Autor: Blanco Vila, Luis. 
   Ha salido ya... la ley electoral     
 
 Ya.    24/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

BOLETÍN DE URGENCIAS

Ha salido ya... la ley electoral

LAS normas electorales están en la calle. Bueno, están en el "Boletín Oficial del Estado" --16 páginas de

apretada tipografía --, que es la forma de dar publicidad a las leyes. Lo que ya está en la calle es la reac-

ción de algunos políticos, reacción tan dispar como los poli-ticos mismos.

La izquierda, en su conjunto, asegura que la ley favorece a la derecha, y la derecha calla, porque es de -

sabios callar ruando no se ha estudiado a fondo el tema. Lo cual no quiere decir que la derecha sea más

sabia que la izquierda; sencillamente, ésta es más osada Como ha sido siempre.

Ricos y conservadores

ALGUNOS de los prejuicios de ¡os exponentos de la izquierda están en las valoraciones anticipadas que

hacen del desarrollo de la publicidad, control de- votos y demás actos electorales. Siguiendo su vieja

norma política de atacar antes de ser atacados, opinan que el Gobierno trata de favorecer a la derecha.

Paro lo que representa una queja tan ingenua como maliciosa es la acusación de que la ley favorece a la

derecha porque la distribución de escaños por provincias otorga más a aquellas tradicionalmente más

conservadoras. Supongo que serán las provincias con mayor núcleo de población. No entiendo la queja.

Es lógico que en un reparto proporcional se vean favorecidas con mayor número de escaños aquellas

circunscripciones que necesiten, en razón de su mayor población, una representación más numerosa.

En definitiva, las quejas representan una actitud ya tradicional. Un observador Imparcial—y me parece

que lo soy— opinaría que el Gobierno está jugando, hasta ahora, con una limpieza ejemplar.

El ministro, en mi pueblo

UN ministro del Gobierno ha pasado por mi pueblo. Des-de Villagarcia de Arosa, don Leopoldo Calvo-

Sotelo se ha embarcado rumbo a la Puebla del Caramiñal; después ha ido a Santa Uxia de Riveira y, de

regreso hacia Santiago, ha pasado por delante de mi casa, por Boiro. Me alegra que el ministro haya

pasado por mi pueblo, que se haya reunido con los alcaldes de la mancomunidad de la costa norte de la ría

de Arosa y que. de paso, aun contando con la magnífica —supongo—suspensión de su coche nuevo, haya

sufrido el martirio de los incontables y enormes baches que el invierno y la desidia han ido amontonando

en la carretera que conduce a Compostela.

No tengo noticia de que al ministro le haya sucedido lo que le pasó a un conferenciante que iba a Boiro a

dar una charla al centro cultural del que soy socio. Nuestro amigo el conferenciante no llegó a tiempo

porque su utilitario quedó materialmente inmerso en uno de esos profundos baches de la carretera. Me

alegra el que al ministro no le haya pasado eso. siempre que haya sufrido en sus costillas las dificultades

del trayecto. No sé sí los dos mil y pico millones de pesetas van a ser suficientes para reparar aquello. Lo

cierto es que hay algunos miles de millones más bloqueados y que convendría soltarlos cuanto antes, sin

esperar a las elecciones. Sobre tocio, ahora que ios presidentes de las Diputaciones y demás cargos de

importancia no mie-den ser candidatos.

Dudas

ME dicen que hay algunas dificultades a nivel de Supremo para llegar al reconocimiento de la legalidad

del Partido Comunista. Estas dificultades se "resolverían" devolviendo al Gobierno la documentación con

un razonamiento muy simple: el Supremo no es competente para sentar las bases de constitucionalidad de

un organismo político.

Soy lego en la materia; pero sí veo las consecuencias políticas de una decisión de este calibre. Supondría,

por lo menos, una nueva causa de malestar. Me dicen que algunos miembros del Gobierno lamentan que

esto pudiera suceder.

Luis BLANCO VILA

 

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