Autor: García Serrano, Rafael. 
   Dietario personal     
 
 El Alcázar.     Páginas: 1. Párrafos: 6. 

VIERNES, 10 DE DICIEMBRE

DIETARIO PERSONAL

Por Rafael GARCÍA SERRANO

Las zangamangas del PSOE han sido tan elementales, primarías y resultónas que dan risa, pero mucb»

más risa de la inocencia política con que han caído en el cepo los astutos gobernantes promotores del Re-

feréndum, cuyas tragaderas, de cara a los siniestros herederos de las Brigadas del Amanecer y el SIM,

convierten en un estadista del tamaño de don Fernando el Católico a aquel bendito señor don José

Sánchez Guerra que se fue a buscar un gobierno para Alfonso XIII entre sus enemigos jurados: los

socialistas, los republicanos y dos antiguos monárquicos alfonsinos, ex-ministro de la Corona el uno y

frustrado aspirante a la misma situación el otro, que eran los más enemigos porque eran los más

resentidos de todos, teniendo en cuenta, por si fuera poco, que se hallaban en la Cárcel Modelo, de la que

no tenían la menor costumbre, al contrario de sus compadres, salvo, acaso, la de inaugurarla.

(Es necesario reconocer, sin embargo, que la marca absoluta de rencores "a posterior!" ha sido batida por

los más modestos, ignorados e improvisados subsecretarios, directores generales, jefes de secretarías

técnicas o covachuelistas con cierto porvenir, fabricados con molde en Castellana, 3 y procedentes todos

ellos del tiempo de Francisco Franco, Caudillo de España. Jamás un gigante ha producido un mayor

número de enanas que, como en este caso, han corrido la famosa suerte de ir a cagar y cagarse en la

mano.)

Yo comprendo que lo bonito, actualmente, es ser periodista extranjero en España; primero porque eso a

nada compromete, salvo que se esté a sueldo de cualquier secta o internacional socialista o comunista, y

segundo, porque estamos viviendo un tiempo qne para el extranjero puede ser de opereta cómica, tal y

como transcurren las cosas, pero que para nosotros va a derivar en tragedia.

Un extranjero, para empezar, tiene derecho a decir lo que quiera de España en España misma; un

indígena, no; o, al menos, ciertos indígenas. Hoy por la mañana he leído en "ABC" una interesante

conversación de Pedro J. Ramírez con un tal Raymond Aron, que tiene una jeta como la de Santiago

Casares Quiroga, sólo que en sonriente. Naturalmente de esta tajada informativa me reservo la mejor

parte, aunque varias de ellas pueden considerarse suculentas desde mi punto de vista. En realidad, aunque

corriendo los riesgos correspondientes se puede hablar de casi todo, pero los de mi parcela de expresión,

dados los antecedentes, sabemos que hablar del antiguo camarada falangista y becario de la Organización

Sindical, ahora señor Martín Villa, gracia y levadura de la democracia, es lo mismo que pisar un campo

minado, y también atacar la política del antiguo camarada de FET y embajador del Caudillo, señor

Areilza, felizmente en sus conferencias y presentaciones de libros, exiliado del poder, podía costarle un

disgusto gordo al personal. Ahora bien, por respeto a mis convicciones caqui —y no sólo por eso— yo

había abandonado cierto tipo de comentarios perfectamente legales. Mi amor al Ejército me lleva al

silencio respetuoso porque, para mi, el Ejército siempre sabe lo que hace, y porque mis inquietudes en

este sentido siempre tengo la posibilidad de transmitírselas particularmente a muchos amigos míos que

han consagrado sus vidas a la carrera de las armas. En fin, el señor Aron declara a Pedro J. Ramírez que

no considera factible que acceda al Gobierno de España una coalición de socialistas y comunistas y

añade: "En última instancia el Ejército español no lo aceptaría".

Lo que comunico, a través siempre del señor Aron, vía "ABC"-Pedro J. Ramírez, a mis lectores, que a

veces se me dirigen con preguntas sobre el particular. Cierto que a mí me hubiera gustado decir eso mis-

mo, y aún añadir que en caso de separatismo tampoco se consentiría cosa semejante, pero, naturalmente,

yo soy sólo español y

no extranjero y sobre todo francés, que son los que más saben, aconsejan y presumen de controlar la

actualidad politica española.

En el Referéndum, hermanos, ya lo sabéis. Hay que votar NO, que es lo decoroso en este caso, entre otras

razones, para evitarnos tantos consejeros franceses, tutores alemanes, protectores suecos, mentores

italianos y etcétera, etcétera, porque el número de gilipollas es infinito y no vamos a aguantarnos todos

los españoles, que bastante tenemos con el cupo de fabricación nacional.

 

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