20-N. La unión de los españoles. Raimundo Fernández Cuesta. 
 "Acción común para cambiar el rumbo"  :   
 "Este es un acto viril protesta del pueblo que responde a la ambición, oportunismo y deserción de algunos españoles que no parecen serlo". 
 El Alcázar.    18/11/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

ACCIÓN COMÚN RARA CAMBIAR EL RUMBO»

Raimundo Fernández Cuesta:

«Este es un acto de viril protesta del pueblo que responde a la ambición, oportunismo y deserción de

algunos españoles que parecen no serlo»

CIENTOS de miles de españoles que no han perdido la memoria ni la lealtad, se han congregado en esta

plaza ya histórica, para rendir el homenaje de su recuerdo en el aniversario de la muerte de dos españoles

de excepción, de dos auténticos señores de España que han convertido en realidad la frase deque ser

español es una de las cosas más serias y respetables que se pueden ser en la vida. Francisco Franco y José

Antonio Primo de Rivera, cuyo recuerdo, resistiendo la acción corrosiva del tiempo, la campaña de

insidias y calumnias que contra ellos se ha desatado, es cada día más extenso y sincero.

No es éste pues un acto de rutina, de costumbre, una romería patriótica a fecha fija, ni una reunión de

plañideras nostálgicas, sino un acto de viril protesta del pueblo español que responde con la lealtad,

caballerosidad y gratitud característica de los españoles, a la ambición, el oportunismo y la deserción de

los que parecen no serlo.

Es al mismo tiempo un acto de afirmación nacional más necesario que nunca, cuando la unidad de España

ha sido puesta en ´trance de ruptura por decisión unilateral de quienes no se consideran españoles, en

contra de la voluntad de los que tienen a honor el serlo, como si a éstos esta unidad no les afectase o les

fuese indiferente.

Es éste el referéndum, avalado por los votos de vuestra presencia, de los que ven el drama de España más

apremiante, efectivo y próximo de lo que sienten en lo hondo de su ser, el aguijón del dolor y de la rabia,

hurgando en la herida abierta en la unidad de España.

De los que se oponen y seguirán oponiéndose portodos los medios a su alcance, a que esa unidad se

rompa definitivamente.

Oe los que no pueden permanecer impasibles contemplando cómo se consume la tragedia a que nos ha

llevado un concepto delirante de España y de la democracia, y la obediencia a unos pactos políticos

anteriores, de obligado cumplimiento.

De los que, en definitiva, no quieren haya más que una nación y no varias nacionalidades, una sola

bandera que la simbolice y una lengua española, expresión de su cultura y de su espíritu.

Los que nos encontramos aquí, queremos también termine la sensación de angustiosa inseguridad que

pesa sobre todos los órdenes de la vida ciudadana, sobre los españoles huérfanos de protección, inermes y

a merced de la primera metralleta o voluntad criminal que quiera ejercitarse. Que se vuelva a la situación

de paz y convivencia de los años considerados como dictadura vergonzosa, por quienes le juraron lealtad

que ahora han quebrantado.

Es el referéndum de los que quieren que empresarios y obreros dejen de sentir la desesperación y el

desaliento, recobrando los unos su ilusión inversora y empresarial y Tos obreros su Ji bertad de decisión

ante las coacciones físicas de piquetes y centrales sindicales que les llevan a acciones radicales de masa,

con el pretexto de elevar sus condiciones de trabajo, pero en realidad, para hundir, como lo están

logrando, la economía nacional.

Es el referéndum de los que quieren un Estado con libertad y no una libertad sin Estado. Un Estado en el

que libertad y autoridad se conjuguen debidamente, para evitar que la democracia se convierta en

demagogia y la libertad en libertinaje. Un Estado que lo sea de verdad y no una apariencia sometido a la

dictadura de una partitocracia, un Estado que inspire la confianza y seguridad a los españoles.

Debemos abandonar esta plaza con la reforzada conciencia de la situación trágica de España y de nuestra

responsabilidad en ella, por eso, a vuestra presencia y entusiasmo, hay que agregar la resuelta voluntad de

una acción común concertada y coordinada, de todas las fuerzas nacionales, que prescindiendo de

diferencias accidentales, y sin más guía ni norte que la estrella de España, dé un vigoroso golpe de timón,

que cambie ef rumbo de la navegación política y salve a España, para honor de los que la han defendido y

vergüenza de los que la han atacado.

En estos momentos en que todo es falso, incierto y problemático, nosotros reiteramos nuestra irrevocable

lealtad a la memoria de José Antonio Primo de Rivera y de Francisco Franco, a cuanto ellos simbolizan,

cuyos nombres gloriosos lanzamos al aire de esta ptaza, junto´al no menos glorioso de España.

 

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