Autor: Paris Eguilaz, Higinio. 
   Ante un cambio de régimen     
 
 El Alcázar.    22/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ANTE EL CAMBIO DE UN RÉGIMEN

Por Híginio PARÍS EGUILAZ

AL morir Franco se presentaron dos alternativas. La primera era perfeccionar y actualizar el Régimen del

18 de Julio de 1936, que a largo de los años había sido en parte desvirtuado, o desfigurado en SÍTS

principios por actuaciones distintas y aún contrarías a sus fines.

La otra alternativa, que es la que se ha seguido, consiste en abandonar los principios del 18 de Julio, y

adoptar aquellos otros contra los cuales se luchó durante la guerra española, es decir se ha adoptado la

vuelta a un sistema de Partidos políticos. Sindicatos múltiples, sufragio universal y Parlamento,

En nuestra opinión y dicho sea con el mayor respetó, entendemos que se ha cometido un error de fondo,

cuyas consecuencias se irán viendo pronto y es que se ha actuado, sin duda con buena fe, sobre supuestos

imaginarios. Lo que subyace en el fondo de lo que estamos presenciando, es la idea de que el Movimiento

del 18 de Julio, debía ser una actuación de urgencia del Ejército, para volver a lo que unos llaman "la

normalidad" y otros terminar con un "interregno", es decir con una etapa transitoria y restaurar la

Monarquía constitucional de Partidos políticos, y de esta equivocación básica derivan todas las demás. El

Movimiento Nacional no se produjo en manera alguna, porque un General ambicioso decidió ser un

Dictador, sino porgue ni la Monarquía constitucional ni la República podían ´.resolver,, con el´,sistema de

Partidos, /os problemas españoles y si duró tanto tiempo, fue porque adoptó una doctrina superior a la

democracia-liberal y los hechos confirmaron ésta superioridad. Adoptada ahora la doctrina que antes

fracasó, se reproducirán más o menos pronto situaciones-límite, porque no se ha tenido en cuenta la

realidad española, que es diferente efe la de otras Naciones europeas.

El pueblo español se encuentra ante un cambio de régimen, que modifica los principios y las instituciones

del que ha vivido durante muchos años, cambio que lamentamos profundamente, pero no vamos a caer en

la desesperación, aunque aquel régimen liberó a España de la servidumbre extranjera y consiguió un

desarrollo económico, que hasta hace pocos años nadie hubiera podido pensar.

Un pueblo no puede vivir de nostalgias y lamentaciones, sino que aquella etapa debe constituir una

enseñanza y deducir de ella las adecuadas consecuencias para la próxima actuación.

Este cambio no se ha realizado de frente; pues primero se establecieron unas asociaciones políticas dentro

del Movimiento y sometidas a la disciplina del Consejo Nacional, que a pesar de su limitado alcance

tuvieron poca aceptación; después se toleraron de hecho partidos y asociaciones ilegales, reuniones y

propagandas contrarias a los principios del Movimiento Nacional y luego se adoptó en la última Ley de

Asociaciones, un sistema de pluralismo político, contrario al existente.

El último cambio se realizó al restablecer el sufragio universal, para crear un Congreso de Diputados y un

Senado, por Ley que fue sometida y aprobada en Referéndum el 15-12-76.

La última fase, sobre la que se guarda silencio, seré en nuestra opinión, la atribución a las Cortes de la

facultad de ejercitar su voto de cofíanza para mantener o cambiar los Gobiernos y la desaparición del

Movimiento Nacional, con su Secretaría General y Consejo Nacional, que hoy continúan pues no se han

suprimido en la Ley aprobada, por lo cual habrá que realizar otro nuevo Referéndum, lo que significa de

hecho que las próximas Cortes serán Constituyentes. Cuando llegue ese momento, la desaparición del

Movimiento Nacional será un hecho y se habrá restablecido la situación política anteriora la guerra

española de 1936, que significa un retroceso de más de cuarenta años y que por resultar insostenible dio

origen a la misma.

Desde que se inició la "apertura" en febrero de 1974, han sido necesarios tres años y por tanto un largo

proceso de desfiguración de los fines políticos que se querían conseguir y mantener una permanente

contradicción entre lo que se decía y aquello que se pretendía efectivamente lograr y aún ahora mismo

esa Ley se llama de "reforma".

Cuando lo que se está realizando es un cambio de régimen ¿Por qué al fallecer Franco no se preguntó

claramente al pueblo, si quería, o no, la vuelta al sistema de Partidos políticos de 1936? Porque, en

nuestra opinión, el régimen de Partidos hubiera sido totalmente rechazado y aún después de la

desfiguración aludida, ha habido que realizar cuantiosos gastos para una tremenda propaganda oficial de

la Ley propuesta, mientras que los demás sectores de opinión no han sido colocados en igualdad de

condiciones, lo que resulta incornpatible con una democracia efectiva. Ahora podremos ver, lo que nos

agradaría a todos, si se resuelven los problemas de paro, inflación, alzas del coste de vida, déficit del

comercio y deuda exterior, mantenimiento del valor dei ahorro y recuperación de /a Bolsa, y si se

consigue un pacto social para la regulación de salarios, o si por el contrario se agravan esos problemas.

Muchas veces hemos indicado que los principios que inspiraron el 18 de Julio, tenían grandes diferencias

con el actual Movimiento Nacional; y este morirá, no por los ataques, de los enemigos del sistema, sino

por descomposición interna y porque ya no era el instrumento de liberación y desarrollo que fue durante

bastantes años. Ahora, en nuestra opinión, la libertad que van a tener los españoles en la próxima etapa, es

la de elegir, sin darse cuenta, entre la rápida desintegración, si triunfase el social-comunismo y sus

aliados, y ese mismo resultado en un plazo menos rápido, pero siempre a la vista, si aquél no triunfa en

las elecciones, según demuestra con toda evidencia la experiencia histórica española. ¡Tanta lucha, tantos

sacrificios y- tantos muertos para llegar a esto! en vez de corregir sus defectos y mantener sus principios.

El reciente Referéndum ha revelado el éxito, aunque no total, de la política social del Movimiento, pues

lo que fue una mayoría electoral del Frente popular en 1936, ahora en 1976, según se deduce del número

de abstenciones que recomendaron los marxistas y descontando las normales que siempre se producen, se

ha reducido a sólo un diez a un doce por ciento, pero la capacidad destructora del sistema de Partidos es

tan grande, que pronto veremos empeorar esa situación y ya exigen negociaciones con el Gobierno

porque saben qué ahora mismo, en unas elecciones libres, tendrían un completo fracaso.

Ante esta situación ¿qué actitud debemos adoptar? Cuando después de las anunciadas elecciones bajo el

sistema de.Partidos, se consume la desaparición del Régimen del 18 de Julio, nuestra decisión será luchar

por todos los medios legales, no por regímenes anacrónicos de triste recuerdo, ni por el restablecimiento

de las que aunque recientes se habrán convertido en Instituciones del pasado, sino por un Régimen

popular y por tanto anticomunista, que mire hacia el futuro, sobre la base de la unidad integral de España,

que potencie todas las actividades creadoras de la sociedad, que suprima al máximo las rentas antisociales

y las diversas formas de corrupción, castigándolas, con suficiente ejemplarídad, siguiendo la tendencia;

histórica, siempre contraría a la vuelta al pasado, y de acuerdo con las directrices que repetidamente

hemos expuesto. Esto no se conseguirá en un día, pero tenemos fe en crear una conciencia general en la

población y especialmente en los grupos más dinámicos, .para que el pueblo español encuentre su

camino, a cuya labor ayudará lo que aprenda la nueva generación con la experiencia- de anacrónico y

desintegrador sistema liberal de Partidos, porque ios resultados obtenidos en la propia Nación, son los que

juzgan de forma inapelable la eficacia de cada doctrina y de sus Instituciones.

Muchos conflan, por motivos egoístas, en un golpe de fuerza, sin tener en cuenta que esteno podría

resolver tos problemas, si falta una doctrina liberadora al¡ servicio de la Nación española, pero si la

doctrina del 18 de Julio se renueva, desarrolla y actualiza y suscita una nueva fe, los intereses de los

españoles y la presión de la opinión pública, se impondrán a las fuerzas desintegradoras y éste es el factor

que decidirá si España ha de reanudar su futuro de progreso, o volverá a la situación semi-colonial de

1936, e incluso se fragmentará en su unidad y hasta puede desaparecer como Nación independiente.

22 —DICIEMBRE —1976

 

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