Autor: García Serrano, Rafael. 
   Dietario personal     
 
 El Alcázar.    02/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Por Rafael GARCÍA SERRANO

MARTES, 1 DE MARZO

Realmente en España hay solamente dos grandes partidos y uno más bien pequeño: hay, primero, el

partido formado por los demoliberales que todos fueron franquistas; luego el partido formado por los

franquistas que jamas fueron demolibe-rales, pero que consideran necesario adaptarse, y luego el pequeño

partido de los que fueron son y probablemente serán decentes: los comunistas de siempre, los

demoliberales de siempre, los falangistas de siempre, los franquistas de siempre y los honestos de

siempre. Naturalmente este partido tan heterogéneo, dividido, hostil entre sus partes, no cuenta con un

solo intelectual en sus filas, ni tiene el menor porvenir por el momento. Pero al final, como siempre

ocurre —sobre todo si Dios no lo remedía y la economía no florece— esos núcleos del partido de la

decencia tendrán que elegir entre la fórmula

marxista y la fórmula nacional-sindicalista. Nadie sabe cómo, ni cuál será la urna donde se vote y con

qué.

Lo que pasa es que inmediatamente, a quien se alce con el triunfo, que a mi modo de ver serán los hoy

esquilmados, perseguidos, anatemizados y divididos jóvenes falangistas —de aquí o de allá—, pero

capaces de fe, de inteligencia y de lucha, se unirá la banda opresora de los cuervos, de los buitres, de los

pipaones, que serán los que gobiernen España en nombre de los jóvenes para que luego —uno, desde

luego, ya no lo verá, o lo verá, si la misericordia divina es infinita, sentado en una estrella del cielo de

España— alguien con el alma herida descubra que todo ha comenzado de nuevo y que el ciclo se repite.

Bueno, pues aún así, hay que mantenerse en línea. Y unirse, unirse, unirse.

Lo demás, hermanos, es pura viruta.

 

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