Autor: Alcocer, José Luis (CIUDADANO). 
   ETA ganó la batalla     
 
 El Alcázar.    11/03/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

La izquierda nacional

ETA GANO LA BATALLA

Se ha abierto, en el País Vasco, una nueva dimensión de la guerra sostenida por la ETA contra el Estado

español. Aunque no ha sucedido nada que fuera imprevisible, los resultados electorales, indudables,

insometibles a cualquier manipulación, han sido terminantes. El independentísmo vasco ha vencido,

aunque se palie con el término de nacionalismo autonómico. Ni los más optimistas pueden desconocer lo

que significan esos cuarenta y dos escaños de las fuerzas políticas específicamente vascas, sobre un total

de sesenta. El propio señor Garaicoechea, en la mañana de ayer, difundía por radio unas declaraciones en

las que afirmaba que, efectivamente, el Gobierno había negociado con la ETA, cosa que sabíamos todos y

que sólo algunos negaban púdicamente.

Subrayemos, en el resultado de estas elecciones, dos datos importantes: el vergonzoso descalabro de UCD

y el elevado porcentaje de abstenciones. No sería descabellado suponer, al menos como hipótesis, que

entre esas abstenciones se encuentre el voto acobardado y no emitido de millares de españolistas que se

han encontrado sin respaldo ni apoyo. En cuanto al primer aspecto, sucede que UCD está perdiendo todas

las elecciones en los lugares en que hay auténtico conflicto: primero en Andalucía y ahora en el País

Vasco. Veremos lo que ocurre en Cataluña dentro de unos días. Produce perplejidad, desde luego, que

UCD siga en el poder. Pero así son las cosas.

Vamos a asistir, en las próximas semanas, en los próximos meses, a un proceso típico en todos los

movimientos que aspiran a la independencia. A un proceso de radicalizaciones progresivas. El Partido

Nacionalista Vasco es, por el momento, el arbitro de la situación. Hasta llegar al momento del referéndum

primero, y de las elecciones al Parlamento, después, ha obrado en clara, aunque no expresa, coalición con

todos los grupos que están a su izquierda. Ha cumplido su papel perfectamente, e incluso su líder ha

cenado de vez en cuando en la Moncloa. De ahora en adelante, va a tener que radicalizarse él también, si

no quiere ser desbordado demasiado deprisa por Herri Batasuna o por Euzkadiko Ezke-rra. Acabará por

serlo, de todos modos. Lo que ha vencido en el País Vasco ha sido, realmente, la estrategia de la ETA,

sostenida por todos los medios frente a un Gobierno incapaz. De un momento a otro, vamos a empezar a

pagar las consecuencias todos los españoles.

Sería encantador que alguien con responsabilidad de gobierno, por ejemplo su presidente, diese la cara

ante el pueblo español y explicara lo que ha pasado en el País Vasco. Que se comprometiera seriamente a

que estas elecciones no van a desembocar en una independencia terminante, tal vez avalada por instancias

extranjeras, incluidas comisiones descolonizadoras de la ONU, representaciones de los Derechos

Humanos, etc. Sinceramente, no creo que lo haga.

Presumo la preocupación que, en estos instantes, debe estar embargando a miles de españoles con

conciencia de lo que es la unidad y con sentido de lo que es la Historia. La preocupación derivada del

reconocimiento, sin paliativos, de que la ETA ha ganado una batalla que él Gobierno no ha sabido ganar

ni ha sabido tampoco perder.

Hemos pagado, todos, el resultado de la frivolidad y las consecuencias del «amateurísmo». España y

Vascongadas se merecen algo mejor, sin duda. .Pero esto es lo que hay. Al menos, mientras el cuerpo

aguante.

José Luis ALCOCER

 

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