El lendakari y la ETA     
 
 El Alcázar.    05/06/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

El lendakari y la ETA

El presidente o lendakari del Gobierno autónomo vasco, Carlos Garaicoechea, en sus

declaraciones al diario de Burdeos Sud-Ouest, ha manifestado que la ETA no tiene nada que

ver con grupos terroristas como la banda Baader-Meinhoff, y que «incluso aunque esté

manipulada por elementos marxistas-leninistas, ETA es un movimiento de resistencia

nacional».

Ante la indignación que tales palabras han producido, un portavoz del lendakari busca la

conocida excusa de que la frase incriminada ha sido sacada del contexto de una larga

conversación, en la que se hicieron otras matizaciones no reproducidas. Mal puede entenderse

qué clase de contexto es capaz de modificar la afirmación rotunda de que la ETA es un

movimiento de resistencia nacional. En cualquier caso y dejando a un lado el contexto de la

conversación entre entrevistador y entrevistado, que sólo elfos conocen, de lo que no hay lugar

a dudas es de que la opinión de Garaicoechea sobre la ETA encaja perfectamente en el

contexto de la línea mantenida por los dirigentes del PNV respecto a la organización terrorista.

Al respecto disponemos de datos abundantes, pero vamos a limitarnos a reproducir los más

significativos.

A finales de febrero de este año, el órgano del PNV, Deia, reproducía unas declaraciones del

presidente del PNV, Arzallus, en las que sostenía que «el desarrollo de ETA es fiel exponente

de las resoluciones de la Democracia Cristiana», internacional a la que su partido pertenece,

matizando que él veía «un cierto paralelismo entre el desarrollo de ETA y las resoluciones de la

Democracia Cristiana a finales de la década de los cincuenta y primeros años de la del

sesenta».

Si con estas palabras queda «cristianizado» el origen y desarrollo de la ETA, sus crímenes

posteriores, viles, cobardes e inhumanos, no impidieron que el mismo Arzallus, en diciembre de

1978, condoliéndose por la muerte del terrorista Argala, dirigente de la ETA en una de sus

épocas más sangrientas, dijera: «Quienes entregan la vida por su pueblo merecen nuestra

admiración y respeto.» A continuación califico a Argala como «hombre entregado a una causa

que también es la nuestra y, por tanto, hombres como él son parte de nosotros.»

Creemos que no hay contexto que modifique esta valoración de la ETA por el presidente del

PNV. Pero para completar el cuadro, ahí va esta justificación hecha por el Consejo directivo del

PNV en febrero de este año: «Si en Madrid se da una política perjudicial para Euzkadi, aquí se

crea un ambiente de hostilidad hacia Madrid, lo que crea el caldo de cultivo que impulsa a ETA

militar a actuar de forma violenta.»

Este es el verdadero contexto de las declaraciones del lendakari Garaicoechea.

 

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