Autor: Llansá, Jaume de. 
 Crónica de Cataluña. 
 Falta de representatividad de los partidos catalanistas     
 
 El Alcázar.    19/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

FALTA DE REPRESENTATIVIDAD DE LOS PARTIDOS CATALANISTAS

D Incluido, asimismo, el señor Tarradellas

"La representatividad política la confiere en último término el pueblo" (La Vanguardia)

(Una colaboración especial de JAUME DE LLANSA).-- Final de la pasada semana y principios de la

actual cuajados de aconte-cimientos nacionales, de características dramáticas unas aunque aliviadas por la

liberación del señor Oriol y del teniente general Villaescusa, con la detención de los "comandos" del

GRAPO —plenamente identificados como tales y como "brazo armado" del "Partido Comunista

(reconstituido)"—, en Madrid; el asesinato alevoso del joven inspector de Policía en la estación del "Me-

tro" de Pubilla Casas, en la vecina Hospitalet, seguido inmediatamente, en su servicio fulminante y

meritorio de los miembros de la Jefatura Superior de Policía, de la detención e identificación de los

miembros del "comando" del mismo GRAPO que venia actuando en Barcelona y Comarca,

acontecimientos que tuvieron resonantes ecos en los medios informativos y en la mayoría de los sectores

ciudadanos catalanes, a los que no pude referirme por encontrarme en via-fe a la región francesa del

Rose-llón: viaje informativo del que ya tienen referencia los lectores.

No podía la "Crónica de Cataluña" de EL ALCÁZAR dejar pasar en silencio acontecimientos de tanta

magnitud en el devenir político de nuestros días y con magnífico, aunque sintiendo profunda pena por sus

caídos, trabajo de las Fuerzas de Orden Público, con especial relieve en la. tarea de investigación —

paciente e inteligentemente llevada bajo la dirección del comisario señor Co-nesa— por el Cuerpo

General de Policía de la capital de la nación y de la misma Barcelona. Nuestra solidaridad, una vez más,

con los Cuerpos mencionados; nuestra más viva repulsa y condena del único terrorismo que tiene carac-

terísticas, organización y acción de tal; y, por supuesto, nuestra felicitación, desde Catalunya, a todos

ellos por sus espléndidos servicios en defensa de la Sociedad y de la Paz, al tiempo que hacemos llegar a

las familias de los señores Oriol y Villaescusa nuestros sentimientos de alegría por haber sido rescatados

ambos sin daño y reintegrados al seno familiar y a las altas responsabilidades que asumen, de las que

nunca debieron ser arrancados tan criminalmente.

Volviendo otra vez a los entornos de la llamada "cumbre catalana de la oposición con el Presidente

Tarradellas", los periódicos barceloneses, incluso los más entusiastas de la una y del otro, dejan traslucir

su mitigado desencanto por los resultados poco brillantes y nada espectaculares de dicha "cumbre"; a lo

más que

llegan, al dar las informaciones y ofrecer comentarios, es de destacar la "victoria moral del presi-dent

Tarradellas en la "cumbre" de Sant Cebriá (Saint Cyprien en catalán)", añadiendo que "el Or-ganisme

Consultiu intentará negociar". No pueden evitar informar de "el peso de las ausencias", de las que ya he

informado de las reticencias de grupos o partidos y dirigentes de éstos importantes en relación con tal

"Organisme" y a la especie de "ultimátum" que se les ha dado para que firmen la adhesión al documento"

antes del veintitrés de este mes.

Tanto en Perpiñán como en Saint Cyprien había un periodista barcelonés, que más que ejercer misión

informativa, parecia desarrollar una labor policiaca, pues tal parecía su afán de descubrir y localizar la

presencia de tres catalanes, uno de ellos periodista , que no figuraban en las relaciones "oficiales" de

invitados dos de ellos, en la de informadores el otro. Los tres catalanes aludidos, además de verse

obligados a estar realizando constantemente movimientos de "elusión" y de "desmarque" pasaron ratos

muy entretenidos.

No puedo por menos de decir — y continuo en el "asunto"— que me causa tristeza ver a un antiguo

entusiasta miembro del "Frente de Juventudes" y no menos entusiasta dirigente de la primitiva

"Asociación de Antiguos miembros de Juventudes" de Barcelona, Manuel Almodóvar al lado de

separatistas radicales, de socialistas marxistas y de comunistas de las variadas siglas en "colectivos"

catalanistas y en reuniones como las del sábado y domingo pasados en Saint Cyprien. Por conocernos,

confieso que- tuve que efectuar difíciles operaciones de enmascaramiento , para que no me descubrie-se.

(He dicho "maniobras de enmascaramiento" pero que nadie piense que usé artificios como el peluquín"

famoso de Carrillo).

Para finalizar y como corroboración de lo que se ha resaltado repetidamente en estas crónicas, en relación

con la "no represen-

tatividad de los partidos catalanistas y demás adláteres" para hablar en nombre de Catalunya" incluido,

por su puesto, el senyor Tarradellas, trascribo, sin comentarios, el párrafo final del editorial de "La

Vanguardia" del martes dedicado a la "cumbre" mentada: "Lo que importa ahora para la claridad del

panorama político, es que los hombres y los partidos que constituyan el organismo consultivo se

responsabilicen públicamente de los consejos que den. Ya hace tiempo que la vida política representativa

necesita luz y taquígrafos. La representatividad política la confiere en último término el pueblo y es,

por tanto, su voluntad la que ha de quedar siempre en primer término. El ciudadano tiene derecho a saber

lo que piensan y dicen los que todavía no son sus representantes, sino que aspiran a serlo".

El gobernador civil "democrático" de Tarragona, señor Robert Graupera, cuando recibió "educadamente"

a una comisión de la sucursal comunista en Catalunya el PSUC, prometió a los comisionados verbalmente

que autorizaría el mitin de dicho partido ya convocado en lugar público de la capital. Pero, al parecer por

indicaciones superiores, se vio obligado a suspender el mitin. Inmediatamente, el PSUC y otros partidos

"democráticos" tarraconenses protestaron por la suspensión, echaron la culpa de la misma a las presiones

del bunker" lo-cal sobre instancias de Madrid; su protesta alcanzó acentos casi histéricos cuando no sólo

no fue suspendido el acto de afirmación catalana y nacional en Comarru-ga, localidad próxima a El Ven-

drell, por "Fuerza Nueva", sino que, a más, se constató el gran éxito del mismo, con asistencia de más de

dos mil personas y discurso valiente de don Blas Pinar.

No tengo más remedio que volver al desagradable tema, tratado desgraciadamente por periódicos y

comentaristas "deportivos" del "asunto Cruyff", por ser aquí la "comidilla", para muchos envenenada, de

páginas informativas, de corrillos amplios, incluso de ciudadanos normales, dicho esto en el sentido de

que ni saben ni quieren saber de fútbol, al conocerse la sanción del "Comité de Competición" aplicada

—dejando a salvo el resultado de la apelación superior del Barça— "Diario de Barcelona" del martes

dedicó su portada, en igualdad de condiciones de relevancia informativa y gráfica, a Tarradellas en Saint

Cyprien, y al arbitro Guruceta. Ahora bien, en cuanto a éste se refiere, los titulares de el "pie" de la foto

del colegiado guipuzcoano eran de este tenor: "Al Atlético le regalan el liderato"; "Guruceta da a dos

bandas"; "Lo que sembró Melero —(este es el texto del "pie")— hace una semana en el Nou Camp

fructificó el domingo, el Barca, -sin Cruyff, jugó mal y fue derrotado en el campo del Salamanca,

mientras el Atlético de Madrid jugó mal y consiguió el liderato al vencer en Bilbao gracias a Guruceta, un

viejo conocido de todos los catalanes. La "gurucetada" de San Mamés, que perjudica al Barcelona por

bandas, indirectamente, tuvo como consecuencia carreras e incidentes junto a las puertas del campo de

San Mames". "En

nuestra ciudad como se comprenderá han aumentado las suspicacias, pues preocupa el hecho de que el

arbitraje de Salamanca aun siendo correcto no impidiera que los colegiados atentaran, a través de

Guruceta, contra los intereses del Barca. Todo ello ha producido honda indignación. Los arbitros pueden

seguir defendiéndose con todo tipo de palabras, pero lo cierto es que a la vista de los hechos es lícito pen-

sar que tal vez quieran decidir ellos solos la Liga. Tal como señaló este periódico hace una semana, es

posible que las vallas sean necesarias en el fútbol español. Pero lo son por la conducta de hombres como

Melero y Guruceta. Vallas, pues, para separar a Melero y Guruceta de los restantes ´ ciudadanos de este

país".

Por su parte, Morera Falcó, excelente reportero gráfico y no malejo informador deportivo (los hay peores

por estos "pagos") —su sección "Bajo la piel del estadio" es francamente buena— hombre y compañero

al que estimo por su equilibrado quehacer —salvo cuando "tocan" al Barca de sus encendidos amores,

pues entonces pierde su ecuanimidad— en primera página de "El Correo Catalán" —su periódico— del

martes, también transcribo sin comentarios míos, escribe: "No se sabe qué puede decidir hoy el

Barcelona. Pero como sugerencia particular creo que podría perfectamente retirarse a todos los efectos

posibles de la Federación Española. Aparte de que podría dolerse de ese voto que concedió a Pablo Porta,

cuando todavía no se conocía ese amplio dossier que ahora sí se conoce, sobre sus actuaciones

bunkerianas en la Universidad de Barcelona".

Una voz amiga, responsable y enterada, me ha hecho llegar un preocupado aviso: "Por favor, ten cuidado,

te están intentando localizar con no muy buenas intenciones, como puedes suponer. ¡Ten cuidado!" Le

respondí, después de agradecerle el amistoso aviso: "Ya he recibido amenazas telefónicas. Nunca las he

denunciado, como hacen para conseguir fines políticos, profesionales y de publicidad, otros que dicen las

reciben de la ´"ultra derecha". Mi conciencia de profesional de Periodismo, de catalán y español, está

tranquila. Ni soy tan inconsciente que no tenga en cuenta las amenazas, ni tan cobarde para no saber

hacerlas frente si alguien se atreve a materializarlas".

Amigos lectores, perdón por este final personal. Pienso que no debía de persistir en mi propósito de

dejarme para mi solo la inquietud lógica y humana.

 

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