En aras del rigor histórico. 
 U.S.A. Puntualiza su relación con Franco en 1950     
 
 Diario 16.    14/09/1977.  Página: 77. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Miércoles 14 septiembre 77/DIARIO 16

En aras del rigor histórico

U.S. A. puntualiza su relación con Franco en 1950

WASHINGTON, 14 (Corresponsal D16).—El Departamento de Estado desmintió ayer, en aras del rigor

histórico, que Estados Unidos hubiera ofrecido jamás al régimen de Franco una participación en el Plan

Marshall de ayuda a la reconstrucción posbélica de Europa en los años cuarenta.

Respecto a una información distribuida sobre la base de una serie de documentos hechos públicos el

pasado lunes por el Departamento de Estado, la Oficina de Historia de este Departamento calificó de ser

una "errónea interpretación" de los mismos, ya que en ellos no existe ninguna referencia a una supuesta

oferta a Franco del Plan Marshall.

Por el contrario, en los documentos —en concreto en una carta del entonces secretario de Estado, Dean

Acheson, al presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado— se hace una mención a una

oferta anterior al Gobierno de Franco para negociar un acuerdo de comercio, transporte y amistad, a la

que —según la carta— Franco no había respondido ni lo hizo durante el año 1950.

Las razones de Franco para rechazar la negociación de este tratado no aparecen claras en los documentos,

pero en un memorándum posterior del representante norteamericano en Madrid, Paul Culberton, al

secretario de Estado se intuye que, aparte de las condiciones políticas de liberalización democrática del

régimen impuestas por Washington, fue la oposición del entonces ministro de Hacienda, José Antonio

Suances, a las exigencias económicas que Washington imponía para la ayuda que pudiera venir a partir de

este tratado.

Préstamos, sí

Los documentos revelan que Estados Unidos tenía una política clara, en el terreno económico, de

distinguir entre los condicionamientos de orden político y los económicos: En 1950, España recibió

préstamos del Eximbank, que Franco utilizó para la adquisición de fertilizantes y algodón,

fundamentalmente.

Aparte de estos préstamos del Eximbank, el Congreso norteamericano aprobó en 1950 la concesión a

España de un préstamo de asistencia económica de 62,5 millones de dólares, que el presidente Harry

Truman, según revelan otros documentos hechos públicos al mismo tiempo, se vio obligado por ley a

autorizar, el 6 de septiembre, "en virtud de que estos préstamos sirven los intereses de los Estados Unidos

en la conducta de su política exterior".

En el año 1950, según se puede entresacar de los documentos, la Administración Truman se mostraba

sumamente dividida respecto a la política a seguir con el régimen de Franco. Mientras el presidente

Truman consideraba que existían fuertes razones políticas para no entablar ningún contacto político o

militar con Franco, el jefe del Estada Mayor Conjunto, general Bradley, se mostraba favorable a

relacionarse militarmente con Madrid por razones estratégicas, al tiempo que en el Departamento de

Estado se pensaba que la política hacia España debía realizarse en función de los acuerdos de las

Naciones Unidas.

Al ser éstos modificados en noviembre de 1950, con el levantamiento de bloqueo diplomático a Franco

por la Asamblea General de la ONU, fue el propio Departamento de Estado de Acheson el que puso bajo

"revisión" toda la política hacia el régimen franquista.

 

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