Autor: Castaño, Federico. 
 Casas regionales en Madrid: Andalucía (I). 
 Las actividades recreativas dan paso a las culturales     
 
 Informaciones.    26/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

CASAS REGIONALES EN MADRID: ANDALUCÍA (I)

Las actividades recreativas dan paso a las culturales

Por Federico CASTAÑO

MADRID, 26.

Definir lo que es una casa regional y las funciones que cumple puede resultar algo complejo, dado que

estos aspectos han ido cambiando mucho a lo largo de los últimos años, aproximadamente. Transformar

las actividades recreativas por las culturales, ha sido una preocupación constante de muchas, de estas

casas, entre ellas las que componen la región andaluza.

«UNA CASA REGIONAL NO SOLO DEBE SERVIR PARA JUGAR A LAS CARTAS Y EL

BAILE DE LOS DOMÍNGOS»

Esta región está representada en Madrid por cinco casas: la de Málaga, Almería, Córdoba, Sevilla y

Granada. Esta última es la que cuenta con más socios, ya que se aproximan a los dos mil quinientos. La

que menos asociados posee es la de Almería, con unas trescientas personas

PRIMERO LA CULTURA Las actividades culturales en casi todas estas casas han sido puestas en un

lugar privilegiado respecto de las de más iniciativas. «Lo que estamos intentando quitar es esa imagen que

casi todo el mundo tiene de las casas regionales. Una casa regional no sólo debe servir para jugar a las

cartas con los amigos y para el baile de los domingos. Es necesario profundizar en la cultura de las

regiones. A mi modo de ver, esto es lo más importante», declara a INFORMACIONES el vicepresidente

de la Casa de Granada, don Manuel Martínez Rocaberti.

El problema plant e a d o en muchas casas regionales a raíz de la sustitución del juego del bingo por el

baile, referido a la ausencia de socios jóvenes, nos parece haber tenido cabi-da en la Casa de Granada. Lo

que atrae a la juventud no es, ni mucho menos, el baile, sino unos planteamientos culturales que la ha eran

reflexionar y adquirir conocimientos que antes no poseía», dice el señor Rocaberti.

La Casa de Granada, posiblemente, sea uno de los centros de la región andaluza donde se realizan más

actividades. Existe un promedio aproximado de cuatro conferencias al mes, donde se pretende una mayor

difusión de las artes y las letras granadinas; en este, momento hay en funcionamiento dos grupos de

teatro, compuestos por 26 personas, que ofrecen dos representaciones, mensuales

COOPERATIVAS

Algo original en esta misma casa es la existencia de varias cooperativas. Hace dos años que la

Cooperativa de Viviendas pidió al Ministerio la concesión de unos terrenos que permitirán, de ser

cedidos, la edificación de 150 viviendas, destinadas a la residencia de los granadinos que viven en

Madrid. Estos terrenos se encuentran en Cantoblanco (cerca de la Universidad Autónoma).

También existe una cooperativa de consumo, que es la que se ha ocupado de hacer un contrato con

algunos economatos, hasta conseguir un local propio destinado a estos fines.

Enmarcada dentro de las funciones sociales, destaca la creación de una bolsa de trabajo que pretende

buscar empleo a los granadinos con problemas laborales, residentes en Madrid.

«En definitiva, lo que pretendemos es servir de centro cultural y de expansión humana», termina el señor

Rocaberti.

Una actividad más que constituye dé hecho una renovación en el marco de este tipo de centros es la

conferencia política. Dentro de poco tiempo la Casa de Granada contará con este tipo de conferencia.

•UNA MISMA REGIÓN El qu´e las casas regionales andaluzas pertenezcan a la misma región no quiere

decir que todas ellas tengan y desarrollen el mismo tipo de activi-dades. Inclusive, debido al problema

monetario, hay casas, como la de Almería, Sevilla y Málaga, que al verse tan poco frecuentadas por sus

paisanos, están obligadas a relucir el número de funciones teatrales, conferencias, etc. Esto, unido muchas

veces el problema del local apropiado, hace que existan centros el de Almería, por ejemplo, que desde su

fundación, hace unos veinte años, no hayan podido acoger en su ambiente a las personas emigradas a

Madrid, que en el caso de Almería pueden ser de cerca de sesenta mil.

Quizá Andalucia, dadas sus características peculiares, es la región que se ha visto más obligada a enviar

sus gentes a la capital. Quizá también por este motivo hubiese tenido que ser la región que mejores

«embajadas regionales» poseyese. Esto, desgraciadamente, no es así. Casi todos los centros regionales de

Andalucía han tenido sus locales embargados durante años. También hay casas, como la de Málaga, Que

se han podido sostener sin ha-éer uso del juego. Estos casos, como es lógico, son los menos. La mayoría

de los centros han podido abandonar su penosa situación económica gracia al bingo.

En definitiva, la alegría y sencillez que caracteriza al pueblo andaluz no ha tenido hasta el momento un

sitio en Madrid. El emigrante andaluz aspira a mucho más. Como mínimo, a adentrarse en un ambiente

grato que le proporcione la satisfacción de sentirse cerca de su tierra.

 

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