Autor: Mérida, María. 
 Declaraciones de Girón de Velasco a "La Vanguardia Española". 
 "El pueblo sigue respetando la memoria de Franco"     
 
 El Alcázar.    31/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 42. 

Declaraciones de Girón de Ve/osco a "La Vanguardia Española"

"EL PUEBLO SIGUE

RESPETANDO LA

MEMORIA DE FRANCO"

• "El sistemo no ha sido derribado, ha sido entregado".

"Yo deseaba la apertura y la evolución no la destrucción de un sistema que ha sido útil para España".

Como ya adelantamos ayer, "La Vanguardia Española" publica unas declaraciones del Consejero del

Reino y Presidente de la Confederación Nacional de Combatientes José Antonio Girón de Velasco a Mary

Mérida que a continuación reproducimos integramente:

Dicen que ios franquistas han sufrido en el pasado referéndum un «revolcón» fuerte. No se si es sorpresa

o decepción io que verdaderamente sienten en este momento Jas derechas más radicalizadas. De una

manera o de otra también son eilos ahora profranquistas. Por eso nos ha parecido interesante conocer de

nuevo ia opinión ce uno de sus más genuinos reoresemaníes; José Antonio Girón, el hombre que contra

«viento y marea» sigue manteniendo acendradas y firmes las convicciones y que no da nunca la balada

por perdida.

Señor Girón, ¿le ha sorprendido ei resultado del referéndum o io esperaba?

— No; no me ha sorprendido. Una de las cosas que he ido perdiendo con los años es mi capacidad para

el asombro; o para la ingenuidad, si usted lo prefiere.

— Supongo que las cosas han ido de muy distinta manera a como usted deseaba, pero no a como usted

pensaba, ¿verdad?

— No han ido las cosas como yo deseaba. Yo deseaba la apertura y a evolución como tantas veces he

dicho. No deseaba, en cambio, ia destrucción de un sistema que ha sido útil para España. Pero

tampoco esperaba nada.

— Sin embargo, él triunfo ma-yoritario del Gobierno tiene que tener una explicación. ¿A qué se lo

atribuye usted?

—Explicar las jornadas que empleó primero el pleno de las Cortes para aprobar el proyecto del Gobierno

me llevaría mucho tiempo. Tampoco deseo ahora atribuir nada a nadie.

— ¿Cree que era eso io que deseaba ei país y que en efecto éste ha hablado por boca de sus procuradores,

antes y de pronunciarse él directamente en el referéndum?

— Creo que ha existido una disociación de fondo, entre el sentir mayoritarip de los españoles y la actitud

de sus representantes en la Cámara. De alguna manera, y cuando menos en un sector amplio, eso quedó

demostrado el pasado día 20 en ia plaza de Oriente de Madrid.

— ¿Estima usted, como ha dicho un importante miembro de «Alianza Popuiar» que por fin el país ha

«respirado»?

— No sé quien ha dicho eso. ni tampoco puedo juzgar una frase separada de su contexto. Ahora bien:

Si ese «respiro» se refiere al tópico de que España estaba encadenada con Franco, me parece senci-

llamente o una estupidez o una calumnia. Es más, creo que en su gran mayoría, ei pueblo vive de

espaldas a ia España oficial.

— ¿Muchos de los que han votado «sí» en el referéndum han supuesto para usted una actitud de

claudicación?

— Creo que si, pero no soy quien para juzgarlos.

EL FUTURO DEL PAÍS

— ¿Cómo contempla usted el panorama poirtico y el futuro cié! país a partir de ahora?

— Con interés y atención. La única ventaja que encuentro es que se clarificarán oastantes posiciones.

El referéndum no es indicativo del espectro político, pero sí las próximas elecciones. En esas elecciones

se decidirá el futuro inmediato de la nación.

— ¿Podría hacerme un pronóstico de cómo se van a resolver tas elecciones?

- Las elecciones no lo sé. Todavía no veo con claridad cuales serán las pósitos o ios convenios.

— ¿Qué sienten los verdaderos franquistas en este momento?

— Dos cosas: La ausencia definitiva del Caudillo y ia falta de consecuencia en muchos de sus

testamentarios. El pueblo, sigue respetando ta memoria de Franco. El sistema no ha sido derribado. Ha

sido entregado, que es otra cuestión.

— Los que han votado a favor de la reforma, dicen, que en definitiva, ésta está dentro de ia legalidad

y que es una renovación de ia Constitución a partir de ia anterior. ¿Usted qué opina?

— Que no.

— ¿Por qué no se dejó oír su voz en las Cortes, como se esperaba, para argumentar ias razones de por

qué se mostraba usted contrario a la reforma. Cuando usted ha querido decir «fas cosas ciaras» las ha

dicho. ¿Por qué ahora no?

— Por una razón muy sencilla. Pertenezco ai grupo de designación de Franco y ese grupo ha

opinado contradictoriamente. A través de otras personas a favor o en coptra de la reforma. En rigor, se

nos hubiera acusado de falta de representatividad. Creo que era la voz sindical, ia familiar, ia de ias

entidades, ta que tenia que hacerse escuchar en la Cámara. Por otra parte, mi posición respecto a la

ruptura era tan ciara y terminante que no necesitaba de mayores explicaciones.

NI PERDEDORES MI GANADORES

— Es victoria abrumadora a favor de la reforma, representa que ustedes io tienen todo perdido, o como

me dijo usted hace poco tiempo, todavía tienen ustedes mucha gente detrás...?

— No son esos tos términos dei planteamiento. A mi ver, aquí no hay perdedores ni

ganadores. La misma obligación que tenía yo en conciencia de votar que no, ia tenían otros.

Ese planteamiento que usted me hace tendrá validez después de las elecciones generales. Ni

antes ni más tarde.

EL FRANQUISMO

- ¿Quiere usted decir que el franquismo tiene todavía mucho vigor y muchos adeptos?

— Que el franquismo tenga o no vida futura, eso dependerá de lo que entienda usted por franquismo. El

franquismo es, tal y como expliqué recientemente, un punto de convergencia para muchas familias

políticas. Si esas familias no se desunen p se atomizan, el franquismo habrá triunfado. De lo

contrario, seguirá siendo siempre una posición mental y un punto de referencia.

— ¿Cree usted que «Alianza Popular» va a ser el partido realmente representativo del franquismo o

quien va a representarío van a ser ustedes creando un partido que abiertamente se denomine

franquista?

— Todavía es muy pronto para responder a esa pregunta. Honradamente no lo se aún.

— Su reciente disertación en (Fuerza Nueva», en compañía del señor Fernandez-Cuesta y de don

Blas Piñar, ¿significa que los tres van a "ir de la mano» políticamente a partir de ahora?

—Mi conferencia en «Fuerza Nueva» significa soto que acepté una generosa invitación de su presidente

para hablar allí con ocasión del homenaje a Fran-

cisco Franco. Ni más ni menos. Allí tuve ocasión, también, de desarrollar el tema del franquismo y la

posibilidad de establecer un Frente Nacional. Pero por ahora, sólo fue eso: una conferencia.

— Sinceramente señor Girón, ¿podría usted decirme las verdaderas causas por las cuales ha

votado usted que «No» a la reforma política?

— Ya se lo he dicho antes: porque quiero ser fiel a mis juramentos. Y, además porque creo

en la evolución y no en ia ruptura; en la perfección y no en la destrucción; en ia fidelidad y no en ia

añoranza; en la lealtad y no en la melancolía; en la consecuencia y no en el oportunismo. ¡Eran tantas

las razones por las que tenia que votar que no!

¿AMENAZAS?, TODOS LOS DIAS

— Respecto a esa amenaza que ha sufrido usted: «La operación ángel», ¿qué puede usted contarme?

— Pues nada, no se más que lo que se ha publicado. Vino a verme el comisario señor Pinilia. me dijo

que había fuertes rumores en este sentido y que parecía que la amenaza de que me hablan hecho

objeto esta vez iba más en serio y que por tanto era conveniente protegerme.

— ¿No pidió usted esa protección?

— Ni mucho menos; yo nunca he pedido protección de ninguna clase. Fueron eilos los que me

han puesto una escorta.

— ¿Le suelen amenazar a usted mediante anónimos con frecuencia?

— Eso, todos los días... Antes de cambiar el teléfono, lo hacían por teléfono, y ahora por carta y de todas

maneras. Pero no me preocupa lo más mínimo.

EL GOBIERNO

— Por último, señor Girón. ¿No asta usted de acuerdo con la mayoría de que el Gobierno ¡o está

haciendo realmente ¿lien?

— Al decir la mayoría, ¿se refiere usted al pueblo? Porque si lo dice la voz del pueblo, es la

voz de Dios, ¿no? Yo no voy a opinar sobre esto hasta después de las elecciones. Entonces será

cuando se sepa cómo ha actuado cada cual y como lo valora el pueblo.

— ¿Pero en io que si está de acuerdo es en que «saldremos» de todo, ¿verdad?

— !Ah, sí!, por supuesto. España tiene mucha vitalidad y saldremos de todo, como usted dice. Lo que

hay que ver es como será la salida...

 

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