Preocupaciones y objetivos de Franco como primer Caudillo de España     
 
 ABC.     Página: 26. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

PREOCUPACIONES Y OBJETIVOS DE FRANCO COMO CAUDILLO DE ESPAÑA

Por vía de resumen, y con las reservas que esta clase de explicaciones simplificadoras impone, cabria

sostener que, en 1937, las preocupaciones fundamentales y los objetivos esenciales de Franco como

Caudillo de los españoles eran las siguientes:

1. Ganar la guerra,

2.

2. Mantener a toda costa, sin contemplaciones, la unidad de mando militar y político, como condición

«sine qua non» de la deseada victoria.

3. Asegurar sin vacilaciones el orden público.

4. Ir creando las condiciones indispensables para el desarrollo industrial de España.

5. Planear una política social muy decidida, en orden a elevar el nivel de vida de la pequeña burguesía y

de las masas obreras.

6.

Terminada la guerra el día 1 de abril de 1939, Franco reafirmó enérgicamente los propósitos enunciados

en los anteriores apartados 2, 3, 4 y 5; y, como es lógico, añade otros que la paz de España impone, a

juicio suyo. Así, por ejemplo, pasaron a ser temas urgentes, prioritarios, inaplazables, la reconstrucción de

las estructuras del país que habían resultado dañadas, devastadas o totalmente destruidas durante la

guerra; la reordenación de las relaciones diplomáticas y mercantiles con el mundo exterior; el diálogo del

Estado con la Iglesia, y la reactivación de las fuerzas económicas de la nación, que acusaban una

profunda debilidad.

A los pocos meses de terminada la contienda interior estalla la segunda guerra mundial que planteó a

España problemas de una magnitud abrumadora y de una complejidad llena de enigmas. ¿Participará el

Gobierno español, o mejor cabe decir, el pueblo, en el conflicto universal? ¿Guardarán una actitud de

neutralidad? Si lo primero, ¿cuál será el grado y el alcance de nuestra participación? Si lo segundo,

¿tendrá la fuerza necesaria para adoptar las decisiones que le conviniesen. y no cederán, esencialmente, en

ningún momento, a las presiones exteriores?

Antes del final de la guerra civil española sobreviene la reunión de Munich, en la que, Hitler. Mussolini.

Chamberlain y Daladier. en nombre de Alemania, Italia, Gran Bretaña y Francia llegan a un acuerdo que.

en aquel instante, pareció una garantía de paz duradera: Esta fue, al menos, la opinión de la mayoría de

los observadores. Franco, dándose cuenta de las gravísimas consecuencias que para el Estado nacional y

para sus Ejércitos acarrearía una guerra mundial, si ésta llegase a estallar antes del término de nuestro

conflicto interior, hizo llegar a ingleses y franceses, por vía oficiosa, la seguridad de que. en caso de

choque bélico entre el Eje y los Aliados, el Gobierno de Burgos o, dicho de otro modo, la España de

Franco, permanecerá neutral. Sólo mucho tiempo después de 1939 se tuvo noticia de esta gestión

diplomática.

Afortunadamente, para la España representada por el Gobierno de Burgos, la Conferencia de Munich

logró aplazar la explosión militar en que se vieron envueltas las primeras potencias del mundo, que no se

produjo sino seis meses después del final de la guerra española.

La defensa de una neutralidad extremadamente difícil, coincidente con los angustiosos requerimientos de

la reconstrucción del país, caracterizará la acción del Gobierno del Generalísimo Franco durante varios

años. Vistas las cosas de aquel tiempo desde los observatorios de hoy cuesta mucho trabajo explicarse y

explicar cómo pudo evitarse un total desplome del nuevo Régimen y un desastre incalculable.

HITOS HISTÓRICOS

Ante la imposibilidad de traer a este trabajo una cumplida relación biográfica de la empresa política de

Franco, parece prudente reducir el propósito a la enumeración de los momentos que podríamos llamar

culminantes. Estos quedaron señalados por los siguientes acontecimientos, posteriores todos ellos,

naturalmente, al 1 de abril de 1939.

1. Entrevista con Adolfo Hitler en la estación de Hendaya y consiguiente salvación de la neutralidad

española en medio de la segunda guerra mundial.

2. Adhesión nacional y popular de España a Franco mediante una manifestación de masas —6 de

diciembre de 1946— en la plaza de Oriente.

3. Infiltración de comandos guerrilleros en los Pirineos.

4. Creación del Instituto Nacional de Industria.

5. Concordato de 1953.

6. Término del Protectorado marroquí.

7. Ingreso de España en las Naciones Unidas.

8. Firma de los acuerdos militares y económicos con los Estados Unidos.

9. Referéndum sobre las Leyes Fundamentales del Estado español.

10. Instauración de la Monarquía y proclamación del Príncipe Don Juan Carlos de Borbón y

Borbón como Sucesor en la Jefatura del Estado a título de Rey.

Se argüirá, con sobrada razón, que la enumeración de las horas culminantes no dan una idea clara, y

mucho menos exacta, de lo que han sido los treinta y siete años de gobierno personal de Franco. Así es.

Una permanencia tan larga al frente del Estado, coincidiendo con algunos de los periodos más turbulentos

que ha conocido la Humanidad y, sin duda alguna, con años de profundas crisis y de extraordinarios

cambios en la vida, económica, religiosa y social de nuestro pueblo, no admiten esquemas

simplificadores; pero hay. ocasiones en que para entender rápidamente un paisaje muy vasto y complejo

nos fijamos en las cumbres que lo presiden.

 

< Volver