Autor: ALEXANDROS - ALFA CRUZ. 
 Alexandros. 
 España camina sobre el filo de la Navaja     
 
 El Alcázar.    22/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

ALEXANDROS

ESPAÑA CAMINA SOBRE EL FILO DE LA NAVAJA

EN su reciente conferencia del Club Siglo XXI, Cruz Martínez Esteruelas hizo una distinción que

estamos dispuestos a a-adafcur como hipótesis de trabajo: to que existe entre el "franquismo cordial" y el

"franquismo sociológico". Aceptado ese planteamiento y otros de su tesis sobre la situación política

abierta con la muerte de Franco y sancionada por el referéndum, la pugna por et poder político subyacente

bajo el referéndum podría concretarse en las siguientes fuerzas políticas reales: un nacionalismo

extremoso, un franquismo cordial o emocional, un franquismo sociológico, un indefinible! magma

democrático en el que pretende flotar él Gobierno, un potencial socialismo nacional y una izquierda

utopista y extremista, que comienza en el socialismo marxista del Tierno Galván y concluye en el más

extremoso marxismo-leninismo dejando en medio él matrimonie inexcusable entre PSOE renovado y

PCE.

Un examen objetivo de los resultados del referéndum pone en evidencia, ante todo, que los grandes

derrotados en términos políticos han sido los partidarios de la abstención, que en. el conjunto nacional no

habrían conseguido más allá de un tres por ciento de los votos emitidos. Aunque el Presidente Suá-rez se

haya apresurado a echarles una mano con su mefistofélico "no ha habido ni vencedores ni vencidos" la

verdad es incuestionable. Aunque el Presidente del Gobierno haya querido buscar una coartada para

proseguir una negociación con la "izquierda utópica", que la nación ha denegado, si quiere seguir la ne-

gociación con los enemigos declarados de la Monarquía, de la Corona y del Estado, habrá que hacerlo en

adelante sin tomar como pretexto la voluntad del pueblo y sin transferir responsabilidades al Rey, como

viene siendo peligrosamente frecuente.

Admitimos también que la llamada al NO del "franquismo cordial" se ha quedado en proporciones muy

reducidas. Pero es evidente que el gran volumen del SI se debe fundamentalmente al "franquismo

sociológico". En ese Sí abultado, han intervenido con carácter decisorio los siduientes factores: en prime-

rísimo logar, la eficacia indiscutible del Movimiento-Organización, llamado a rebato, "por la salvación de

España", a raíz de la reunión en eI Consejo Nacional de los Subjefes provinciales y de los delegados de

Acción política; el decidido y confiado esfuerzo de Alianza Popular y otros sectores afines en favor del St

con las intervenciones de sus líderes en Televisión y la insistencia de sus actos públicos en provincias,

han sido un apoyo dialéctico y moral inestimable para la acción del Movimiento Organización; la acción

entusiasta en ese mismo sentido del Presidente de la Hermandad Nacional de Labradores y Ganaderos ha

constituido otra pieza muy influyente; y, por si fuera peco, el último tramo dé la campaña del Gobierno y

la propia intervención radiotelevisada y reiterada del Presidente del Gobierno, se apoyaron en la refe-

rencia a tos cuarenta años de gobierno de Franco y en la promesa de continuación reformadora, negando

de manera terminante toda hipótesis de ruptura.

La inercia histórica del "franquismo sociológico", reforzada por las referidas incitaciones, se convirtió en

casi convicción unánime a última hora por dos factores para todos nosotros imprevistos, aunque acaso no

lo fueran para determinados poderes internacionales; la hiriente burla al Poder público protagonizada por

Santiago Carrillo y el secuestro del Presidente del, Consejo de Estado. A partir de esos dos hechos el

pueblo español, extraordinariamente sensible a los atentados contra su soberanía y contra la autoridad del

Estado, identificó con el apoyo incondicional al Gobierno, cuya imagen popular es la misma que asumió

durante el Régimen de Franco. Ei "franquismo sociológico" votó masivamente en clave anticorrtunista y

con voluntad de afirmación de la autoridad del Estado.

La proclamación de estas conclusiones eran indispensables para llamar la atención sobre la gravedad

extrema de la situación en que nos encontramos al cumplirse el tercer aniversario del asesinato del Presi-

dente del Gobierno, Almirante Carrero Blanco, por unos delincuentes habituales de terrorismo,

potenciales beneficiarios de la nueva amnistía que prepara el Gobierno.

Algunos observadores extranjeros han confirmado estos días nuestra sospecha de la existencia de una re-

lación inequívoca entre la aparición espectacular de Santiago Carrillo y el-secuestro del Presidente del

Consejo de Estado. También viene respaldada por esos mismos observadores la tesis de que ambos actos

no son arbitrarios, sino que se encuadran en un plan perfectamente diseñado de desintegración del Estado

español, en cuyas líneas esenciales hay pleno acuerdo entre una

poderosa tuerza internacional capitalista y la Unión Soviética. El desplante de Santiago Carrillo y el se-

cuestro del Presidente del Consejo de Estado, podrían tener como objetivo inmediato excitar, el instinto

defensivo del "franquismo sociológico" hacia el voto afirmativo, to cual dio al Gobierno "plenitud de

autoridad política" y le permitiría acciones que antes del referéndum habrían provocado reacciones fortí-

simas: una nueva amnistía y el reconocimiento a Cataluña de una situación aún más beneficiosa para las

tesis separatistas que el Estatuto

de 1932, por ejemplo. Que el Gobierno tuviera pensado hacer lo uno o lo otro antes del referéndum, es

cosa que no afirmamos; Ni tampoco pretendemos insinuar que él Gobierno es consciente instrumento de

esas fuerzas ajenas y de sus planes. Pero sí puede admitirse que el Gobierno sea lo; bastante incapaz, in-

consciente, débil o superficial para creer iniciativas propias e inevitables aquellas que convienen a los

enemigos más implacables de la unidad, la fortaleza; la soberanía y el bienestar de España,. No sería la

primera vez en nuestra historia moderna que gobiernos medíocrés nos conducen», a situaciones

dramáticas.

Pero la debilidad del Gobierno se ha puesto peligrosamente de manifiesto, a un mismo tiempo, corrió

consecuencia de la rebeldía pública de Un sector minoritario de las fuerzas de orden público. Nosotros he-

mos defendido sin lugar a equívocos y con fervor a todas las Fuerzas del Orden Público, no sólo con oca-

sión de los asesinatos de tantos de sus miembros por los posibles amnistiables en los próximos días, sino a

la hora de evidenciar la destrucción de sus estructuras de organización y de trabajo, a tenor de unas refor-

mas desconcertantes y estúpidas, de poner de manifiesto las vejaciones de que eran objeto por determi-

nados sectores políticos e informativos, de subrayar la impotencia derivada de unas determinadas líneas

políticas del Poder público, etc. También somos conscientes de la irritación lógica que debieron producir

las declaraciones del Ministro de la Gobernación con ocasión de la conferencia de prensa de Carrillo, en

atención a la naturaleza de las instrucciones recibidas. E incluso el malestar profundo ante la noticia de

una posible amnistía, que podría alcanzar a fas asesinos efe muchos de sus compañeros. Es obvio, señalar,

asimismo, nuestro convencimiento, también reiterado, de que,-como diría un antiguo miembro de dichas

fuerzas del orden público, "la paga es corta y mucho el servicio".

Pero nada de eso justifica determinadas actitudes contrarias a toda moral profesional" y a los fundamentos

de la disciplina. Es evidente que determinados desenlaces han sido amortiguados en su versión infor-

mativa. Acaso sea lo más conveniente para todos.

También en este terreno, la autoridad del Estado debe ser preservada a toda costa.

Tres preguntas, finales: ¿Puede en buena ley ser utilizado el SI del "franquismo sociológico" para des-

guazar el Estado proveniente del mismo y negociar, su suerte futura con los enemigos de ese mismo

"franquismo sociológico", del Estado y de Ja Monarquía?. ¿Puede e! Gobierno, en nombre del "SI" de ese

"franquismo sociológico" poner en la calle a los culpables de las mayores atrocidades cometidas en tos

últimos años?. ¿Puede, asimismo, ceder hipócritamente a las presiones de una nueva pandilla de

asesinos?.

ALFA CRUZ

EL ALCAZAR

 

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