Autor: Tusell, Javier. 
   Primera impresión sobre la ley electoral     
 
 Ya.    19/03/1977.  Páginas: 2. Párrafos: 4. 

SOBRE LA LEY ELECTORAL

LA Impresión que se desprende de la lectura de las líneas maestras de la ley electoral es netamente

positiva. Hay puntos discutibles e incluso en los que con toda probabilidad habría una solución mejor,

pero se puede concluir desde luego que el Gobierno lo ha hecho bastante bien, teniendo en cuenta cuál

era su punto de partida. Vayamos por partes. La distribución de escaños de diputado por provincias

nos aleja algo del sistema proporcional, pero e! mínimo de diputados provinciales es bajo y, por

lo tanto, el proporcionalismo se mantiene en sus grandes líneas; incluso si se hubiera mantenido

en este terreno un criterio demasiado estricto hubiera resultado una divergencia excesiva entre la

extensión de ciertas provincias y su escasa representación; a fin de cuentas, en todos los .sistemas

electorales hay cierta disparidad entre la proporción de habitantes y de representantes. Las

inelegibilidades son bastante amplias, pero excluyen al presidente del Gobierno, que tiene tras de su

capital de popularidad por su identificación con un pueblo español que desea el cambio sin traumas; ese

capital puede ser utilizado, no mediante la utilización de procedimientos caciquiles, sino honestamente,

en caso de un auge desproporcionado de los extremismos, El que las listas sean cerradas y

bloqueadas y el sistema de recuento sea el D´Hont es también positivo, porque responde a una situación

en que, dada la ausencia, todavía, de una formación cívica suficiente, es preciso recurrir a las

identificaciones entre grandes opciones ideológicas, favorecidas por este procedimiento. Además, de

esta manera los partidos pueden tener la seguridad de que, a menos que su derrota electoral sea

espectacular, pueden contar con sus principales líderes en las Cortes, sin temer el aleatorio resultado

de unas elecciones difíciles de prever. El voto a los dieciocho años era deseable, pero no

imprescindible en un momento como el actual. El establecimiento de una financiación estatal, dada la

carencia de recursos de los partidos y la posible influencia de grupos de presión económica, resultaba

obligada. Finalmente, tolerar candidaturas independientes supone, "de ¿acto", la legalización del PCE, lo

que es por completo deseable para la autenticidad de las elecciones. Una vez más, en este tema, se

demuestra que Alianza Popular camina en contra del curso de los acontecimientos.

EL problema y los inconvenientes del sistema electoral vigente en los próximo? comicios no reside en lo

que el Gobierno ha decidido ahora mismo, sino antes, y en la imprecisión de lo que queda, por venir.

ME explicaré, En primer lugar, como no podía menos de ser, el Gobierno ha tenido que adaptarse a las

aprobadas

Javier TUSELL

 

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