Sin cuenta ni razón, o los arrecogíos del beaterío del INI     
 
 Diario 16.    05/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Sin cuenta ni razón, o los arrecogíos del beaterío del INI

Don Luis Valero Bermejo es un personaje pintoresco, a caballo cutre el franquismo folklórico de los

Combatientes y el franquismo profundo de la Alianza Popular. Ha sido de todo durante la dictadura:

gobernador civil, subsecretario, consejero delegado de "El Alcázar", presidente de al menos tres grandes

empresas nacionales, consejero de la Banca oficial, etc. Cualquiera diría que el franquismo, ha supuesto

para Valero y sus amigos cuarenta años de pertinaz victoria. Sin embargo, Valero no piensa así como

puede deducirse de un dossier de más de cien páginas quo ha distribuido al cesar´ romo presidente de

Enagás y Butano.

Su tesis resumida es ia siguiente-, por culpa de los intereses tecnocráticos y bancarios, y a pesar de los

esfuerzos quijotescos de Valero y sus amigos en particular. José García Hernández, hoy presidente del

Banco Exterior de España la revolución nacional-sindicalista sigue pendiente también en el campo de los

hidrocarburos gascosos.

El dossier consiste en nulas, informes y sobre lodo la correspondencia que Valero mantuvo durante su

mandato en Butano y Enagás con presidentes del INI y ministros variados ´Industria. Hacienda.

Gobernación,

el cólera i. De entre todas las cartas reproducidas, yo aconsejaría en particular la lectura de la que Valero

dirige el 5 de enero de 1974 al apenas nombrado presidente Arias. En seis apretadas páginas, con un estilo

inimitable, Valero explica a Arias Navarro cómo España puede librarse de ia crisis del petróleo gracias a

´´la política pro árabe del Caudillo" y a los consejos del propio Valero, lista inefable carta debió tener un

efecto contundente, pues Valoro fue nombrado poco más tarde presidente de Enagás y Butano. Nuestra

opinión es que Valero se ha equivocado al reproducir todos estos documentos. La verdad es que ni él. ni

sus amigos.

ni sus enemigos, ninguno de ¡os muchos personajes implicados sale bien librado de esta historia en torno

a la frustrada creación de la gran empresa pública que centralizase de una vez la política gasista en España

Las capillitas del franquismo han podido siempre dilucidar sus rencillas particulares con lu enorme

ventaja de hacerlo sin tener que levantar el telón para que los españoles —ios eternos pagadores de la

factura— pudiésemos opinar, censurar y controlar. Con su (¡ossier-testamento, Valero entreabre una pe-

queña rendija eu ese impenetrable telón, y lo que percibimos a través de ella es revelador y muy triste al

mismo tiempo.

 

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