Misa por Franco y José Antonio ante el Altar Mayor de la Catedral  :   
 Estaba prevista en la Capilla de la Comunión, pero el recinto fue insuficiente para dar cabida a la concurrencia. 
 El Correo Gallego.    22/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

MISA POR FRANCO Y JOSÉ ANTONIO ANTE EL ALTAR MAYOR DE LA CATEDRAL

Estaba prevista en la Capilla de la Comunión, pero el recinto fue insuficiente para dar cabida a la

Concurrencia

Ayer, a las ocho y media de la tarde, se celebró en la Catedral Metropolitana de Santiago la anticipada

misa en memoria de el Generalísimo Franco y de José Antonio Primo de Rivera, con motivo de los

respectivos aniversarios. Numerosísimas personas se encontraban minutos antes de dicha hora en la

Capilla de la Comunión, donde estaba previsto que habría de tener lugar la ceremonia, y toda vez que

proseguía la concurrencia de fieles, ante la insuficiencia del mencionado recinto, la celebración del acto

fue trasladada espontáneamente al altar mayor, ante el cual se reunió una concurrencia cuyo número no

creemos necesario calcular, dadas las oscilaciones que a afectos informativos suelen tener en estos casos

las cifras que se indican. Baste decir que el público ocupaba la nave central en el espacio que lo permiten

los andamiajes colocados para la reparación del órgano y las dos naves laterales, en el crucero, lo que

permite asegurar objetivamente que el templo registró una gran concurrencia.

Ofició la ceremonia el canónigo y provicario de la Archidiócesis don Jesús Precedo Lafuente, quién

pronunció una homilía en ofrenda del acto y recuerdo de Francisco Franco y José António Primo de

Rivera, a cuya vida y muerte comenzó aludiendo para señalar que el acto que se celebraba era

sencillamente una reunión de cristianos en torno a la memoria de dos hombres que vivieron en la fe

cristiana, y para quienes por añadidura tiene la población cristiana de España un compromiso de gratitud.

Recordó también e| oficiante que en numerosas ocasiones el Generalísimo Franco se había postrado ante

aquel mismo altar para orar en comunión con el pueblo compostelano y concluyó invocando a la actitud

religiosa de todos los presentes para el cumplimiento de los fines espirituales que tenía la celebración.

Entre los asistentes a la misa se registraba la ausencia de numerosos jóvenes, muchos de ellos con

brazaletes y emblemas con los colores nacionales.

 

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