Villamar, contra Piñar     
 
 Diario 16.    09/08/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Villamar, contra Pinar

"Con ocasión del estreno de la pieza "Bárbara" (Aprenda a hacer el amor con...), su redactor Fernando

Gracia me hizo una serie de preguntas, y que refleja en el número del día 5 de D16 con el título "Carrillo

cada día me cae más guapo", y que dada la trascendencia que puede tener lo expuesto por el señor Gracia

me veo obligado a aclarar, rogándole la publicación de la siguiente información:

Mi salida de Fuerza Nueva se debió, en principio, a diferencias ideológicas con Blas Pinar, y, más tarde,

al absoluto convencimiento de que Blas Pinar no era buen político ni sabía ser jefe. Fuerza Nueva ha sido

la organización pro-mocionada por Franco y Carrero Blanco para que, en vida de éstos, dijera todo

aquello que no se podía decir desde los medios oficialistas, digamos, para combatir la corrupción del

Movimiento o de algunos altos políticos y ministros. Al Estado franquista le interesaba tener una extrema

derecha artificial y subvencionada, y asi lo hizo. Muchos fuimos los que entonces tragamos el anzuelo y

entramos a formar parte de la organización. A la muerte de Carrero, y posteriormente del Caudillo, Fuerza

Nueva se quedó vacía de contenido y de protección (.,,).

Después ocurrirían cosas más graves: la matanza de tos abogados laboralistas de Atocha, donde se vieron

implicados algunos miembros de Fuerza Nueva, como fue el casd de Carlos García Julia, y que hasta su

detención, ocurrida un mes aproximadamente después de los hechos, continuaba frecuentando los salones

de Fuerza, y que había sido abanderado en muchos mítines y concentraciones del partido, y del que se

poseían numerosos documentos gráficos, sería negado por Blas Pinar y la ficha de García Julia

desaparecía misteriosamente. Asimismo ocurrió con otros camaradas que tuvieron la desgracia de ir a

parar con sus huesos a Carabanchel: las fichas eran rotas y se negaba que pertenecieran a Fuerza Nueva.

También" con Jorge Cesarski, el argentino, al que días antes de-su detención Blas Pinar le había rendido

un homenaje mul-tiludinario y en cuanto apareció implicado en la muerte del joven comunista Arturo

Ruiz fue abandonado a su suerte, como sucedió también cuando le tocó su turno a Mariano Sánchez

Covisa: ni una palabra dijo Blas Pinar en su defensa. Pero en este caso no pudo romper su ficha, porque

Mariano, más inteligente, no quiso afiliarse nunca a Fuerza Nueva, como tampoco hice yo, cuando ésta se

convirtió en partido político. La represalia ante mi actitud de Blas Pinar no se hizo esperar: me dio el cese

como colaborador de las páginas de cultura de la revista, alegando que no había presupuesto para

pagarme, cuando la realidad es que me pagaba mil pesetas por página, aunque esto no era de extrañar,

porque es conocida la taeañez de Blas Pinar, tacañea que le ha llevado, por otra parte, a amasar una buena

fortuna. Blas Pinar comprende e] catolicismo a su manera; es decir, que la caridad bien entendida

empieza por uno mismo.

(...) Con todo esto yo no he cambiado mi línea política; lo único que he hecho es rectificar mi posición y

declararme independiente. Por lo demás, sigo opinando que Carrillo es más guapo que Adolfo Suárez,

más joven que Pinar y. desde luego, más listo que él, pero que quien sabe más de política es el conde de

Barcelona; e] Rey, que sigue sus consejos; Torcuato Fernández-Mi-randa, Luis María Ansón y yo.

Pablo Villamar.´*

 

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