Autor: Martín Rodrigo. 
 Un crimen todavía no aclarado. 
 El asesinato del Taxista Fausto Marín García     
 
 El Alcázar.    17/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

EL ASESINATO DEL TAXISTA FAUSTO MARTIN GARCÍA

UN CRIMEN TODAVÍA NO ACLARADO

Inquietud entre las familias de Cuenca y su

provincia ante estos actos de terrorismo.

O La Guardia Civil ha elaborado un amplio informe sobre tos hechos.

Don Fausto Martín,

el taxista vilmente asesinado,

en familia,

con su esposa y sus cinco hijos de corta

edad. La mujer

se encuentra embarazada y

próxima a dar a luz.

CUANDO se han cumplido más de treinta-días del vil asesinato del taxista conquense Fausto Martín

García —fue "ejecutado" el día 9 del pasado mes de diciembre— su muerte continúa siendo un misterio.

Un misterio, al menos oficialmente, que ha intranquilizado a las familias de Cuenca y de la provincia y

que ha venido a sembrar el miedo y el desconcierto. Eran muchas las personas que confiaban que (a

acción policial esclareciera las circunstancias y móviles de este asesinato. Sin embargo, a medida que

transcurren los días, la intranquilidad aumenta al comprobar que los autores del crimen siguen en libertad

y el caso parece haberse archivado. Al me-nos esto es lo que piensan los vecinos de Cuenca ante el

silencio que las autoridades guardan sobre el tema.

Fausto Martín García, contaba 37 años, había nacido en un pueblo de la provincia de Cuenca, Parras de

las Vegas, pero llevaba ya muchos años trabajando cómo taxista en la ciudad. Estaba casado, tenía cinco

hijos, el mayor de 12 años y el menor de 2, y su esposa se encuentra embarazada. Fausto Martín

desapareció el pasado día 9 de diciembre. La última vez que le vieron con vida fue en la parada de taxis

existente frente a la iglesia de San Esteban. Minutos antes, a las nueve de la noche, según nos ha

informado la familia, salió de casa después de decir a su esposa que preparara la cena mientras él iba a la

llegada de los coches de AutoRes por si surgía algún servicio. Marchó a la parada de taxis de donde salió

más tarde sin que nadie haya podido asegurar qué persona o personas alquilaron sus servicios.

Desde entonces nada se volvió a saber de ¿1 hasta dos días después, ´vado día 11, en que fue nitrado ya

muerto. Ese día, un -.Conductor de autobuses que cubre el servicio de transporte de viajeros entre Cuenca

y Teruel, descubrió su coche aparcado al lado de la carretera, a unos 6 kilómetros del pueblo de Cañete.

El vehículo tenía rota la luna del parabrisas delantero y en su interior se apreciaban abundantes manchas

de sangre. El conductor del autocar pensó, en principio, que se trataba de un accidente de tráfico. Sin

embargo, a´unos seis metros del vehículo, apareció, oculto entre unos matorrales, el cuerpo sin vida de

Fausto

Martín, asesinado de un tiro en la nuca.

Fuerzas de la Guardia Civil del puesto de Cañete así como la autoridad judicial acudieron rápidamente al

lugar del suceso, iniciándose las gestiones para el esclarecimiento de lo sucedido.

En un principio, los investigadores, analizaron y sopesaron todas las hipótesis. Se pensó en el robo como

móvil del crimen. La víctima fue hallada con Jos bolsillos fuera, prueba de que le habían registrado, y sin

dinero. Sí le dejaron, no obstante, la documentación. Pero

la cantidad de dinero que podía llevar Fausto apenas si llegaba a las mil pesetas, de acuerdo con las

manifestaciones de sus familiares. Era un hombre que nunca llevaba más dinero que el imprescindible

para el cambio. Además, económicamente atravesaba una situación crítica pueslo que tenía que alimen

una familia numerosa.

Resultaba asimismo improbable el pensar en la acción de delincuentes o atracadores profesionales. Este

tipo de delitos no suceden en Cuenca,, aparte de que el botín, como hemos dicho, resultaba insignificante.

En otro orden de cosas, la forma de cometerse el crimen, denotaba un hecho permeditado y perpetrado a

sangre fría. De acuerdo con informaciones particulares que hemos podido obtener de fuentes seguras, la

autopsia reveló más tarde que Fausto había sido asesinado con una escopeta de caza con los cañones

recortados y con un cartucho de postas disparado a bocajarro sobre la nuca de la víctima. La hora de su

muerte se situó alrededor de las diez de la noche del mismo día 9. De la inspección ocular, los

investigadores dedujeron que había sido asesinado en su propio coche, cuando el vehíclo se hallaba

parado y él sentado al volante. El asesino o asesinos dispararon sobre él desde el asiento trasero. Las

manchas de sangre encontradas en el vehículo corroboran estas afirmaciones. Poste-

riormente, su cuerpo fue sacado del vehículo y arrastrado hasta esconderlo bajo unos matorrales. Los

asesinos cubrieron además su cuerpo con ramaje y se dieron a la fuga.

De todo ello se deduce que los autores del crimen no dieron posibilidad de defensa & su víctima. No

había señales de lucha, pese a que, nos han asegurado, Fausto llevaba siempre consigo algún arma de

defensa personal que tampoco apareció en el lugar del crimen. Asimismo, el lugar donde escondieron el

coche y el cadáver, es un sitio rebuscado —prueba de ello es el hecho de que transcurrieron dos días hasta

ser descubierto— y por tanto tenía que ser conocido por los autores.

La investigación se centró entonces en móviles personales. Pero Fausto no tenía enemigos ni por razones

económicas ni por razones amorosas. Esto lo hemos podido constatar con las muchas personas que le

conocían y con quienes hemos hablado. Más bien al contrario. Fausto era una persona afable, trabajador y

amigo de todos. Era falangista, "aunque nunca había participado ni en mítines y en olro tipo de acciones

similares", nos han asegurado todos. "No se metía con nadie. El respetaba a todos. Pero si le picaban o

simplemente le preguntaban, él afirmaba siempre que era falangista, fiel a José Antonio. Estaba orgulloso

de ello y no le importaba decirlo abiertamente porque no tenía nada

que ocultar ni de qué avergonzarse".

Fuerzas de la Guardia Civil de la comandancia de Cuenca, en el curso de las investigaciones que reali-

zaron para e! esclarecimiento del crimen, basándose en indicios fidedignos, realizaron determinadas

gestiones entre miembros de significación política, en la convinción de que el asesinato podía obedecer a

móviles o venganza política. Aunque oficialmente estas gestiones se mantienen en secreto, hemos podido

saber de fuentes seguras, que la Guardia Civil consiguió identificar y localizar a una de las células del

P.C.E. que operaba tanto en la ciudad de Cuenca como en la provincia, y que cuenta con la participación

de una mujer entre sus máximos dirigentes. La Benemérita incautó a varios de estos comunistas diversos

folletos del P.C.E. desarticulando el aparato propagandístico.

Concretamente el día 14 del pasado diciembre, de acuerdo con nuestras fuentes de información, fue

detenido, entre otros miembros del P.C.E. Pablo Diez Hernando, de 33 años, casado, vecino del

pueblo de Boliches, conductor de profesión, y responsable del P.C.E. en la comarca de Cañete. En su

poder fueron hallados diversos panfletos, revistas y propaganda del Partido. Pablo Diez Hernández fue,

posteriormente, puesto a disposición judicial además de por pertenecer a un Partido ilegal según nuestras

leyes, poi ScT >J presunto autor del asesinato de Fausto Martín, en base a determinadas pruebas que

contra él encontró la Guardia Civil. Aunque estas pruebas no han sido dadas a conocer oficialmente,

sabemos que una de ellas es una nota escrita en un papel que guardaba en su bolsillo en la que se lee: "Día

9, a las 9 de la noche, asunto Iglesia San Esteban". Esta iglesia está situada frente a la parada de taxis en

donde fue visto con vida por última vez Fausto. Y la hora y el día son los mismos de su desaparición.

Otros datos en su contra son, por ejemplo, el hecho de que sus botas coinciden exactamente con las hue-

llas encontradas junto al cadáver, y la falta de coartada. Sabe explicar perfectamente qué estuvo haciendo

el resto de los días, pero al llegar al día 9 de diciembre, entre las 9 y las 12 horas de la noche, no sabe

decir dónde estuvo, se le pierde la memoria. Existen además otros datos en su contra que no conocemos

pero suficientes para que la Guardia Civil instruyera las diligencias correspondientes y lo entregara al

Juzgado como presunto autor.

El cuanto a los móviles que los miembros del P.C.E. pudieran tener para asesinar a Fausto Martín,

también los desconocemos. Pero es fácil pensar, conociendo la nobleza y la ideología de la víctima, que

Fausto estuviera en posesión de ciertos conocimientos que no interesaban al Partido. Fausto era un

hombre que andaba constantemente por las calles, por los pueblos y conocía a la gente. Podía haber

sorprendido, accidentalmente, conversaciones, "pintadas" q preparativos para acciones más importantes

del Partido. Lo cierto es que este secreto se lo ha llevado Fausto consigo.

De estas intervenciones y averiguaciones de la Guardia Civil sabernos se ha elaborado un amplio informe,

que no ha trascendido, elevado al Gobernador Civil de la provincia. Y sabemos también que Pablo Diez,

fue posteriormente puesto en libertad, al parecer sin fianza.

Todo ello, como decíamos al principio, ha venido a intranquilizar a los pacíficos vecinos de Cuenca, que

se preguntan ahora, como nos han dicho muchos de ellos, quién será la próxima víctima.

MARTIN RODRIGO Enviado Especial

 

< Volver