Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Elecciones, a la vista     
 
 Informaciones.    16/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ELECCIONES, A LA VISTA

Por Abel HERNÁNDEZ

DENTRO de dos meses justos conoceremos ya a ciencia cierta qué opciones políticas prefieren los es-

pañoles y cuál es la composición de las Cortes constituyentes. Las elecciones parlamentarias del 15 de

junio, miércoles, van a marcar el comienzo de la verdadera democratización y el signo de la misma. Todo

indica que se impondrá la moderación. Las fuerzas políticas del centro-derecha y del centro-izquierda

dominarán ampliamente el Parlamento. De esta forma quedará fortalecida la linea del actual Gobierno.

Existen poderosas presiones, provenientes sobre todo de la derecha, para que el presidente Suárez no pre-

sente su candidatura. Parece que no hacían falta. Este cronista tiene la impresión de que el primer ministro

nunca ha pensado seriamente en competir personalmente en las urnas. Ha dejado la puerta abierta a la

posibilidad, por si acaso, y ha fomentado que flotara la duda en el ambiente para contribuir tácticamente

al fortalecimiento de las fuerzas democráticas moderadas. Don Adolfo Suárez se considera y es un

hombre de Estado, colocado por el Rey, a propuesta del Consejo del Reino, par´ llevar a buen puerto la

transición. Lo que pasa es que la transición no acaba con las elecciones del 15 de junio, por lo que el

actual presidente permanecerá, mientras se elabora la nueva constitución y se hace la reforma fiscal, en su

puesto de la Mondón, con el beneplácito de la mayoría. Y no se presentará a las próximas elecciones, a

pesar de que los sondeos secretos le dan ganador, por amplio margen, en todas las provincias españolas,

con abrumador porcentaje, por ejemplo, en Barcelona.

Ahora bien, Suárez será beligerante. No nos extrañaría que muy pronto apareciera en las pantallas de

televisión revelando a los españoles para quién va a ser su voto y por qué. Esta intervención puede ser

decisiva, y no van a servir de nada los intentos ocultos de amordazarle.

Ahora se trata de que, por fin, las fuerzas del centro-derecha, capitaneadas por la Democracia Cristiana,

se pongan de acuerdo; y que cristalicen en un frente electoral de la izquierda moderada (socialismo-

socialdemocracia) las conversaciones subterráneas que se están llevando febrilmente a. cabo estos días.

Los políticos deben tener, sin embargo, muy en cuenta que en los escaños de las próximas Cortes van a

sentarse muchos independientes y que en las elecciones van a tener más éxito las personas que las

ideologías.

* Capitulo aparte merece hoy la decisión del Comité central del P.C.E. de reconocer la bandera bicolor,

que de ahora en adelante presidirá todos sus actos, y la Monarquía de don Juan Carlos. Se trata de un

acontecimiento de primera magnitud. Cierto socialismo folklórico, que tiene €1 reloj parado en el 31, va a

verse obligado a hacer un profundo autoexamen, si no quiere perder definitivamente el tren de la Historia.

¿Para qué quiere el socialismo Jos votos del gauchismo?

 

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