Autor: Rodríguez Martínez, Julio. 
   España 77     
 
 El Alcázar.    05/02/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

ESPAÑA 77

DESPUeS de las doce uvas nos asomamos al año 1977 con el aire temeroso y la preocupación de un

ventanuco entreabierto. Y con la puerta bien trancada.

El 76 se despidió con el mal sabor de boca del secuestro de un hombre de bien y gran español. Ante la

pasividad o parálisis de los auténticos españoles. Un flagrante desafío al Gobierno y a las Fuerzas del

Orden Público, por parte de unos secuestradores que posiblemente se mueven con soltura dentro del casco

de Madrid.

Y entretanto Santiago Carrillo, cuyo nombre va unido al de Paracuellos, mientras no se demuestre lo

contrario, hacia la pantomima tal vez pactada, de quitarse la peluca, y ponía en marcha la bien afinada

orqueste comunista.

La Polícia Armada y ía Guarda Civil, de paisano, se manifestaban airadamente en el episodio mas grave

desde el año 39.

Continuaba el pacto del Gobierno con la izquierda, en su afán de «marchamo» democrático. ¿No podrá

ocurrir que la derecha se declare en oposición y rompa la baraja? ¿Habría entonces homologación?

¿Jugará el Gobierno la baza de constituirse en partido político que dispondría de la fuerza del poder,

medios de comunicación, recursos económicos, red de autoridades provinciales y locales, etc.? En de-

finitiva, de la organización del Movimiento, en su canto de cisne. ¿Esta jugada no provocaría una

oposición bipolar? ¿Se podría gobernar en esas condiciones, con un mínimo de eficacia?

Claro que la ley electoral podría facilitar la atomización de los partidos y la oposición en el Parlamento,

pero no se podría evitar, tal vez, la confabulación contra el Gobierno, máxime si se considérala por tirios

y troyanos que no habría actuado con limpieza.

Caeríamos en el esquema políti-

co de Italia, con su enorme jnesta-bifídad.

A los pocos días de ese año 1977 se produce otro hecho totalmente delicado: la huelga, desmanes, corte

de comunicaciones, etc. en Valencia, lo que hace recordar en cierto modo ios graves accidentes de

Vitoria.

Andalucía y Canarias, por citar dos regiones, sienten cada vez con mayor fuerza el agravio comparativo,

sobre todo ante el estatuto especial de Cataluña. Eso lo conoce bien el Partido Comunista y el PSOE que

extienden sus redes. Andalucía significa un importante ingreso de divisas, mano de obra barata «para

desarrollar otras regiones» y fuente de alegría. Otro tanto ocurre en Canarias, a pesar de lo cual sufre la

grave falta de agua. Problema soluble con varias estaciones potabilizadoras.

Entretanto se gastan, según parece, dos mil miñones en fa propaganda del SI que hubiese salido también

adelante con menos millones derrochados en pasquines, carteles, octavillas, T.V., etc.

B Partido Comunista, según -informe de los expertos, recibe, mientras, varios miles de millones de la

Internacional Comunista y del Socorro Rojo. Las organizaciones terroristas se nutren del robo de bancos,

con o sin asesinato.

Los partidos de derecha o centro-derecha carecen de recursos para movilizar su enorme masa de

seguidores. ¿Qué ocurrirá con el socialismo y la nacionalización? B socialismo español, pilotado por el

comunismo, bien diferente por tanto al socialismo alemán o al laborismo inglés, dispone también de

abundantes medios, aunque no íes ha beneficiado ef que Wilry Brandt, asistente al Congreso

Internacional de Madrid, haya visto al gusano comunista dentro de la sonrosada manzana socialista.

Ante las próximas elecciones, en las que nos jugamos España, la

gran mayoría del pueblo español sigue sin tomar partido al no ver las cosas darás, aunque actúa a favor la

herencia de Franco y el nivel económico alcanzado que tonifica el conservadurismo.

Las seguridades ciudadanas se han visto muy mermadas y ía «libertad sin ira», de la ya famosa canción,

contrasta cbn secuestros, asesinatos, robos e inseguridad.

Es preciso que de lis próximas elecciones salga un Gobierno fuerte, con autoridad, que devuelva la

confianza a los ciudadanos y al capital, para que regrese de sus refugios alpinos y tonifique las empresas

españolas. La bolsa respondería rápidamente.

Entretanto algunas industrias de primera categoría proyectan su desmantelamiento y traslado a otros

países menos confíictivos y efervescentes.

La palabra orden, base de te política del Caudillo, está cada, día más ausente.

La austeridad, desde arriba, sigue sin aparecer. Al contrario. B pueblo carece de cultura socio-económica

que faculte el ahorro racional. Y de cultura política.

La prometida y esperada ayuda económica norteamericana contra nuestro «vale democrático» nos

aproximará más a Puerto Rico y nos facilitaré el ingreso en la NATO con todos sus riesgos, en sustitución

de Francia.

Lo del ingreso en el Mercado Común esté mucho más verde. Interesan más nuestros tanques y soldados

que nuestras lechugas, zapatos o naranjas.

Queramos o no, somos un peón en el tablero de ajedrez de U.S.A. Rusia sabe bien que la conquista de

Europa, la que le falta, debe empezar por España. Ya lo intentó, sin éxito, en 1936. Pero no ceja. B rulo

comunista se caracteriza por su constancia. Y puede haber una España atea y totalitaria.

Julio RODRÍGUEZ MARTÍNEZ

 

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