Autor: ALEXANDROS - SIGMA CRUZ. 
 Alexandros. 
 Cuestiones pendientes de aclaración     
 
 El Alcázar.    01/02/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

CUESTIONES PENDIENTES DE ACLARACIÓN

LOS acontecimientos trágicos del último período se han sucedido con tal velocidad que era

difícil seguirlos y analizarlo» con calma y serenidad. La acumulación de sucesos hace

impensable, de otra ¿parte, rehacer su relato conjunto en un diario. Tal vez en una revista.

Pero sí es conveniente llamar la atención de los lectores sobre toda una serie de zonas

oscuras, contradicciones, hechos paradójicos, etc, que la revisión de lo acontecido pone de

relieve.

Ofrecemos algunos especialmente puntiagudos, sobre los que sena indispensable una

clarificación de las autoridades correspondientes. En otro caso, las aseveraciones del

presidente del Gobierno en su reciente intervención a través de los medios de RTVE, quedaría

todavía más en entredicho de lo que actualmente lo está:

• Parecen existir informaciones dignas de crédito, según las cuales dos miembros relevantes

del Comité Central del PCE deberían haber estado presentes en el despacho de abogados

laboralistas del Partido, a partir de las 22 horas de la noche del horrendo crimen. Sin embargo,

pocas horas antes, esos dos miembros del Comité Central recibieron aviso de que la reunión

de la comisión especial de la que eran miembros, se trasladaba a otra oficina del Partido si-

tuada en la misma calle de Atocha, pero en el número 49. Sin embargo, no recibieron igual

aviso todos los miembros citados a cónclave.

• De entre las víctimas del repudiable crimen múltiple de la calle Atocha, dos de ellas parecían

haber caído en desgracia de los altos mandos del Partido. Desde hacía algún tiempo, en

efecto, se decía del señor Sauquillo que era un disidente, a causa de un polémico informe que

había redactado sobre la gesión del Comité Central. También existirían recelos sobre la actitud

del señor Holgado, como consecuencia de las duras críticas que avanzó seis meses antes

respecto de la actuación de los jerarcas.

• El puesto de mando de los servicios de seguridad desplegados por el PCE durante el

velatorio y entierro de sus militantes asesinados, bajo la dirección de un tal Salcedo, habría

sido instalado en el despacho del decano.

• Ni la autoridad judicial ni la autoridad gubernativa han tomado ninguna iniciativa

respecto de las esquelas publicadas estos días en diversos periódicos por organizaciones

afines al PCE, en las que se incluye el nombre de la estudiante muerta en el curso de un

encuentro con las Fuerzas de Orden Público, como también "asesinada por los enemigos de la

democracia" o por "grupos fascistas"

• El gobernador civil de Madrio, en cuanto responsable de los servicios de orden público, hizo

pública una nota oficial sobre el asesinato de la plaza de la Estrella, en que se contenían

afirmaciones temerarias, pues si bien coincidían con las propaladas por un determinado agit-

prop, su falsedad fue puesta en evidencia, incluso públicamente, por los testigos presenciales.

En efecto, nadie gritó "(Viva Cristo Rey!", ni se demostraron fehacientes las sospechas res-

pecto de ciertas tendencias políticas, implícitamente señaladas. El traslado a los comunicados

oficiales de sospechas en vez de hechos, parece haberse convertido en hábito desde la

reforma policial, con su consiguiente politización.

• No se entiende bien por qué fueron retenidos como sospechosos del crimen reprobable de la

plaza de la Estrella a ciertos militantes de alguna agrupación política no izquierdista cuya

presencia prolongada en lugares muy distantes de aquél en que se produjo el asesinato estaba

comprobada, incluso por la personal coincidencia de inspectores de policía. Sin embargo, se

dio rápida suelta, al parecer por orden superior a dos hispanoamericanos con un prieto

historial terrorista en Iberoamérica.

• El comunicado del GRAPO y los avisos oficíales coincidieron en un mismo y tremendo error el

día del asesinato de miembros de la Policía Armada y de la Guardia Civil. Dieron cinco

muertos, dos de la policía Armada y tres; de la Guardia Civil, así como tres heridos de esta

última. Sólo a media tarde un comunicado de la Guardia Civil deshizo el error, cuyas causas y

la razón de la coincidencia convendría esclarecer.

• ¿De quién partió la iniciativa de ocultar la hora y el lugar del funeral "corpore insepulto" de los

tres caídos de las Fuerzas del Orden Público? ¿Y por qué motivos se quiso minimizar el

homenaje público a los servidores de la comunidad muertos en acto de servicio?

• El vicepresidente primero del Gobierno, señor Gutiérrez Mellado, trató de explicar en reciente

ocasión que los militares deben ser ajenos a la política. Sin embargo, su aceptación de altas

responsabilidades políticas, sin dejación definitiva o temporal de su condición militar, crean no

pocas confusiones. No es posible discernir, en efecto, cuando quien hace o se pronuncia es el

se-

Gutierrez Mellado, político; o cuándo nte general Gutiérrez Mellado, mili-

tar. Una de ellas, por ejemplo, cuando el domingo por la mañana quiso cortar en seco el canto

del Himno de Infantería en homenaje a los caídos o interpeló vivamente a un oficial de Marina,

para quien en una escala de valores castrenses, primero está el honor y después la disciplina.

• La declaración yugoslava, según la cual el establecimiento de relaciones diplomáticas con

España se ha aceptado a cambio del compromiso del Gobierno de Madrid de amnistía total,

legalización del Partido Comunista, regreso de la Pasionaria y expulsión de los ciudadanos

yugoslavos residentes en España, cuyo regreso a su Patria les supondría la prisión e incluso la

muerte.

• EL GRAPO anunció en uno de sus comuniproponía proseguir de inmediato los secuestros de

"altas personalidades". Sin embargo, el teniente general Villaescusa, miembro del Consejo del

Reino, al igual que el señor Oriol, no fue convenientemente protegido.

• Se ha ordenado la retirada de licencia de armas a muchas personas cuya cualificación más

significativa era su adhesión al Régimen de Franco. Pero al propio tiempor se autoriza el uso

de armas a los "gorilas" de Santiago Carrillo.

• La petición del procurador en Cortes señor Pedresa Latas de convocatoria extraordinaria del

pleno de las Cortes para que el Gobierno explique una situación extremadamente grave,

posiblemente relacionada con su gestión, es denegada por un grotesco

defecto formal. El Gobierno, sin embargo, firma una declaración conjunta con la "comisión de

los nueve", integrada por varios partidos ilegales, entre ellos el comunista, expresamente

prohibido en el contenido de la Ley de Reforma del Código Penal.

• La impotencia de la policía para seguir el rastro de los secuestradores del señor Oriol y del

teniente general Villaescusa, asi como de los asesinos de la calle de Atocha y de miembros de

las Fuerzas de Orden Público, parece deberse, en gran medida, a la destrucción de los

sistemas de información y de pesquisa, a raíz de la reforma elaborada y emprendida por el

señor Martín Villa, con la plena anuencia del Gobierno. El orden público está en precario y sólo

cabria esperanza, según los especialistas, retomando a la situación anterior, para iniciar su

perfeccionamiento razonable.

• La presencia en Argelia de campos de entrenamiento de comandos terroristas con destino a

territorio español, es de sobra conocida. También es sabido que Argelia es plataforma de

actividad del terrorismo separatista canario y de otras agrupaciones subversivas, entre ellas el

GRAPO. Sin embargo, no se observa la más mínima alteración en las relaciones diplomáticas

entre los dos Gobiernos, como si el principio de la soberanía nacional fuese un prejuicio

totalitario, destinado al olvido.

SIGMA CRUZ

 

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