Autor: A. N.. 
 Ante la III Asamblea de la Confederación Nacional de Combatientes. 
 Valero Bermejo: Actitud invariable     
 
 El Alcázar.     Páginas: 1. Párrafos: 25. 

VALERO BERMEJO: ACTITUD INVARIABLE

Hasta ahora, ninguna revisión de nuestra ideología.

Mantenemos el espíritu nacional que constituye uno de los mandatos del mensaje postumo de nuestro

Caudillo

Afecto y lealtad al

Rey.

Percibimos que

muchas conductas y

propósitos se

enmascaran.

Como es lógico, los

partidos que han de

recibir nuestro

apoyo electoral son

aquellos contrarios a

la denominada

ruptura.

Frente único para el

Senado.

Desde Luego, vamos

"a sorprender a

Europa",

Los días 19. 20 y 21 de marzo del pasado año se reunió en Madrid

la II Asamblea Nacional de la Confederación Nacional de Combatientes, en Esta Asamblea se adoptaron

decisiones en ´torno a la participación de los miembros de la Confederación en las elecciones, a llaves de

las asociaciones políticas ya constituidas y, al menos, por aquel momento, quedó descartada la

conversación de la Confederación en un partido político. Según declaraciones hechas entonces por el

secretario general de la Confederación Nacional de Combatientes, don Luis Valero Bermejo, lo ideal seria

afianza electoral común, para evitar la división de los votos en

varias opciones de similar ideología.

La postura de la Confederación ante el Referéndum quedó bien clarificada de antemano: oposición al

proyecto de Reforma Política que remitió el Gobierno a las Cortes Españolas y conciencia estricta de la

defensa de un orden institucional que nade parecía entonces

dispuesto a atacar abiertamente, el

orden institucional que se dio a sí

España bajo la dirección inolvida-

ble de Francisco Franco, y en el estaba la clave de cuarenta años inigualables en fecundidad, paz y

convivencia nacionales.

Por otra parte, la Junta de la Confederación Nacional de Combatientes ha expresado su honda

preocupación ante la situación creada en España por el Referendum primero y ante las elecciones ahora,

en cuanto a los intentos que se están produciendo de desinte-gración de la unidad nacional, asi como el

deterioro de las relaciones sociales y económicas que contempla el país.

La Confederación Nacional de Combatientes, que preside José Antonio Girón de Velasco, integra nueve

Hermandades y Asociaciones de Combatientes, con un caudal de militantes que se cifra en medio millón

de personas, muchas de das pertenecientes a las jóvenes generaciones.

Como era de esperar, dada la importancia de opinión que refleja, en los medios políticos de la Nación se

percibe fuerte expectación ante el informe que de la situación nacional supone la inmediata Asamblea de

la Confederación Nacional de Combatientes, que va a desarrollar sus sesiones, como la anterior, en la

capital de España.

Para conocer las líneas maestras de esta importante Asamblea, hemos considerado oportuno abordar al

secretario general de la Confederación Nacional de Combatientes, señor Valero Bermejo, con una serie de

preguntas actualizadas, que han tenido cabal y delatada respuesta.

—De una Asamblea a otra, señor Valero Bermejo, ¿mantiene la Confederación Nacional su línea

ideológica?

—Dentro del programa de la III Asamblea, que se iniciará el próximo sábado, día 26 en ninguna de las

tres Comisiones de trabajo constituidas se han planteado, de momento, ninguna posible revisión de la

ideología que la Confederación estableció en su programa de la II Asamblea. Conscientemente, huimos

entonces de soluciones concretas de Gobierno, que quedan a la definición de los partidos, ya que nuestra

preocupación entonces, como ahora, es mantener vivo un orden para la defensa de tos valores morales

que inspiran a la sociedad española, al fortalecimiento de la unidad nacional, que no es incompatible con

el reconocimiento de las peculiaridades regionales, sin equívoco alguno en rechazar las autónomos

políticas -y el mantenimiento del espíritu nado nal, fuerte y arraigado, que asegure su independencia

frente a intereses extraños, ¿os postulados de justicia y cultura para el pueblo, que constituye uno de los

mandatos del mensaje postumo de nuestro Caudillo, y el afecto y lealtad para el Rey, constituye todo ello

un conjunto de ideas y actitudes que la Confederación no abandonará/amas y sabrá transmitir a bs nuevas

generaciones, que, desde distintas entidades confederadas, constantemente se incorporan.

—¿Qué opciones percibe la Confederación Nacional ante el futuro?

—La III Asamblea, a través de su segunda Comisión, va a examinar en profundidad el planteamiento

político que al pueblo español se le está haciendo de una manera con-

fusa, y muchas veces, falsa; pues para LA atradón de votos, percibimos que muchas conductas y pro-

pósitos se enmascaran. Lo que sí rechazamos por anticipado es, como antes decía, b calificación de

partido poLÍico; no así el apoyo formal y decidido a los partidos pofticos dispuestos a luchar en la

contienda electoral a través del sufragio directa con nuestra colaboración, instrumentos y mecanismos

necesarios y previos a la participación electoral. Como es lógico, los partidos que han de recibir nuestro

apoyo son aquellos contrarios a b denominada ruptura y no tos que alberguen el propósito de ir a una

reforma constitucional en profundidad que destruya b base de lanzamiento creada durante cuarenta años

con el esfuerzo de tres generaciones. Creo que también rechazaremos en el seno de nuestras

organizaciones toda clase de personalidades contraproducentes.

—Ante el sistema electoral establecido para las elecciones generales, ¿qué criterio adoptará la Con-

federación Nacional de Combatientes?.

—Si bien bs normas electorales no han aparecido todavía en el Bolean Oficial del Estado, el anticipo que

de ellas se ha hecho, parece aconsejar que, para la elección del Senado, hay que ir a un frente único, sin

fisuras de dase

alguna, acallando el afán de protagonismo en el seno de todos los partidos coincidentes en una posición

clará y neta antimarxista. En cuanto al Congreso, el desconcertante y sofisticado sistema "Hond" puede

aconsejar en determinados casos una mayor diversificación en la presentación de candidaturas. La

resolución, no obstante, depende de la estructura política, de los censos provinciales y de las estimaciones

que se puedan establecer con la mayor certeza posible respecto a las distintas opciones en concurrencia.

Se ha querido hacer un Congreso en exceso pluralista. B sistemar proporcional aplicado es el menos

idóneo para frenar b dispersión. Por el contrario, la estimula, al reducir de forma inoperante el porcentaje

mínimo de un tres por ciento. Los localismos, los provincialismos y los regionalismos y, no digamos ya

los pretendidos "nacionalismos", van a ser, sin duda, aprovechados por tos líderes liberales y marxistas y

por los democristianos, especialmente por tos primeros. El sistema "hond", para un Congreso llamado a

establecer normas esenciales para la convivencia nacional en unas elecciones, ofreceré un mosaico de

particularismos de casi imposible integración para una "sugestiva aventura en común". La contrastación

entre el Congreso y el Senado va a poder ofrecer en el futuro espectáculos lamentables y, desde luego,

vamos "a sorprender a Europa".

—Posibles alianzas con grupos de opinión semejantes...

—En el Senado, por lo que he dicho anteriormente, la alianza, total y plena, se presenta como

imprescindible. En el Congreso, dependerá de las circunstancias que se produzcan en cada circunscrip-

ción, es decir, en cada provincia. Sin perjuicio de los resultados de nuestra Asamblea, que es la que, en

definitiva, tiene la última palabra, pienso que la tendencia de la Confederación será la integración máxima

de votos al llamado franquismo sociológico para mí, neo-

franquismo__, que, traducido al

francés en estos últimos días, ha dado muestras evidentes de su necesidad para oponerse al avance

marxista en el Occidente europeo. De otra manera expresado: las alianzas electorales que nosotros

propugnaremos no tendrán otra excepción que la de aprovechar al máximo los resultados que ofrece la

fórmula proporcional buscada entre determinados supuestos. En todo caso, la Confederdón tendrá que

respetar la identidad de muchos de los candidatos a los que desea apoyar y respetar, asimismo, b

autónoma de sus partidos ante, actitudes y soluciones concretas de Gobierno, totalmente compatibles en

un pluralismo civilizado.

- Hombres curtidos en la lucha en defensa de los ideales de Patria,

Justicia y Paz, ¿cómo ven el futuro de España?

—B futuro de España es difícil pero lo era mucho más en tos años cuarenta y en tos años cincuenta, y la

unidad que entonces supimos mantener, no soto sorprendió a Europa, sino al mundo. El Caudillo entonces

nos guiaba. Ahora se trata, después de su muerte, sustituir su fortaleza, su prudenda y su templanza, así

como su idea de justicia, con b voluntad colectiva del mayor número posible de españoles, entre tos que

nosotros nos queremos encontrar en vanguarda. Esa voluntad colectiva, el establecimiento de unos

objetivos daros de justicia, trabajo y libertad, es lo que nos permite sentimos optimistas en el resultado

final, sm dejar por ello de lamentar los sacrificios innecesarios que, por el abandono de posiciones claves

en lo filosófico, van a sernos exigidos a todos tos españoles. Nuestro deseo es que esos sacrificios sean b

forja en la que se fortalezca el espíritu nacional, coherente con la tradición y el progreso.

—Una alianza amplia, ¿no podría provocar otra de signo contrario, con riesgos de diversidad?

— Tenemos que impedir ser víctimas de tos tópicos. Pese a b multitud de recetas que a tos españoles se

ofrecen y b multitud de opciones aparentes, en el fondo surge b duda de si remará b sinceridad en una

sociedad como b nuestra y no podrá evitarse el fenómeno daro de bipolarización que se está dando en

Europa Occidental. Ese fenómeno se oculta y se enmascara, e, inútilmente, se pretende retrasar con el

centrismo, sujeto a toda dase de veleidades. Si se respetan tos derechos humanos, como consecuencia de

la aceptación cristiana del valor de b dignidad del hombre y su libertad, b bipolarización no es un mal,

sino, por el contrario, un hecho al que no hay que temer. Frente a b fórmula del concepto de b vida, b

inmensa mayoría de tos españoles han defendido el pasado y desean para el presente b formula de un

justo humanismo, resultando totalmente rechazables e improcedentes bs posturas de todos aquefos que,

por interés, por táctica o por confusión mental, creen que estos dos conceptos opuestos pueden hacerse

compatibles e induso que se pueden superar. Para todos estos, las múltiples enseñanzas de b historia

contemporánea no les sirven de lección. Pero hay que confiar que los españoles sí bs hayan aprendido. Y

no se dejen engañar por la palabrería liberal o por el oportunismo y dialéctica del marxismo. Ni tampoco

por bs falsas recomendaciones de prudencia, que encubren unas actitudes de mera defensa, que, a b larga,

resulta inútil.

A. N.

 

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