Autor: Narbona, Francisco. 
   Alarma justificada     
 
 Arriba.    03/10/1976.  Páginas: 2. Párrafos: 8. 

ANDALUCIA

ALARMA JUSTIFICADA

EL diagnóstico no deja lugar a dudas: «Andalucía viene arrastrando crónicamente la enfermedad del

subdesarrollo desde tiempo inmemorial; por eso es extremadamente sensible a cualquier situación

anómala de la economía, que le produce una reacción más acentuada en sentido negativo y de retroceso.

El paro alcanza en nuestra región el índice más alto del país. La política económica seguida hasta ahora

de apoyo a las regiones más desarrolladas, coadyuvando al incremento de sus rentas, ha dejado

marginadas a regiones más necesitadas. Y esto se ha visto palpablemente reflejado por no haber dotado a

las mismas de la infraestructura necesaria para su desarrollo industrial. «Los esfuerzos del empresariado

de la región no bastan; el empresario no puede soportar por más tiempo esta situación angustiosa.» Así

habló el Pleno de la Cámara de Comercio de Sevilla a través de un comunicado hecho público tras una

reunión muy movida, donde se pidió con reiteración la revisión de la ley de Relaciones Sindicales (de

modo particular, su artículo 35), se solicitó del Gobierno una política «clara», se manifestó una oposición

resuelta a las huelgas «salvajes» y se expresó escasa credibilidad al tan anunciado —y deseado— «pacto

social».

En el comunicado se libra de culpa al empresariado sevillano, que no carece de iniciativa ni de espíritu

emprendedor y que ha de hacer frente a la falta de elementos básicos, suelo industrial adecuado,

comunicaciones, infraestructuras sociales, etc. «Se han prometido —se lee en el comunicado de la

reunión— muchas cosas, pero nunca se cumplieran. Se crearon organismos hasta ahora inoperantes: el

Consejo Económico Sindical Interprovincial del Guadalquivir, la Sociedad para el Desarrollo Industrial

de Andalucía («Sodian»), etcétera.» Después de decir que «es preciso establecer una política económica

realista, y ello implica la adopción de decisiones que puedan ser graves e impopulares, pero que a fin de

cuentas van a hacer posible la transición a la democracia», el comunicado pide «juego limpio», y resume

así «lo que hay que hacer»:

1. Dado que la ley de Relacio-cíones Laborales ha tenido efectos negativos: el paro aumentó; la

inversión, interior y exterior, se frenó, produciendo incluso una desinversión continua, con grave perjuicio

para los trabajadores, para los empresarios y para todo el país, «se impone la modificación de la ley y,

más urgentemente, la revisión inmediata del artículo 35, acomodándolo á la realidad actual de la

economía del país».

2. Si bien el empresario tiene la obligación de atender las justas reivindicaciones de los trabajadores, «es

indispensable que cuente con los medios necesarios para su defensa en el caso de reivindicaciones sin

fundamento, en supuestos arbitrarios o salvajes».

3. «Nuestra economía está inserta en un sistema de mercado.

Esta economía debe ser cada día más social y con una más justa distribución de la renta.»

Ya sé que el coro general de los empresarios españoles entona la misma lamentación. Pero por estos lares

la alerta responde a una gran verdad. El empresario sevillano está llegando a la situación límite de los

años de la República. Y quizá teniendo que lidiar una conflictividad mayor que entonces.

FRASE

«Francisco Franco es el más coherente, inteligente y valiente de todos los franquistas.» Así dijo Alejandro

Rojas-Marcos, uno de los líderes del Partido Socialista Andaluz (antiguo ASA), en una entrevista

concedida al «ABC», de Sevilla. Naturalmente que puntualizó: «Fue defensor de los intereses del

capitalismo internacional.» De cualquier forma no es frecuente leer cosas así. Rojas-Marcos, un político

joven y con garra, pertenece a una estirpe aristocrática. Un tío suyo murió combatiendo en el Ejército

Nacional. Nueve condecoraciones ostentaba. Su padre, por otra parte, estuvo condenado a muerte en la

otra zona. Alejandro Rojas-Marcos es consciente del desgarrón que su filiación ha supuesto en la familia.

«Sería tonto callar el sufrimiento que se produce entre padre e hijo cuando en ellos toma cuerpo la lucha

de clases. Esta es Una de las razones que me mueven para luchar por una sociedad sin clases. Para que lo

que hemos sufrido mi padre y yo, en este terreno, no lo sufran otros.» Rojas-Marcos no tiene complejo de

culpa por haber nacido en el seno de una familia privilegiada. «Yo no he luchado por esos privilegios,sino

precisamente al contrario, por una sociedad en la que esos privilegios estén al alcance de todos.»

DIFERENCIA

Coordinación Democrática de Andalucía ha criticado la actitud de algunos partidos andaluces —Juntas

Liberalistas, Partido Socialista Andaluz, etc.— por su «salida» contra la reunión «cumbre» de Valencia.

Estima aquélla que tal postura, quejándose de la mar-ginación, contribuye a enrarecer el ambiente, a dar

una imagen de división. No entramos ni salimos en el pleito. Lo que si queremos señalar es que mientras

en Madrid, para discutir estas cosas, los políticos se dan cita en restaurantes de cinco tenedores, aquí

somos más modestos. Para tratar del caso habrá, en un local sin pretensio nes, «un pescaíto frito popular».

Que contra lo que se piense es un manjar más apetecible que el obligado salmón «fumée» o el

«tournedó».

Francisco NARBONA (Sevilla)

 

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