Autor: Losada González, Germán. 
 "Esto no es una democracia, esto es una pocilga", dijo el jefe de Fuerza Nueva. 
 El discurso de Piñar en Valladolid, enviado al fiscal     
 
 Diario 16.    08/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

«Esto no es una democracia, esto es una pocilga», dijo el jefe de Fuerza Nueva

El discurso de Pinar en Valladolid, enviado al fiscal

El tumultuoso acto celebrado ayer por la rama juvenil de Fuerza Nueva en Valladolid, con la presencia de

grupos paramilitares, ha dado lugar a la apertura de un expediente por el Gobierno Civil, que podría

imponer una multa de medio millón de pesetas.

La autoridad gubernativa también ha remitido al ministerio fiscal los discursos que se pronunciaron en el

acto, entre ellos uno de Blas Pinar, en que llegó a decir «esto no es una democracia, sino una pocilga».

Valladolid: Germán LOSADA, corresponsal

Los incidentes ocurridos ayer, cuando desfilaron varios miles de jóvenes con uniformes paramilitares,

fueron calificados por el gobernador civil, Román Ledesma, como de «máxima gravedad».

En el teatro Calderón, de Valladolid, donde pronunció un mitin Blas Pinar, fueron escuchados gritos

contra Su Majestad y se vertieron acusaciones contra la Policía, «por torturar a militantes de Fuerza

Nueva», según informa Efe.

Poco después surgieron los incidentes, cuando los jóvenes ataviados con uniformes intentaron entrar en el

teatro Calderón. Dotaciones de la Policía Nacional lo impidieron y dos ultraderechistas fueron

atropellados.

Blas pasó revista

Los actos comenzaron a primeras horas de la mañana, cuando veinte escuadras de jóvenes uniformados,

llegados en autocar desde otras tantas provincias españolas, recibieron a Blas Pinar, en el cerro de San

Cristóbal, ante el monumento a Onésimo Redondo, en la II Concentración Nacional de Fuerza Nueva.

En una ceremonia de corte militar, con banderín de órdenes y banda de trompetas y tambores, Blas Pinar

pasó revista a la formación de las escuadras de Fuerza Joven, colocó una corona de laurel ante la figura en

bronce de Onésimo Redondo e impuso corbatines en los guiones de los distintos grupos de Fuerza Joven

llegados a Valladolid.

Cerca de dos rail personas se apiñaron en el teatro, y otras tantas siguieron el acto en las inmediaciones

del edificio. La llegada de las escuadras de miembros de Fuerza Joven en formación motivó un incidente.

La Policía Nacional —había sido desplegada toda una compañía de fuer zas especiales— recordó que no

estaban autorizados desfiles ni manifestaciones callejeras y ordenó la dispersión de los integrantes de la

formación, contra los que cargó.

Rosón, culpable

Después de que un joven fuerzanovista fuera atropellado por una furgoneta de la Policía Nacional, Blas

Pinar se dirigió luego a los agentes de la Policía Nacional, que podían oír su discurso a través de los

altavoces colocados en el exterior del edificio, señalando: «Sé que no tenéis la culpa de haber apaleado a

nuestros jóvenes, que obedecéis órdenes superiores. La culpa está más arriba, la tiene el ministro ftosórz»,

y añadió que: «Cada vez que cada una de vuestras porras cae sobre nuestra carne, mayor es nuestro

patriotismo y nuestro amor a España.»

El presidente de Fuerza Nueva emocionó a sus seguidores con sus referencias al Gobierno, a los políticos

y a los sindicatos. Llegó a afirmar: «Esto no es una democracia, esto es una pocilga», y escuchó cómo se

repetían los gritos de «Blas Pinar, caudillo».

 

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