la

claridad se han escondido Dios sabe donde— con todo lo que han conseguido en tan poco tiempo y cuyas

consecuencias están bien a la vista. Y si son demasiado listos, —lo que es mi criterio—, significa que sus

objetivos van como siempre por derroteros misteriosos y tenebrosos y este fracaso aparente con el que ya

contaban, puede representar para ellos uno más de sus éxitos. Cuando Franco nos alertaba constantemente

sobre los peligros incansables de la masonería y el comunismo internacional, muchos con un gesto de

sarcasmo pensaban que el Caudillo chocheaba, viendo visiones y brujas por todas partes. Ahora, ese gesto

se les debe haber evolucionado en mueca grotesca o tic nervioso, porque la realidad que se vive y palpa es

mucho mas real que las premoniciones del Generalísimo.

Dentro de pocos días, al año justo de la muerte del que fuera nuestro Caudillo y que lo sigue siendo en los

corazones de muchos españoles, una oración sincera y apasionada se alzará desgarrada por los campos y

ciudades de nuestra Patria, a la que él tanto amó. ¡Qué no cuenten fríamente, con el guarismo de unos

números, los que fuimos a la Plaza de Oriente y a muchas plazas de España; que digan simplemente: "Allí

estaban los de siempre, los de antes, los de ahora y los del mañana; los inasequibles al desaliento; los que

siempre han reaccionado gallardamente cuando la Patria y su Caudillo así lo requerían!.

En los emocionantes momentos que viviremos se borrarán momentáneamente de nuestros pensamientos,

por la fuerza del amor, doce meses de´ traiciones, perjurios, difamaciones y cobardes olvidos. Y

posiblemente en ese día, su obra elaborada con absoluta entrega, paciencia y armonía, con verdadero

espíritu de servicio y sacrificio y con un total amor a España, habrá pasado a mejor vida mediante un

simple e impaciente procedimiento de urgencia.

Ya sé que el futuro es nuestro y que el pueblo español es el único protagonista de su destino histórico,

aunque esto está por ver, pero por más que lo intenten y por mucho que cambie el Estado que el Caudillo

creara en cuarenta años de fecunda existencia, hay algo en lo que creo firmemente y es que el ejemplo de

Franco, su vida y su muerte, permanecerán indelebles en los corazones y mentes de todos los españoles

que siempre han tenido por orgullo y timbre de honor, el agradecimiento, la nobleza de espíritu y su

rectitud de conciencia.

Ya pueden venir en los sucesivo muchas jornadas de lucha con el fin de deshacer a España y convertirla

en una marioneta de, las .internacionales sociocomunistas o en el desprecio y hazmerreír de occidente,

pero que tengan bien presente que la figura y el espíritu de nuestro Caudillo y lo que él representa, se

interpondrá siempre entre ellos y nosotros.

Quizás sea un defecto nacional la dificultad para el olvido. Pero si los enemigos eternos de España y de

Franco, después de cuarenta años no han olvidado todavía y sigue germinando en sus almas el odio y La

venganza, ¡qué no se les ocurra pensar que nuestra capacidad de olvido es menor que la suya!. Y para los

que sólo ven extremismos de un lado y predican hipócritamente una deshonrosa unidad, les dejamos que

comparen, si quieren y que elijan entre un "patriotismo basado en el odio y la venganza, en ¡ornadas de

lucha y huelga para hundir nuestra economía, en el símbolo amenazador del puño cerrado, en los

asesinatos a sangre fría de personas inocentes o en piquetes que impiden el ejercicio del sagrado derecho

al trabajo y nuestro patriotismo, cuyas raices están fecundadas por la sangre de los que cayeron con el

nombre de Dios y de España en los labios, basado en los ideales de un hombre joven que luchó por la

unidad entre los hombres, las tierras y las clases de España, creando una nueva raza de españoles con una

forma de ser y pensar fundamentada en la concepción cristiana del hombre como ser portador de valores

eternos y en el ejemplo permanente de un Caudillo que luchó incansable por la paz y progreso de la Patria

y cuya vida sera siempre modelo y estímulo para todos nosotros.

José Antonio FUENTES ELOLA-OLASO

 

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