El Retorno de los Buitres     
 
 El Alcázar.    05/01/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 38. 

EL RETORNO DE LOS BUITRES

• Organizan

desde Toulouse

la

«invencible

guerrilla»,

por

orden

de Stalin.

Como continuación de la reproducción del valioso libro "El Maquis en España", de Francisco Aguado

Sánchez, de Editorial San Martin, que ilustra maravillosamente sobre la acción terrorista del comunismo

internacional en nuestra Patria, publicamos hoy el Capítulo 14, que lleva por titulo: "El retorno de loa

buitres".

La llegada súbita de Santiago Carrillo, al Sur de Francia, investido —según aseveró— de plenos poderes

del B.P. (Buró Político), trajo consigo la caída vertical de "Mariano" y su grupo. No obstante, algunos

como Evaristo Luis Fernández (a) "General Luis", el jefe militar 3e la "Agrupación de Guerrilleros",

afecta "nominalmente" al XIV Cuerpo de Ejército, y Blázquez Arroyo (a) "General César", comisario

político, se salvaron de la quema, aunque pasaron a desempeñar cometidos subalternos.

El XIV Cuerpo de Ejército de Guerrilleros que en la guerra civil mandó el valenciano Domingo Ungría y

tuvo por comisario político a Peregrín Pérez, tenia para los comunistas una gran influencia de tipo

psicológico. Constaba de cuatro divisiones y actuaron en la retaguardia nacionalista en los frentes de

Aragón, Andalucía, Centro y Extremadura.

E] Partido nunca perdona los fracasos y para Monzón, es decir "Mariano", había llegado la hora de su

muerte política. El "monzonismo" cedió, por tanto, su influencia al "carrillismo" que, a partir de aquel

momento inició su larga etapa ascensional y tortuosa, hasta d presente.

Meses más tarde, -exactamente en julio de 1945, al desarticular la Policía un brote subversivo en la

ciudad de Barcelona, bajo el apelativo de "Juventudes Combatientes",, aparecía entre las detenciones

practicadas la de un individuo cuya filiación se correspondía con la de Jesús Monzón Reparaz, militante

supremo de C.C. (Comité Central) del P.C.E. en Francia, exgobernador civil durante la guerra de

liberación de Alicante, Albacete y Cuenca, nombrado precisamente por el doctor Negrín, que, en fin de

cuentas, no era otro que el famoso "Mariano". La difamación por parte de Carrillo contra Monzón y su

equipo, es un caso típico de la foma que tiene el comunismo para ajustar cuentas a sus militantes cuando

las cosas vienen mal dadas. Monzón fue obligado a internarse en España para rehabilitarse, a la vez que

era denunciada su entrada clandestina. De esto no hay duda. Luego, para salvar el "honor del Partido", en

un "Mundo Obrero" de diciembre de 1947, fechado en Madrid, pero impreso en Toulouse, en recuadro

destacado, aparecía la siguiente noticia:

"Jesús Monzón, expulsado del Partido. El Comité Provincial de Madrid del Partido Comunista de España

pone en conocimiento de todos los militantes del Partido, y de los antifranquistas en general, que Jesús

Monzón ha sido expulsado del Partido Comunista, por la labor de provocación que ha venido realizando

de manera sistemática y consecuente desde hace mucho tiempo".

"El Partido Comunista ha comprobado que Jesús Monzón no actúa al servicio de la causa de la clase

obrera y de la lucha contra el franquismo y la reacción imperialista extranjera, sino al servicio de intereses

ajenos al pueblo. El Comité Provincial de Madrid del Partido Comunista de España".

La falacia fue tan burla como pueril con respecto al origen de mucha de su propaganda. Por eso, hemos

destacado lo del verdadero punto de su impresión. Es curiosa la mentira tan fácilmente descubierta.

Poseemos infinidad de panfletos, libelos, hojas sueltas, periódicos, etc., fechados en Madrid, pero que

apenas se comienzan a leer, aparecen palabras como Cataluña, España, calaña y ano. En el abecedario

francés no existe la letra ñ y esto lo explica todo.

En relación con el caso Monzón, a mayor abundamiento, en 1950, Carrillo escribía en un largo artículo

acusatorio: "Monzón incumple reiteradamente en 1939 las directrices de marchar hacia América, y

contando con el apoyo de los servicios imperialistas, y probablemente franquistas, permanece en

Francia". Más adelante, entre cínico y acusador, Carrillo afirma: "Traicionando al Partido, Monzón

suministraba a Field (agente secreto del Unitariam Service, organización de espionaje norteamericano)

informes con los datos más secretos de la organización de los comunistas y fuerzas de los destacamentps

guerrilleros y los sabotajes y atentados. De este moco, no sólo desvía al Partido del cumplimiento de su

función de dirigente de la lucha antifranquista revolucionaria, sino que se crea un pedestal de genio, de

hombre que se anticipa al C.C., a tos dirigentes del Partido en la comprensión de los planteamientos polí-

ticos".

Su fracaso, pues, como "genio invasor" de su propio país, lo arrojará para siempre a la "muerte política".

El comunismo nunca perdona los desaciertos. Con relación a Quiñones se toma la

determinación de analizar su "extraña conducta" por los miembros del B.P. Después de largas

deliberaciones,, Quiñones fue acusado de "provocador de la policía franquista". Al respecto, Líster Forjan

comenta: "Que Carrillo no nos venga con el cuento de que las pruebas sólo las tendremos cuando ten-

gamos en nuestro poder los archivos de la policía franquista".

Concluida la desbandada de febrero de 1939, durante los dos meses siguientes, funcionó muy

precariamente -en París el C.C. del P.C.E. Estuvo formado por "La Pasionaria", Irene Leví de Falcón,

Francisco Antón, Santiago Carrillo, Antonio Mije, Juan Modesto Guillólo, Enrique Lister, Martínez

Cartón y Jesús Hernández; como asesores de la Komintern, estaban André Marty, Mauricio Thorez y

Palmiro Togliatti. En mayo, al trasladarse muchas "figuras" del comunismo a Rusia, el Comité Central se

divolvió para volver a formarse en el paraíso del proletariado por más o menos los mismos, a excepción

de aquellos otros que, como Carrillo, huyeron a Hispanoamérica.

Sin embargo, pasada la "experiencia invasionil", de la que ya dimos referencia, se produce por etapas

sucesivas un retorno hacia Toulouse, que es, a la vez que curioso, muy interesante, por la forma en que el

P.C.E. orientado "sabiamente por el padrecito Stalin", lo realiza. No obstante, ha quedado un punto por

aclarar. Nos referimos a la llegada anticipada a Francia de Santiago Carrillo. Esperemos que el propio

protagonista lo desvele algún día. Veamos por qué: Según Lister Forjan, a mediados de octubre de 1944,

fue llamado por Dimitrov, pues "en relación con ciertas cuestiones y concretamente con las guerrillas,

Stalin consideraba que Modesto, Cordón y yo (es decir, Lister) debíamos trasladarnos a Francia, a donde

también debía trasladarse Dolores, sobre todo para ponerse en relación con Negrín y otros dirigentes

republicanos. Respondí —prosigue Líster— que las opiniones y planes me parecían excelentes y que se

trataba de ponerlos en práctica lo antes posible".

De acuerdo con las instrucciones recibidas, Dimitrov dispuso que Líster, Cordón y Modesto hicieran el

viaje en avión con escala en Belgrado, mientras que "La Pasionaria" lo haría vía El Cairo. La detención en

Belgrado no tenía otro objeto que asesorarse por los "resistentes de Tito", de cómo había que organizar

con garantías de éxito "la lucha guerrillera", o dicho de otro modo, el bandolerismo comunista.

El 7 de noviembre, los tres "generales" toman un avión especial en Moscú. Ei 8 llegan a Bucarest, y en la

misma fecha a Belgrado, donde permanecen hasta el 11. "Aprovechamos ese tiempo —dice Líster— para

estudiar las experiencias de la lucha de las guerrillas y del Ejército Popular Yugoslavo, al que estuvimos

incorporados con nuestros grados de generales y de cuyo mando recibimos toda clase de atenciones y

facilidades".

Modesto y Líster continuaron el viaje hacia Francia, mientras que Cordón quedó por algún tiempo en

Yugoslavia, sin duda para adquirir su total "capacitación guerrillera".

Los recién llegados a Toulouse no fueron bien recibidos por Carrillo que, además, discrepó de las

instrucciones dadas por Dimitrov; alegó que ésa era la única forma de "sacarle las castañas del fuego a

socialistas y anarquistas", los que al parecer contaban con la protección de ingleses y americanos.

Claramente, Carrillo, aspiraba a la dirección política del Partido. Ya había organizado con toda rapidez

"sus aparatos", donde destacaba la Comisión del Interior. Colaboraron a su encumbramiento otros

militares segundones y adictos a su persona, como Julián Grimau. Del Campo, Velasco y Eduardo García.

Tanto Líster como Modesto permanecieron inactivos y controlados por Carrillo hasta la conclusión de la

II Guerra Mundial. Con la llegada de "La Pasionaria" los recelos desaparecieron y aunque Carrillo

consiguió persuadirla de que "desarrollar a gran escala, la lucha guerrillera" era exponerse a otro fracaso

se dio comienzo a nuevos planes y preparativos, ahora más meditados.

No obstante, es curioso lo que al respecto nos dice Líster en su libro ¡Basta!: "En 1945, al encontrarnos en

Francia los cuadros dirigentes del Partido —separados desde 1939— pudimos, y debimos, hacer el

análisis que no se hizo en 1939, agregando a ese examen el del período comprendido entre 1939-1945. Si

lo hubiéramos hecho así, quizá habríamos comprendido cuál era la si-

tuación del problema español en aquel momento".

El alegato de Líster no es ni más ni menos que su autoconfesión por los nuevos descalabros que iban a

recibir.

Como era de esperar, formóse la plana mayor de la militancia comunista. El aparato de responsables,

dispuesto en su terquedad a empezar nuevamente la subversión, estaba presidido por Dolores Ibarruri, en

su calidad de secretario genera] del P.C.E.

Y ya que hemos hecho mención reiteradamente de este personaje, demos de paso una sucinta reseña.

Nació Dolores Ibarruri Gómez en Vizcaya, en 9 de diciembre de 1895. Tiene, pues, setenta y nueve años

de edad. Su padre fue minero. En principio se afilió a las juventudes sociales y en 1917 se adhirió al

P.S.O.E. Después ingresa en el P.C.E. En 1930 es miembro del Comité Central y en marzo de 1932 del

Buró Político. Es su año crítico. Su carrera estuvo a punto de quedar cortada por haberse inclinado hacia

Bullejos. Pero hábilmente hizo confesión pública de sus culpas y el Partido» le perdonó su "pretendido

desviacionismo". Su encarcelamiento poco antes de la revolución de octubre de 1934 favorece su encum-

bramiento. Representa al P.C.E. en el Congreso Internacional Comunista de 1935 (pro Frentes Populares)

y es nombrada a continuación miembro del presidium de la Komintern. En las elecciones de febrero de

1936 es elegida diputado a Cortes por Asturias, título que, por lo menos, en 1950 todavía ostentaba. En un

"Mundo Obrero" de febrero, aparece en grandes titulares: "La cantarada Dolores Ibarruri ha dirigido

al presidente del Gobierno de la República en el exilio la siguiente interpelación, que expresa la posición

política del Partico Comunista de España". El artículo, como su título y toda la literatura política de

P.C.E., sigue la tónica amazacotada y soporífera tradicional. Al final, al estampar su firma, "La

Pasionaria" se subtitula: "Dipuesto a Cortes por Asturias".

Elegida vicepresidente de las Cortes,» convierte durante la guerra civil en la voz "exigente de justicia y

libertad para el pueblo". Refugiada en Moscú, en 1944 consigue la secretaria general del P.C.E. Firma el

acia de disolución de la Komintern y se convierte en la más ferviente defensora del "padrecito Stalin",

quien acaba por encomendarle la dirección política déla lucha subversiva contra España. Mujer de gran

temperamenle, durante sus años de plenitud física intentó popularizar su famosa divisa de: "hijos, sí;

maridos, no". Parece ser que no tuvo muchas seguidoras.

Junto a "La Pasionaria" aparece en Toulouse por aquellas fechas Francisco Antón —su amante

apasionado y agradecido, bastante más joven que ella-,; que es nombrado secretario general de

organización. Santiago Carrillo es secretario general de agit-prop; Vicente Uri-be, secretario sindical;

Antonio Mije, de cuadros; Enrique Líster, técnico militar, teniendo como adjunto a Juan Modesto

Guillote, y, por último, Fernando Clau-dín sería responsable, de la J.S.U. Por cierto, que su carrera

política es muy "edificante". Claudin, nacido en Zaragoza en 1913, ingresa en la Unión de Juventudes

Comunistas y forma parte

del Comité Central de las misma». Marcha a Moscú en la primavera de 1936. Anteriormente asiste al VII

Congreso de la Komintern y al VI de la Internacional Juventud Comunista. Exiliado a Rusia en 1939

marcha poco más tarde a Hispanoamérica, desde donde en pos de Carrillo aparece en Toulouse. Por su

labor nefasta con los exiliados se ganó la enemistad de todos. Su secretario Joaquín de Diego se

amancebó con su mujer. En 1954 se traslada a Praga como delegado de relaciones culturales del C.C. y de

la C.E. con el encargo de captar cuantos españoles acudían a Checoslovaquia. Expulsado del Partido en

1964, conocedor profundo de los entresijos del comunismo, de "sus trapos sucios" y de las "vidas

privadas deficientes e inmorales" de sus antiguos cantaradas, las explota en beneficio propio, como único

medio de vida para subsistir.

Esta es, en definitiva, la plana mayor de P.C.E... en Francia, dispuesta a organizar más conscientemente la

lucha "contra el franquismo opresor y tiránico". A tos ya citados hemos de agregar a Ignacio Gallego ,

Bezares, elemento destacado del Partido, del que se tuvieron sospechas con cierto fundamento de haber

entrado alguna vez en España para tomar contacto con las organizaciones "guerrilleras"". Nacido en Siles

(Jaén), ´de profesión maestro nacional, residía no hace muchos años en París. Militante del Partido en

1936, exiliado a Rusia en 1939, fue alumno de la escuela terrorista de Planiernaya. Perteneció a la

Komintern. Muy adicto a "La Pasionaria", sus actividades como miembro del C.C. y de la C.E., en el

campo de la agitación clandestina, fueron muy peligrosas debido a su gran inteligencia, su sólida

preparación ideológica y su fanatismo por el Partido.

En cuanto a los arrimados del P.S.U.C. destacó entre tos reción llegados a Toulouse Juan Comorera Soler.

Diputado por el Parlamento catalán en 1932 y consejero de la Generalidad en 1934 fue durante la guerra

civil ministro de Economía del Gobierno de Cataluña. Exiliado a Rusia, tuvo discrepancias con la

Komintern. Enviado a América recorrió varios países y dio conferencias. Al final se estableció en Méjico

como responsable conjunto del P.S.U.C. y del P.C.E. Fue gerente de la editorial Atlante, empresa

comunista difusora de obras pedagógicas y científicas. Cuando se le seguían de cerca sus actividades por

sospechas en mala administración regresa a Francia, muy dispuesto a organizar la "lucha guerrillera" en

Cataluña. Pero tropieza con un serio contrincante y paisano: Ramón Soliva Vidal. Llegado con antelación

gozaba de la confianza del P.C.U.S. (Partido Comunista de la Unión Soviética). La enemistad entre

Comorera y Soliva duró varios años. Luego, acusado de "titista", fue expulsado del Partido y obligado a

marchar a Cataluña para organizar el aparato subversivo con el fin de reivindicarse. Cayó en manos de la

Justicia. Detenido en 1954, en Barcelona, después de estar cuatro años escondido, fue indultado de la

última pena. Murió en el presidio de Burgos en 8 de junto de 1958.

Al igual que Monzón es lección normal y corriente que nos ofrece el comunismo para eliminar a los que

se han "desviado". Después de lanzados del Partido se les delata. En fin, con Comorera también animaron

el cotarro por parte catalana Rafael Vidiella y algunas más.

Este cuadro dirigente pensó en primer lugar que la marcha de la II Guerra Mundial, abiertamente ya a

favor de los aliados, apoyaría sus designios para intentar nuevas invasiones de España, actitudes que

también estaban dispuestas a amparar las organizaciones izquierdistas del país vecino. Se pensó en

preparar infiltraciones de "guerrilleros" en grupos reducidos y con un plan marcado. Mas para ello se

hacía antes necesario el montaje de una completa organización de "aparatos" diversos.

Prontamente para evitar sospechas, d Comité Central se instala en París, donde permanece

ininterrumplidamente hasta 1948, año en que Dolores Ibarruri viendo perdida la partida, se retira a

Moscú, donde es nombrada vicepresidente de la F.M.M.D. (Federación Mundial de Mujeres Demócratas).

La residencia de París les permite que en Toulouse quede el "aparato clandestino más libre para su

desarrollo. La estratégica situación de la ciudad francesa, el gran número de exiliados que ya han quedado

establecidos definitivamente en el región, tos muchos arsenales ocultos que aún existían intactos de

cuando el "maquis francés" y tos numerosos militantes y adherentes al Partido, apoyados además por la

simpatía y afinidad política de bastantes autoridades francesas, preveían, efectivamente, un fácil

encumbramiento en la preparación.

Por otra parte, el P.C.E. y su colega francés tenían disponibles cuadras de mandos de la época pasada del

"maquis galo". Hombres experimentados en el terrorismo y el sabotaje, renovados en parte con

instructores llegados de Rusia "diplomados" en la Escuela Pushkin de Moscú.

"De ahí —nos refiere Comin Colomer— que la actuación hubiera de ajustarse a tres normas exclusivas:

La de "golpes económicos" o atracos a mano armada, que procurarían fondos para subsistir, sin perjuicio

de lo destinado a nutrir las cajas del Partido; las "eliminaciones físicas", como represalias contra personas

de significación; y los "golpes políticos" que no eran sino sabotajes, a los que por utilización de

explosivas modernos tratábase de dar eficacia y resonancia. como demostración al exterior de la

existencia de una intranquilidad y falta de orden que justificase plenamente la intervención en España".

Objetivo importante para apoyar las nuevas infiltraciones era contar con algún trozo de tierra española y

constituir allí la capitalidad dd movimiento antifranquista, cumpliendo asi con uno de tos principios de la

guerra subversiva. El fracaso estrepitoso al intentar apoderarse de Viella los tenia aleccionados.

Sagazmente pensaron establecerse en el enclave de Llivia, pero el envío de alguna Guardia Civil y Policia

Armada para reforzar tos destacamentos ya existentes hizo desistir.

Establecido, definitivamente, en Toulouse "el Cuartel General del Bandolerismo Comunista" se

nombraron las comisiones ejecutivas o "aparatos" dd Partido que a continuación detallamos en orden a su

importancia. Destaca con preferencia la político-militar ("amapparat"), con todas las atribuciones

inherentes a la constitución de un Ejercito en las sombras o la clandestinidad. La formaban tos

"camaradas" siguientes, ya conocidos dd lector: Responsable de la Comisión y jefe militar dd

"movimiento guerrillero", Enrique Lister Forjan, secundado por Juan Modesto Guillólo. General jefe de la

A.F.A.R.E. (Agrupación de Fuerzas Armadas de la República Española), Antonio Cordón Garda.

Responsable de la "Amical de Antiguos F.F.I. españoles", Evaristo Luis Fernández (a) "General Luís".

Responsable militar por el P.S.U.C.

Ramón Soliva Vidal.

La Comisión de organización la integraban: Ángel Alvarez Marino, Sergio Gómez, Manuel de Azcárate

Diz y Fernando Claudin. Después, estaba la Comisión de "agit-prop", en la que figuraban Antonio Mije,

Vicente Arroyo. Arturo Cabo Giorla y Manuel Jimeno. La de cuadras estaba presidida por Manud Cortés.

En la sindical figuraban Luis Cabo Giorla y Manud Hurtado Benhez. En la de economía, Santiago Garda

y José Antonio Valledor. En la de masas, Esteban Vega y Antonio Turiel. Por último, estaba la Comisión

femenina dirigida por Irene Leví de Falcón, Pilar Soler y Ensa Uriz.

En connivencia con otras organizaciones

filiales del comunismo internacional

figuraban como responsables: Para la F.J.S.U. (Federación de Juventudes Socialistas Unificadas), Ignacio

Gallego Bezares, José Messeguer, Federico Melchor, y Amaya Ruiz Ibarruri, hija de "La Pasionaria".

Para la U.G.T., Ramón González Pena, Amaro del Rosal y Rafael Vidiella. En Solidaridad Nacional

(Socorro Rojo Internacional). Esteban Vega y, como delegados de la U.M.A.E. (Unión de Mujeres

Antifascistas Españolas). Margarita Abril. Nuri Comorera y Trinidad Reventos.

Por último, en la intrincada maraña de la burocracia comunista nos queda reseñar los organismos

principales. Es decir, la troika del Comité Central del P.C.E., integrada por "La Pasionaria", Vicente

Uribe Galdeano y Antonio Mije García. El Buró Político integrado por Santiago Carrillo, Francisco

Antón, Enrique Lister, Fernando Claudín, Ramón Soliva y Luis Cabo Giorla. Los consejeros del Comité

Central, donde figuraban Modesto, Evaristo Luis Fernandez. Angel Alvarez Marino, Sergio Gómez, An-

gel Cortés, Luis Delage, Irene Leví de Falcón, Daniel Anguiano, Vicente Arroyo, Cordón Garda,

Federico Melchor, Hidalgo de Cisneros, Leandro Carro, José Moix, José Bárzana, Eduardo Sandra

Viedma y algunos más.

Esta hermosa lista constituye lo mas sobresaliente del "retomo de los buitres" anidados en Toulouse

durante los últimos meses de 1944 y principios de 1945, dispuestos a luchar de firme por

el triunfo de su "invencible guerrilla",

orientada y asesorada por el padrecito Stalin".

No tardarían mucho tiempo en co-

menzar "las nuevas experiencias", en

términos eufemísticos de todo buen co-

munista, pero que, en español, quiere

decir "los nuevos desastres". La Guardia Civil y la Policía se

encargarian de propinárselas.

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EL ALCÁZAR

 

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