La Policía impidió el desfile de grupos paramilitares     
 
 ABC.    24/11/1981.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

La Policía impidió el desfile de grupos paramilitares

MADRID. En la concentración del pasado domingo, como ya se apreció el año pasado, fueron

menos los uniformes y las banderas de partido, mientras que no había prácticamente nadie sin

una bandera de España. Numerosos puestos de venta ambulante instalados en todos ios

accesos a la plaza permitían comprar estas banderas y adquirir pegafinas e insignias con los

colores nacionales y con dibujos o fotografías de Franco, José Antonio e incluso de Tejero.

Muchas pancartas con temas diversos, firmadas por grupos de distintas provincias, entre las

que destacaba una inmensa con un gran retrato de Franco que portaban miembros de Fuerza

Nueva de Soria. Algunos de los textos de estas pancartas recordaban a Franco y no faltaban

las alusiones a los concejales marxistes del Ayuntamiento de Madrid, a los que también se

dedicaron estruendosas pitas y abuchéeos cuando alguno de tos oradores hacía referencia a

los problemas planteados para la celebración del acto.

A través del servicio de megafonia, instalado a última hora, y que tuvo algunos ´fallos, se

difundían, antes de comenzar el ácto, himnos y marchas militares. Precisamente en la

concentración se estrenó una marcha dedicada a Franco. También a través de tos altavoces se

recordaba a los asistentes que señoritas autorizadas recolectaban fondos para cubrir tos

gastos de organización y para «pagar fas indemnizaciones que solicité el Ayuntamiento de

Madrid por los daños causados».

En muchos balcones de las casas de la plaza de Oriente y de las calles adyacentes estaban

colgadas banderas de España y otras eran ondeadas por tos inquilinos.

Entre los gritos, el ya citado de «Tejero, libertad», coreado en diversas ocasiones, aunque no

por todos los presentes; el tradicional «Franco, Franco», «España unida, jamás será vencida» y

«España entera y sólo una bandera», cada vez que los oradores, y fueron muchos, se referían

a las autonpmíaé y a la falta de unidad española; y un grito nuevo que, al parecer, gustó mucho

a la concurrencia: «Con Franco llovía y no había neumonía.» Tampoco faltó el de «Carrillo,

asesino».

En cuanto finalizó el acto, tras cantarse los himnos tradicionales y escucharse él nacional, la

multitud abandonó lentamente la plaza en completo orden,y silencio, aunque a partir de este

momento sé iniciaron diversos incidentes en varios puntos de Madrid.

Los mayores incidentes los protagonizaron algunos cientos de jóvenes que se enfrentaron a la

Policía Nacional después de que ésta, con un amplísimo despliegue de medios en distintos

puntos de Madrid, intentara impedir la concentración de gupos numerosos de manifestantes

que pretendían desfilar militarmente al regreso de la manifestación. En la zona de Gran Vía,

concretamente en Callao, y en Serrano, entre Ayala y Goya, estos jóvenes, en pequeños

grupos, arrojaron piedras a las Fuerzas del Orden e incluso algún bote de humo, to que obligó

a la Policía Nacional a realizar algunas cargas contra ellos.

 

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