Veinte mil personas se manifestaron contra el Ayuntamiento. 
 Los fascistas quieren que Franco vuelva a su calle     
 
 Diario 16.    11/07/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Los fascistas quieren que Franco vuelva a su calle

A las ocho y diez de la tarde de ayer la plaza madrileña de Cuzco era un hervidero de camisas azules,

uniformes paramilita-res, banderas españolas, de Falange y de Fuerza Nueva, y alrededor de viente mil

personas dispuestas a que el Ayuntamiento no bajase de la picota en que querían ponerle.

La manifestación, convocada por Falange, y a la que se sumaron diversas organizaciones de ultraderecha,

tenía como motivo protestar contra el cambio de nombre en 27 calles, decidido por el Ayuntamiento.

Una vez más los convocados y convocantes querían salvar a España, a Madrid concretamente, de la

democracia que devolvía a las calles las denominaciones que tuvieron antes de que Franco y sus ministros

y alcaldes, al terminar la guerra civil,.inundaran el callejero de nombres de un bando: el vencedor.

Raimundo Fernández Cuesta, máximo representante del partido convocante, encabezaba la manifestación,

codo con codo, junto a Blas Pinar, presidente de Fuerza Nueva, el teniente general Iniesta Cano, Sánchez

Covisa, Martínez Emperador y Pilar Primo de Rivera.

A ritmo de marcha para-militar y pasodobles, los manifestantes iniciaron su recorrido al grito de «Viva

Franco». Vítores a José Antonio y a las personalidades que dieron nombre a las 27 calles en vías de

cambio, fueron coreados por una masa enfervorizada, compuesta básicamente por gente madura y

adolescentes, en su mayoría vestidos paramilitarmente.

La manifestación de ayer contaba con cinco partes diferenciadas, pero con el denominador común de

banderas nacionales y falangistas.

En la primera zona, encabezada por una bandera nacional y tres de Falange, figuraban los «Hijos de la

Guardia Civil», quienes rompiendo la fundamental consigna de la marcha —contra el Ayuntamiento de

izquierdas— aireaban su pancarta con el lema «La Guardia Civil es también Ejército».

Las cuatro zonas siguientes, a cual con mayor profusión de enseñas, estaban compuestas por Fuerza

Nacional del Trabajo (sindicato de FN), con el lema «Unidad», los veintisiete rótulos callejeros, portados

por otras tantas jóvenes vestidas de azul y los nombres de los 18 distritos madrileños precediendo a otro

nutrido grupo de manifestantes.

El presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, fue, junto a Enrique Tierno Calvan, alcalde de la ciudad, el

centro de los ataques verbales de los ultraderechistas. Sobre el primero bajo el grito acusador de «Suárez,

traidor, cantaste el Cara al Sol», y el segundo con «Cerdo, Galvan, con Franco no podrás».

Un discurso de Raimundo Fernández Cuesta, sirvió como colofón a la manifestación que ayer paralizó,

entre las 20 y 22 horas, la avenida del Generalísimo y aledaños.

 

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