Legislación electoral en España     
 
 Arriba.    16/03/1977.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

LEGISLACIÓN ELECTORAL EN ESPAÑA

La ley Electoral de 8 de agosto de 1907 tuvo una vigencia relativa, puesto que el 13 de septiembre de

1923, con la dictadura de don Miguel Primo de Rivera, quedó en suspenso. Luego, hasta la instauración

de la II República, no volvería a ser restablecida, si bien con modificaciones importantes. Esta ley Electo-

ral fue completada por real decreto de 9 de septiembre de 1909, por lo referente a las elecciones de di-

putados provinciales. Para esta ley eran electores para diputados a Cortes y concejales todos los es-

pañoles, varones, mayores de veinticinco años, que se hallaren en el pleno goce de sus derechos civiles y

fueran vecinos de municipios con dos años al menos de residencia.

E! 8 de mayo de 1931, una vez instaurada la II República en España, se modificó parcialmente la ley

Electoral de 8 de agosto de 1907 vigente. Se decía en el preámbulo que una de las preocupaciones más

urgentes d e 1 Gobierno provisional era la de acudir a la soberanía popular para que se diera su ley Fun-

damental. Se aludía a que el Gobierno no podía olvidar los graves inconvenientes que para la pureza del

sufragio ofrecía la vigente ley de 1907, «Esta —se decía en la reforma— establecía el sistema de mayoría

por pequeños distritos unipersonales, dejaba abierto ancho cauce a la coacción caciquil, así como a la

compra de votos, y a todas las corruptelas conocidas.» Ahora se sustituían los distritos por

circunscripciones provinciales, con e! motivo fundamental de situar en un plano de igualdad a todos los

electores elegibles. Se designaba un diputado por 50.000 habitantes. La fracción superior a 30.000 daba

derecho a elegir un diputado más. Las ciudades de Madrid y Barcelona constituían circunscripciones

propias.

Como aspecto fundamental de la reforma de 1931 se concedía !a calidad de elegibles a las mujeres y al

clero, excluidos por la ley de 1907. Se suprimía la intervención del Tribunal Supremo en el examen

de actas protestadas. La edad de los electores y elegibles se ampliaba a los veintitrés años.

El 27 de julio de 1933 se volvía a reformar la ley de 1907. En su artículo único, se decía textualmente:

«En las elecciones de diputados a Cortes y de concejales regirá e! decreto de 8 de mayo de 1931 (menos

sus artículos cuarto y quinto), con las siguientes modificaciones: para la elección de diputados a Cortes

constituirán circunscripción propia, justamente con los pueblos que correspondan a sus respectivos

partidos judiciales, las capitales cuya población exceda de 150.000 habitantes, formando el resto de los

pueblos de la provincia circunscripción independiente. Cada municipio constituía una única circunscrip-

ción electoral en las elecciones a concejales, y se suprimía la anterior división en distritos.»

Para que los candidatos puedan ser proclamados diputados a Cortes o concejales, será necesario, además

de aparecer con el mayor número de votos válidos escrutados, que uno o varios de los candidatos hayan

obtenido un mínimo del 40 por 100 de dichos votos. SI ello no sucediera se procedería a una nueva

elección complementaria el segundo domingo después de la primera elección. Sólo se computaban votos

a los candidatos minoritarios que obtuvieron al menos el 8 por 1CO de los votos válidos escrutados.

Actualmente en España, en materia consultiva, regían la ley Electoral para diputados a Cortes y con-

cejales de 8 de agosto de 1907, así como la de Referéndum Nacional, promulgada como Fundamental el

22 de octubre de 1945, y para la elección a Procurador en Cortes, la ley de Cortes de 17 de julio de 1942,

modificada por la Ley Orgánica de 10 de enero de 1967. Para ser Procurador en Cortes se ha requerido:

ser español y mayor de edad (veintiún años), y estaren pleno uso de los derechos civiles, y no sufrir

inhabilitación política.

Miércoles 16 marzo 1977

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